Un paseo respirando el vino en la copa de un columpio berciano

Bodegas Gancedo, con el lema "el viñedo por principio" capitanean los grandes caldos de la D.O. Bierzo

27/11/2025
 Actualizado a 27/11/2025
Una de las formas originales de ver el paisaje es en el columpio de las bodegas.
Una de las formas originales de ver el paisaje es en el columpio de las bodegas.

En el corazón del Bierzo, en Quilós (Cacabelos), Bodegas Gancedo convierte cada botella en un reflejo del viñedo que la vio nacer. La filosofía de esta bodega familiar es clara: «el viñedo por principio», lo que se traduce en un cuidado esmerado de sus 80 hectáreas de viña y en la apuesta por variedades autóctonas como Godello, Doña Blanca y Mencía.

Los viñedos, situados entre montañas a alturas que oscilan entre los 500 y 750 metros, se benefician de un microclima único que permite una maduración lenta de las uvas, conservando su frescura y personalidad. Suelos arenosos, arcillosos, calcáreos y pizarrosos aportan terruño y carácter a cada vino, logrando una elegancia y estructura que hacen que cada sorbo transporte directamente al viñedo.

Entre sus creaciones más reconocidas destaca Capricho Godello, cultivado en el paraje de Lamas de Picón, donde más de 600 parcelas están dedicadas a esta variedad. Este viñedo no solo ofrece uvas excepcionales, sino que se ha convertido en un icono del Bierzo gracias al columpio que se ubica en la parte más elevada de la finca, símbolo de la bodega y punto de encuentro para los visitantes. El enoturismo en Gancedo ofrece experiencias que van más allá de la cata. 

Desde el columpio

Los visitantes pueden recorrer los viñedos en todoterreno, descubrir parcelas centenarias y disfrutar de momentos únicos como balancearse en el columpio rodeado de montañas mientras sienten la esencia del terroir.  Cada visita es una inmersión en la tradición vitivinícola berciana, con la posibilidad de conocer de primera mano el trabajo ecológico y artesanal que garantiza la máxima calidad de sus vinos.

Bodegas Gancedo produce actualmente seis vinos diferentes, entre ellos Xestal, cien por cien Mencía con doce meses de crianza; Gancedo, también Mencía, pero con crianza más ligera; y el Capricho Val de Paxariñas rosado, cien por cien Mencía. Cada vino cuenta una historia, desde la parcela hasta la copa, reflejando la personalidad del viñedo y el amor por la tierra.
Para los amantes del vino y del turismo experiencial, Bodegas Gancedo no es solo un lugar para catar, sino un destino que invita a sentir, descubrir y conectar con el Bierzo a través de su paisaje, sus uvas y sus vinos.
 

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