Un museo para la memoria pastoril

El Museo del Pastor de Los Barrios de Luna conserva y atesora objetos, historias y las tradiciones de una tierra marcada por la ganadería y la trashumancia

18/09/2026
 Actualizado a 18/09/2026
El Museo del Pastor conserva el legado de generaciones de pastores y ganaderos.  | ESTEFANÍA NIÑO
El Museo del Pastor conserva el legado de generaciones de pastores y ganaderos. | ESTEFANÍA NIÑO

En Los Barrios de Luna la historia también se cuenta entre lana, aperos, queseras y viejos utensilios de trabajo. Es una tierra estrechamente vinculada a la ganadería y a la trashumancia, una forma de vida que durante generaciones llevó a miles de ovejas merinas hasta los puertos de verano de las montañas de Luna. De aquella actividad, esencial para la economía y para la propia configuración del territorio, permanece hoy una memoria que el municipio se esfuerza por conservar.

Cada segundo domingo de septiembre, la localidad vuelve la mirada hacia ese pasado con la celebración de la Fiesta del Pastor, una cita que ronda ya el medio siglo y que nació para reconocer la labor de quienes hicieron de los montes y los caminos su forma de vida. La fiesta reivindica también el papel de los pastores en la conservación de la biodiversidad y en el cuidado de los montes. Y, más allá de una jornada concreta, ese legado tiene en Los Barrios de Luna un lugar donde permanecer durante todo el año: el Museo del Pastor.

El Museo del Pastor conserva en las antiguas escuelas el legado de generaciones de pastores y ganaderos (4). ESTEFANÍA NIÑO
El Museo del Pastor conserva en las antiguas escuelas el legado de generaciones de pastores y ganaderos (4). ESTEFANÍA NIÑO

El museo ocupa las antiguas escuelas de la localidad y abrió sus puertas en 1997, precisamente en el marco de una Fiesta del Pastor. Desde entonces, sus salas han ido reuniendo objetos que hablan de una vida que hoy resulta lejana, pero que forma parte de la identidad de estas montañas. No se trata de una colección cerrada: el espacio ha crecido gracias a las donaciones de los vecinos y a las cesiones temporales de piezas, incorporando poco a poco nuevos fragmentos de esa memoria colectiva.

La exposición permanente recorre distintos aspectos relacionados con la cultura pastoril y trashumante. Hay vestimentas, aperos destinados al ganado y a los perros, utensilios empleados en la elaboración del queso o herramientas vinculadas al trabajo de la lana. También hay espacio para los mastines y los careas, compañeros inseparables del pastor en el manejo del ganado ovino, y para todo un conjunto de objetos artesanales que permiten acercarse a las tareas cotidianas de quienes vivieron de la ganadería.

El Museo del Pastor conserva el legado de generaciones de pastores y ganaderos (2). ESTEFANÍA NIÑO
El Museo del Pastor conserva el legado de generaciones de pastores y ganaderos (2). ESTEFANÍA NIÑO

El recorrido no se limita, sin embargo, a la actividad pastoril. El museo conserva también fotografías relacionadas con la construcción del embalse, piezas antiguas cedidas por los propios vecinos y elementos vinculados al castillo de Luna. De este modo, sus fondos terminan componiendo una mirada más amplia sobre la historia de la localidad y sobre las transformaciones que ha vivido este territorio.

Cada objeto, por sencillo que pueda parecer, ayuda a reconstruir un paisaje humano. El tratamiento de la leche, la elaboración del queso, el hilado de la lana, el cuidado de los rebaños o la relación cotidiana con los perros forman parte de un relato que encuentra en estas pequeñas piezas su mejor testimonio. Es la memoria de los puertos de verano, de los desplazamientos de los rebaños y de un modo de entender el territorio que estuvo durante siglos ligado al paso de los pastores.

Una puerta siempre abierta

El Museo del Pastor forma parte del proyecto ‘Living Museums-Museos Vivos’, que permite realizar la visita de forma autónoma durante las 24 horas del día, los 365 días del año. Una fórmula que acerca este espacio dedicado a la memoria pastoril a los nuevos tiempos.

El sistema automatiza todo el proceso, desde la solicitud de entrada y la identificación de los visitantes hasta la apertura y cierre del edificio y el seguimiento de la visita. Así, la historia de los pastores y de la trashumancia permanece al alcance del visitante durante todo el año.

Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo más leído