Los personajes del tío Ful: Mondelo, fotoperiodista

Aprendió fotografía en Laciana y con 15 años cogió "una patera de hierro (el tren)" y se fue a Madrid. Recorrió medio mundo, guerras, catástrofes y es, además, "el fotógrafo del Tour"

18/07/2026
 Actualizado a 18/07/2026
https://youtu.be/ApAR93sTzD4

Cuando habla de sus andanzas te das cuenta de que estás ante la leyenda del fotoperiodismo que te habían dicho, cuando te dice como si hablara de la ola de calor que «tuve tres veces una pistola apuntándome a la sien» nota que te paraliza y le quita hierro: «Si volviera a nacer... habría exactamente lo mismo». 

Se entiende lo de la pistola pues Mondelo, con esa ‘firma’ basta para saber quién es aunque se llama Desiderio, ha estado cubriendo para la agencia EFE guerras como la de Bosnia, información en los llamados ‘años de plomo’ en el País Vasco, tres olimpiadas... y mucho ciclismo, un deporte que le ha hecho muy visible pues cubrió, por ejemplo, 19 Tour de Francia, 23 vueltas a España, 5 Giros de Italia y tuvo la suerte de ‘pillar’ la época dorada de Indurain y Perico, por ejemplo. «Es cierto que estuve en medio mundo, pero por Indurain he hecho de todo. Te doy un ejemplo, yo tenía el hotel a muchos kilómetros de donde estaba Miguel y su equipo... pues yo dormía en el coche, justo enfrente del hotel, por si pasaba algo, no me lo quería perder... Tengo todo de él».

Tiene Mondelo miles de fotos, de todo, pero la que no olvida jamás es la que reveló en Laciana, con solo 10 años, su primera foto aunque no la hizo él. «Yo realmente nací en un pueblo de la cuenca palentina, donde mi padre era minero, pero con dos años nos fuimos para Caboalles de Abajo y siempre digo que soy de allí». Y allí entró en contacto con la fotografía, a través de su padre, que hacía fotos de bautizos, bodas... «pero la que sabía revelar y demás era mi madre, que me enseñó a mí». Así cuando nació su hermana, tenía Desiderio 10 años, llegó a casa su padre con el carrete de la foto de la niña recién nacida, pero no la sabía revelar... «Como me había enseñado mi madre lo hice yo y pude emocionarme con la magia de ir viendo cómo aparecía mi hermanita poco a poco... se puede decir que fue mi primera foto».

Después vendrían miles, cuando con 15 años decidió «subirme a una patera de hierro (el Ponfeblino) e irme a Madrid; menos mal que el guardia que me pidió la documentación no hizo valer la ley por ser menor y no me detuvo; allí habría acabado todo». 

Hubiera sido una gran pérdida.
 

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