De una bodega de Joarilla a crear un gran festival

‘Modorrowland’ celebra su octava edición los días 14 y 15 de agosto, en un fin de semana que tendrá como protagonistas a Sínkope y O’Funk’illo

13/08/2026
 Actualizado a 13/08/2026
Modorrowland nació en 2017 de la iniciativa de seis jóvenes vinculados a Joarilla de las Matas con el objetivo de «hacer algo diferente». | DANIEL CRUZ
Modorrowland nació en 2017 de la iniciativa de seis jóvenes vinculados a Joarilla de las Matas con el objetivo de «hacer algo diferente». | DANIEL CRUZ

Lo que empezó una noche de verano en una bodega de Joarilla de las Matas se ha convertido, con los años, en una de las citas musicales más singulares del verano leonés. Corría 2017 cuando seis amigos, reunidos como cada verano en el pueblo, se hicieron una pregunta sencilla: «¿Por qué no hacemos algo diferente en Joarilla?». De aquella conversación nació Modorrowland, un festival que este fin de semana volverá a llenar de música una localidad de menos de 200 habitantes y que espera recibir alrededor de un millar de personas.

El nombre salió también aquella misma noche. «Aquí se utiliza mucho la palabra modorro, de forma cariñosa, como cuando dices que alguien está tonto. Haciendo una parodia de Tomorrowland hicimos Modorrowland», explica Cristina Raposo, una de las organizadoras.

Sin experiencia previa, aquel grupo de amigos comenzó a buscar bandas de la zona y también de fuera para organizar un fin de semana de conciertos en la Alameda de Joarilla. «A la gente le gustó mucho porque era diferente a las fiestas que hay en verano en los pueblos. Era música en directo, canciones hechas por los propios grupos», recuerda Cristina con cierta nostalgia de aquella primera edición que les animó a continuar.

Joarilla de las Matas volverá a llenarse de música los próximos 14 y 15 de agosto con una nueva edición de Modorrowland Fest. DANIEL CRUZ
Joarilla de las Matas volverá a llenarse de música los próximos 14 y 15 de agosto con Modorrowland Fest. | DANIEL CRUZ

Con el paso de los años empezaron a comprobar que el nombre de Modorrowland ya se conocía fuera de Joarilla. «Cada vez venía más gente y nos hablaban de que habían oído hablar del festival. Entonces dijimos: ‘Ostras, esto…’. Era seguir intentando crecer o dejarlo y cada vez eran más los que nos pedían que siguiéramos haciéndolo».

Solo la pandemia consiguió detenerlo durante dos años. El parón llegó, además, cuando ya tenían prácticamente preparada una nueva edición. Después retomaron el festival «con muchas ganas» y el público volvió a responder.

Sin embargo, organizar cada edición desde una localidad de estas dimensiones sigue siendo una de las principales dificultades. La infraestructura, la logística y, especialmente, la financiación han marcado la historia del festival. «Lo hemos hecho entre seis amigos sin recibir al principio ninguna ayuda», explica Cristina. Durante aquellos primeros años fueron ellos mismos quienes pusieron sus ahorros para poder sacar adelante los conciertos. «Todo lo que está en el festival vuelve al festival para intentar mejorar un poquito cada año».

Este año la situación ha cambiado en parte gracias a la llegada de nuevos patrocinadores como Vivesoy e iRiego. La organización publicó un vídeo pidiendo ayuda para poder continuar creciendo ante el aumento de los costes. Buscaban empresas que compartieran su apuesta por los pueblos y «que confiaran en que en el medio rural también se pueden hacer cosas y que aquí puede llegar la cultura como a cualquier parte».

Modorrowland tampoco se limita ya a los vecinos de la comarca. Cada año llegan asistentes desde diferentes puntos de la provincia y de fuera de León. La organización recuerda visitantes de Madrid, Cuenca, Valladolid o Barcelona, que pueden alojarse en la zona de acampada gratuita habilitada durante el festival.

Algunos incluso repiten año tras año. «Tenemos una familia de Barcelona que viene cada año con su caravana para venir al Modorrowland», cuenta la organizadora.

Sínkope y O’Funk’illo serán los principales cabezas de cartel.DANIEL CRUZ
Sínkope y O’Funk’illo serán los principales cabezas de cartel. |  DANIEL CRUZ

Ese fin de semana cambia también la apariencia habitual de Joarilla. «Es una alegría para el pueblo porque aquí somos muy de acoger a la gente y nos gusta que otros vengan y se sientan como en casa», señala. Los vecinos colaboran además en los preparativos, especialmente durante el montaje, mientras que para los organizadores su respaldo es fundamental para continuar. «El ánimo de que sigamos haciéndolo es lo que nos da la energía para continuar».

Para este año, la organización calcula una asistencia de alrededor de mil personas y mantiene una programación en la que no quiere encerrarse en un solo estilo. El rock sigue teniendo una presencia importante, aunque el objetivo es reunir propuestas diferentes.

«Intentamos que haya siempre rock porque hemos visto que a la gente de la zona le gusta bastante, pero intentamos que haya un poquito de todo. No puedo encasillar Modorrowland en ningún género musical específico», señala Cristina.

A los conciertos se sumarán food trucks, zona de acampada gratuita y la sesión vermú con DJs del sábado. También se mantiene una fila cero para quienes quieran colaborar con el proyecto aunque no puedan acudir al festival y se han puesto a la venta camisetas que este año toman como inspiración el calendario agrícola de San Isidoro y el románico.

Después de todos estos años y ante la pregunta de qué esperan del futuro del festival, sus organizadores coinciden en que no buscan que Modorrowland termine convertido en un festival multitudinario. «No soñamos con hacerlo inmenso». Su intención es mucho más sencilla y clara. «Que siga teniendo calidad, que la gente que venga lo disfrute al máximo, se encuentre como en casa y tenga ganas de volver», concluye.

El cartel del Modorrowland.
El cartel del Modorrowland.

 

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