«En el silencio verde de las montañas leonesas nació Tomás Allende Alonso, hijo de Matías Allende y de Petra Alonso, vecinos de Burón, una aldea donde el tiempo discurría con el ritmo lento de las estaciones. Allí, entre nieblas matinales y campanas que marcaban las horas de la vida rural, comenzó la historia de un hombre que acabaría moviéndose entre los grandes engranajes del poder económico y político de la España de la Restauración. Su existencia fue un puente entre dos mundos: el de la tradición campesina que lo vio nacer y el de las modernas sociedades industriales que contribuyó a levantar». Esta es la definición, entre poética y económica, que el periodista y escritor vasco Jon Mujika realiza del singular personaje leonés del que habla, nacido en Burón y al que define en el título de su estudio: «El conquistador de las tierras de Indautxu», bajo un cintillo que nos acerca algo más a su realidad: ‘Histórico olvidado’.
Es un resumen muy breve de la andadura de este leonés, aún más olvidado en su tierra que en Euskadi, y para acabar en parte con este olvido el MSM de Sabero ha programado en la tarde de este sábado (a partir de las 18 horas) una conferencia del ingeniero de minas Gabriel Frías, quien realmente analizará las figuras de varios industriales procedentes de Bilbao «que desempeñaron un papel clave en el desarrollo y consolidación de la histórica empresa minera Hulleras de Sabero y en el valle que la acogía. Hablará de la vida de Tomas Allende, Venancio Echeverria, Roberto Sterling, José León Izaguirre, José Joaquín Ampuero o Enrique de Borda, con calles hoy en día en la localidad de Sabero, y también algo de Julio Lazúrtegui, centrado más en el Bierzo e impulsor del proyecto Wagner».
Pero seguramente el eje central será Tomás Allende Alonso, pues aunque forma parte de aquellos vascos que vinieron él era realmente leonés, de Burón, y además nunca se olvidó de sus raíces; algo que todas sus biografías resaltan con una anécdota. «Tomás Allende salió de Burón con las madreñas puestas y regresó siendo el patriarca de una de las familias más poderosas de Bilbao; tierra a la que emigró de la mano de su tío Manuel cuando tenía solamente 20 años y con una formación que se reducía a haber ido a la escuela de Burón», recuerda Gabriel Frías.

Para imaginar el camino empresarial y político —dio el salto a la política cuando ya era un poderoso industrial en diversos campos— basta recordar algunos detalles de aquel chaval de la montaña de Riaño: si buscas sus imágenes aparece repetidamente un retrato realizado por... Sorolla, el excelente pintor. También María Allende fue retratada por Sorolla, en su casa de Bilbao hay un mural con una serie de azulejos obra de Daniel Zuloaga.
El patrimonio de edificios propios puede ser un ejemplo de ese ‘poderío’: «una casa en la Gran Vía de Bilbao y otra en la calle Mayor de Madrid; se hizo construir un palacio en Madrid (en 1916), por el arquitecto Leonardo Rucabado en la Plaza Canalejas, en la que se quedaba cuando iba a la capital. En León se construyó un edificio modernista en la Calle Ancha y en su pueblo —donde construyó las escuelas— el recordado Palacio de los Allende, que sufrió un incendio del que solo se salvó la fachada y fue desmontado piedra a piedra con la idea de ser reconstruido...».
Y hace 50 años que las piedras permanecen numeradas y olvidadas en una huerta de Burón. Se habla con frecuencia de usos que se le podría dar —como Parador de Turismo, por ejemplo— pero la realidad también es el olvido.
Tomás Allende construyó una sólida carrera empresarial, con negocios en sectores tan diversos como la minería (Hullera Vasco Leonesa, Hulleras de Sabero...); el sector eléctrico y resinero, bancario (Banco de Comercio), el Ferrocarril de La Robla a Balmaseda... y desde ahí saltó a la política, representando a León.
En el sector minero se lee atribuye un gran invento, los llamados ‘tranvía aéreo’ que llevaban el material de la mina a la costa; una especie de línea de baldes a gran escala.
Como político fue, en 1876, diputado a Cortes por la Liga Nacional, luego ingresó en el partido Conservador y fue elegido diputado por en 1896, senador por León y Soria. Falleció en 1935.
De su larga familia (tuvo 12 hijos) es recordado su nieto Tomás Allende y García Baxter, que fue ministro de agricultura con Franco; y también fue descendiente suya la famosa fotógrafa Ouka Leele, de nombre real Bárbara Allende.