Peñacorada, un colegio que educa personas, no solo expedientes

Bilingüismo y excelencia académica avalada por los resultados

27/02/2026
 Actualizado a 27/02/2026
Excelencia académica, bilingüismo real y resultados. |COLEGIO PEÑACORADA
Excelencia académica, bilingüismo real y resultados. |COLEGIO PEÑACORADA

Al frente de un centro educativo durante años se adquiere una mirada serena, capaz de distinguir lo esencial de lo accesorio. Esa experiencia es la que transmite Carlos Burgueño, director del Colegio Internacional Peñacorada, cuando reflexiona sobre la identidad y el proyecto del centro.
«Lo verdaderamente importante no siempre se ve en los folletos ni cabe en un eslogan», afirma Burgueño. Para el director, la mayor fortaleza del colegio no reside en un edificio concreto ni en un programa determinado, sino en las personas que dan vida al proyecto educativo día tras día. «Nuestra mayor fortaleza está en el equipo humano», subraya.

Ese equipo está formado por profesores con vocación, sólida preparación académica y, sobre todo, una calidad humana que se percibe en los detalles cotidianos. «Educar no es cumplir un horario, es comprometerse con la persona que tienes delante», explica el director. Gestos como escuchar a un alumno, acompañar a una familia o entender la educación como una tarea compartida marcan la diferencia en el día a día del centro.

Un colegio cercano y familiar

De esa manera de entender la educación nace, de forma natural, un modelo de colegio familiar y cercano. En Peñacorada, el alumno no es un número ni un simple nombre en una lista. «Aquí hay un seguimiento real y personalizado, y un contacto continuo entre las familias y el tutor», señala Burgueño, convencido de que la confianza solo se construye desde la presencia y el trato directo. «La confianza se construye con conversaciones y con coherencia», añade.

Formación integral y orientación cristiana

El modelo educativo del colegio parte de una idea clara de persona. No se trata únicamente de formar buenos estudiantes o profesionales competentes, sino personas íntegras. «Aspiramos a educar personas libres, solidarias, capaces de amar y con vocación de servicio a la sociedad», resume su director. Esta visión se apoya en una orientación cristiana que va más allá de los contenidos académicos y se refleja en la forma de relacionarse y de mirar al otro.

En un contexto marcado por la prisa y la tecnología, el centro apuesta por las relaciones humanas como eje del aprendizaje. «Educar en la palabra, en la empatía y en el encuentro se ha vuelto casi revolucionario», afirma Burgueño, quien insiste en que no basta con preparar para un mercado laboral cambiante: «Es necesario preparar para la vida».

Un entorno que también educa

El proyecto educativo se completa con un entorno pensado para el bienestar y el desarrollo integral del alumno. El Colegio Peñacorada cuenta con instalaciones renovadas y con la mayor área verde de León capital. Espacios amplios y cuidados que invitan al juego, al deporte y al contacto con la naturaleza. «Creemos que el entorno influye en el aprendizaje y en el bienestar emocional de nuestros alumnos, y por eso lo cuidamos como parte del proyecto educativo», concluye el director.

Una forma de entender la educación donde lo esencial -las personas- sigue ocupando el centro de todo.

Bilingüismo de alta calidad

En el ámbito académico, Peñacorada apuesta por un bilingüismo verdadero y de alta calidad, «no como etiqueta, sino como competencia real». Los resultados hablan por sí solos: el centro ha obtenido «la mejor calificación en la PAU 2026», un logro que, según Burgueño, «refleja constancia, método y exigencia bien entendida».

Además, el colegio desarrolla proyectos que enriquecen la formación integral del alumnado. Entre ellos destaca GENYUS SCHOOL, orientado al emprendimiento y la innovación; el Programa de Oratoria, que potencia la seguridad y el criterio al hablar en público; el Bachillerato Dual Americano, con una dimensión internacional; y la Escuela de Rock y la Escuela de Música, espacios donde el talento artístico encuentra disciplina y creatividad.

Un lugar donde se aprende a ser

En definitiva, Peñacorada es, en palabras de su director, «un colegio que cree en la educación como acompañamiento, como crecimiento personal y como servicio a la sociedad». Es un lugar donde «se aprende mucho, sí, pero donde, sobre todo, se aprende a ser». Una apuesta por una educación integral, humana y comprometida con las personas y con la vida.

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