Arte vivo en la calle

Han aparecido de pronto adornando, sobre hastiales y muros desnudos que se han convertido en un signo identificativo de los pueblos

Martín Muñoz Navarro
23/07/2026
 Actualizado a 23/07/2026
Pendones y panderetas en Calzada del Coto. MARTÍN MUÑOZ
Pendones y panderetas en Calzada del Coto. MARTÍN MUÑOZ

Todos estamos de acuerdo en que es necesario que el arte abandone los oscuros recintos de los museos e invada las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades. ¡Que las esculturas se puedan tocar y los niños abarcarlas con sus brazos! ¡Que las pinturas, los días tristes de lluvia, expandan sus colores en el aire como si fuera un día de sol!

Quiero abordar la explosión del arte callejero en nuestra provincia, las pinturas murales que a veces nacen furtivas en mitad de la noche a manos de grafitis que ocultan su nombre bajo seudónimos misteriosos y que la policía persigue por el daño que ocasionan en los vagones de tren, en las fachadas, en las puertas de las cocheras y en cualquier espacio vacío, idóneo para plasmar su arte y que luego, cuando maduran, realizan verdaderas obras de arte con un reconocimiento internacional.

Han aparecido de pronto adornando, sobre hastiales y muros desnudos, confiriendo a nuestras calles una singularidad que, en muchos casos, se ha convertido en un signo identificativo de los pueblos. Resulta difícil recorrer sus calles sin descubrir de pronto uno de estos murales, realizados con maestría utilizando aerógrafos o simples botes de pintura en espray.

La Bañeza ha elevado el arte mural a un nivel inimaginable, constituyéndose en un referente internacional de este modo de expresión, con más de doscientos murales que descubren un mundo mágico y onírico a todos los que visitan la ciudad. Hay una ruta para recorrerlos de más de cinco kilómetros especialmente diseñada para descubrir aquellos murales, hermosos o de mayor complejidad e interés y reconozco que uno tras otro, acabas sumergido en una especie de estrés que te obliga a disfrutar de ese arte gigantesco escondido, a veces, en los lugares más inverosímiles.

Una imagen de antiguas lavanderas junto a una fuente en Villavante. REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE MARTÍN MUÑOZ
Una imagen de antiguas lavanderas junto a una fuente en Villavante. | MARTÍN MUÑOZ

En el mes de agosto, La Bañeza se convierte en el epicentro del arte urbano internacional con la celebración de Festival Art Aero Rap en el que los vecinos escogen las propuestas que hacen llegar los artistas participantes en el concurso que luego se plasman en las paredes de la ciudad. El pasado año, uno de los murales, el denominado ‘Abeja Reina’, una abeja transformada en joya obra de Hacko Crane, de Aranda de Duero, consiguió un reconocimiento internacional entre los mejores murales del mundo. Lo mismo ocurrió en el año 2019 con la obra del equipo leonés Da2, que plasmó en un muro a una niña realizando castillos de arena en la playa solitaria. Estas dos obras pueden admirarse, la primera en la calle Arrote, a la altura de número 54, próxima a una rotonda en la carretera N-VI, y la segunda en el número 30 de la calle Pedro el Oculista.

Muchos de nuestros pueblos con mayor o menor gusto han optado por esta forma de engalanar sus calles y, a veces, restañar con pintura las descarnadas heridas del tiempo.

Quiero mostrar mi debilidad por aquellos pueblos que han optado por murales que plasman sus tradiciones o su historia o aquello que los identifica inequívocamente.

En Astorga, en la calle Los Sitios existen dos murales de gran tamaño que evocan su tradición en la elaboración de mantecadas, en la que aparecen dos mujeres preparando su envoltorio de papel, y enfrente una escena guerrera que conmemora la lucha de la ciudad contra las tropas francesas en la Guerra de la Independencia. Tal vez el sitio al que se vio sometida la ciudad o tal vez la famosa Batalla de Cogorderos, en la que las tropas napoleónicas sufrieron una derrota sin paliativos.

