Adriana Fernández, subcampeona del mundo de muhay thai en Tailandia: "¿La segunda? No, la más feliz"

Leonesa de La Robla, se ha proclamado subcampeona del mundo en Tailandia, donde es el deporte rey. Sus padres cuentan que "su sueño era ir y competir con la thailandesa... es la más feliz del mundo"

22/03/2026
 Actualizado a 22/03/2026
Adriana Fernández González con su cinto de subcampeona del mundo logrado en el Histórical Park de Ayutayá. | L.N.C.
Adriana Fernández González con su cinto de subcampeona del mundo logrado en el Histórical Park de Ayutayá. | L.N.C.

El padre de Adriana Fernández González, el entrañable Turi, no te deja esbozar una frase de “cierta pena” de lo que podría haber logrado Adriana, su hija, pues ha sido subcampeona del mundo de muay thai, si podría haber logrado el título: “Es la mujer más feliz del mundo. Su sueño era ir a Tailandia, donde el muay thai es como el fútbol aquí, poder entrenar allí y competir con la tailandesa que ganó el título; que es una fuera de serie. Su sueño está cumplido, está como unas castañuelas”.

Y no solo eso, es subcampeona del mundo, pese a que no lleva demasiado tiempo en el muay thai, como recuerdan sus padres: “No comenzó hasta hace cuatro años; antes practicaba taekwondo, en el que era cinturón marrón, pero le llamó la atención el muay thai, comenzó a ir a entrenar con Alejandro y se enganchó. Ella siempre lo dice, la culpa es de Alejandro, aunque fue ella la que se acercó”.

Para Adriana, que tiene en la actualidad 24 años, será una nueva inyección de moral, si cabe, pues es una joven entregada al deporte, pero también al trabajo y los estudios. “Está haciendo un módulo de Informática y los fines de semana trabaja en el restaurante Ezequiel de Villamanín, además si la llaman en un momento que tengan apuro. Y el resto del tiempo se entrega al deporte; los martes y jueves tiene entrenamiento en el gimnasio pero también sale habitualmente a correr por su cuenta, hace saco... le encanta el deporte”.

La indudable gesta de Adriana, que se proclamó subcampeona del mundo en el Historical Park de Ayutayá, se suma a la de su compañero de expedición, el también roblano Yorel Laiz, que en su caso sí se proclamó campeón del mundo y que tal vez tuvo más trascendencia pública su gesta por el título y por venir Yorel de ser un habitual triunfador en su otro deporte, la lucha leonesa, lo que le da más visibilidad pública. Pero no cabe duda es que la gesta doble es compartida y muy difícil que se vuelva a repetir.

La Robla está de enhorabuena.

Archivado en
Lo más leído