Biografía de un desconocido: misterios y certezas del busto romano de Quintana del Marco

La escultura datada en el siglo II d.C. ya es parte de la exposición permanente del Museo de León, cuyo director, Luis Grau Lobo, ha publicado una obra que expone algunos detalles de su historia

04/03/2026
 Actualizado a 04/03/2026
Una imagen de la escultura, que estuvo más de un milenio enterrado antes de ser incrustado en la espadaña de la iglesia de San Pedro. | MUSEO DE LEÓN
Una imagen de la escultura, que estuvo más de un milenio enterrado antes de ser incrustado en la espadaña de la iglesia de San Pedro. | MUSEO DE LEÓN

«Este libro se terminó de imprimir el 17 de diciembre de 2025, coincidiendo con el depósito de la cabeza en el Museo (de León) hace doce años». Así termina, con un breve apéndice, la publicación ‘El busto romano de Quintana del Marco. Biografía de un desconocido’, con la que el director del centro museístico, Luis Grau Lobo, pretende despejar algunas dudas acerca de la pieza.

Algunas, no todas, pues es tarea imposible desvelar todos los enigmas de una talla con varios milenios de antigüedad. Intuyéndose procedente de la villa romana de Los Villares dada su cercanía y datada «avanzada la segunda mitad del siglo II d.C., dinastía Antonina, imperios de Marco Aurelio y Lucio Vero en particular» dados sus atributos –«físico a la moda, talla con contrastado uso del trépano, carácter meditativo y disposición general»–, sobre ella todavía asaltan ciertas dudas.

Si el busto apareció junto a los otros dos que, según los primeros en ocuparse de la citada villa, fueron vendidos en Madrid o si lo hizo mucho antes y si llegó a ocupar o no un espacio privilegiado en el interior del templo –la iglesia de San Pedro, a unos cien metros de Los Villares– cuya espadaña lo guareció son, entre otras, cuestiones que Grau Lobo plantea entre interrogantes. Los misterios aún por descubrir no hacen sino contribuir a la filosofía enigmática que rodea a la arqueología, descrita por el director como «el único patrimonio cultural que se define sin ser conocido de antemano». Y es que «se protege una hipotética existencia que solo viene a confirmar su aparición». 

La Guardia Civil recuperó la pieza en Andalucía.GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil recuperó la pieza en Andalucía. | GUARDIA CIVIL


Un accidentado viaje

No es que todo sean dudas. Que se trate de una obra que evoca a un personaje masculino que –como bien indicó el autor del libro durante la presentación de la misma en el Día Internacional de los Museos del año pasado– «no es Marco Aurelio», que esté hecha sobre mármol del país y que mida unos 93 centímetros de altura y pese más de 74 kilogramos son certezas. También, que «este busto ha estado más de un milenio incrustado bajo tierra –en Los Villares– y cerca de dos incrustado en la espadaña de la iglesia de San Pedro a mas de dieciséis metros de altura». E igual de cierto es que la vetusta pieza se embarcó hace años sin quererlo en un viaje del todo accidentado hasta llegar, al fin, al Museo de León. 

Un capítulo titulado ‘Línea temporal sobre el busto romano de Quintana del Marco’ resume el itinerario recorrido por la escultura. Al robo con fuerza al que se vio sometida durante el 9 de febrero de 2013 siguió la recuperación de la obra en julio del mismo año por la Guardia Civil tras una indagación que llevó hasta Andalucía. Ya en diciembre, el día 17, el busto fue a parar al edificio Pallarés de la capital provincial.

La talla fue restaurada por Arantxa Álvarez Villalibre
La talla fue restaurada por Arantxa Álvarez Villalibre. | MUSEO DE LEÓN

Tras el requerimiento judicial para la extracción y depósito en el Museo de la mitad inferior de la obra –el 7 de abril de 2015–, el juicio por robo –mayo de 2026– no determina el depósito definitivo de la obra. Finalmente, el juzgado dictamina la custodia pública del busto y el depósito en el centro dirigido por Grau el 24 de noviembre de 2022. Tras realizar distintos estudios y someter a la pieza a un proceso de restauración que, desde junio hasta noviembre de 2024, estuvo encabezado por Arantxa Álvarez Villalibre, el busto es presentado en el centro el 18 de mayo y en la feria AR-PA de Valladolid el 15 de noviembre, pasando a formar parte de la exposición permanente del Museo de León el día 24.

Sobre todos sus entresijos versa la publicación de Grau Lobo, que en uno de sus apartados indica: «Nunca en la historia el ser humano ha valorado tanto su herencia cultural material pero tampoco nunca antes ha empleado herramientas tan poderosas como para hacerla desaparecer sin rastro». La suerte ha jugado a favor de esta pieza romana, cuyo rastro –aunque en ocasiones sutil– permanece ahora cobijado en el edificio Pallarés y acotado exhaustivamente entre las páginas de su director.

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