En Calzada del Coto son sobresalientes el mural en que aparecen dos mujeres, ataviadas en forma tradicional, tocando la pandereta sobre un fondo de pendones coloridos, y otro mural, pintado en blanco y negro en el que se recoge la tradición de la siega. Tres mujeres que se protegen del sol con pañuelos –una de ellas con un sombrero de paja de ala ancha– portan ramilletes de trigo.

La siega en una fachada en Calzada del Coto. MARTÍN MUÑOZ
La siega en una fachada en Calzada del Coto. | MARTÍN MUÑOZ

En Celadilla del Páramo, en un mural de grandes proporciones se han reunido todos los elementos que identifican al pueblo, sus pendones de color rojo, verde y blanco, personajes enmascarados provistos de horcas asustan a los visitantes y la espadaña de su iglesia, desde la que se observa un Santiago Peregrino que, con su calabaza repleta de agua fresca, cruza los sembrados camino de Compostela.

Al lado de una fuente cuya agua no pueden beber los peregrinos, en Villavante hay un mural de estilo naif que representa a unas mujeres lavando la ropa en el lavadero comunal, donde las noticias y los chismes se mezclaban con la espuma del jabón.

Sobre el fondo negro de una mina de carbón, emerge el rostro iluminado de un minero. Su piel y su ropa manchadas de hollín, sus ojos cansados, sus cabellos sudorosos, pretenden hacernos partícipes de la dureza de su trabajo. Sobre el casco la lámpara frontal que permite su caminar en las galerías oscuras de la tierra, que contrasta con la claridad que emerge de la bocamina. El mural se encuentra en Igüeña, en la avenida El Fontanón, al lado del cauce del río Boeza.

En el itinerario del Camino Francés, son numerosos los murales que representan al santo Jacobo. Sin ser exhaustivo, con la sola idea de señalar algunos ejemplos que me han parecido relevantes.

En Sahagún, primera localidad del Camino de Santiago en nuestra provincia podemos admirar numerosos murales con temática jacobea. Podemos reseñar dos de los más relevantes. El primero se ubica en las proximidades del arco de la portada en ruinas del antiguo monasterio de San Facun do y San Primitivo uno de los más influyentes y poderosos de la España medieval y en él aparece un peregrino cargado con su mochila pasando bajo dicho arco. El segundo, en uno de los muros del casco urbano, representa al apóstol Santiago, vestido de peregrino, pero montado sobre un caballo blanco que recuerda su providencial ayuda en favor de las tropas cristianas durante la Reconquista.

Santiago Peregrino en Sahagún.
Santiago Peregrino en Sahagún.

Especialmente interesante es el mural que representa también a Santiago Peregrino en Bercianos del Real Camino. Los peregrinos se lo encuentran a la salida del pueblo, frente a un palomar solitario. Tiene la peculiaridad que para observarlo detenidamente el peregrino debe echarse sobre la hierba para admirarlo.

En León debe ser destacado el mural realizado sobre la entrada de un garaje en la calle la Rúa, cuyo autor es el artista leonés Juanjo Viñuela. Representa a un Santiago peregrino en colores sepia que impacta a todos los que lo admiran por primera vez.

Este año 2026 se cumple el 900 aniversario de la muerte de la reina leonesa Doña Urraca y se celebra con exposiciones, conferencias y publicaciones que ensalzan su figura. En Sahagún han querido unirse a esta conmemoración con la realización de un mural de grandes dimensiones que representa a la reina leonesa enarbolando el pendón real. Y me ha parecido una forma original de celebrar su memoria.

El arte urbano se ha convertido en un fenómeno mundial y tiene una representación muy relevante en nuestra provincia con murales que han obtenido un reconocimiento internacional.

Quien quiera profundizar en esta materia le aconsejo visitar la página web Street Art Cities, en la que pueden localizarse los mejores murales del mundo y muchos de los ubicados en los pueblos de nuestra provincia.

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