Con tres décadas de trayectoria en la provincia de León, el Grupo Fisioclínicas se ha convertido en todo un referente al abordar de una manera interdisciplinar la situación de cada paciente mediante una gran variedad de profesionales sanitarios.
Sus servicios engloban fisioterapia y tratamiento funcional, pilares, readaptación, nutrición, podología, medicina estética, entrenamiento personal, preparación al parto, prueba de esfuerzo, tratamientos de PRP (plasma rico en plaquetas),o estudio biomecánico.
Para ello, cuenta con un equipo multidisplinar formado por fisioterapeutas, dietista, podólogo, médico estética, matrona, entrenadores personales, instructores de pilates y otros servicios junto con los mayores avances tecnológicos. Una atención, personaliza e integral, siempre bajo una mirada clínica y profesional. Actualmente, dispone de clínicas en León, La Bañeza, Ponferrada, Valencia de Don Juan y Astorga.

Una de sus grandes fortalezas, con las que dan un paso más, se centra en el entrenamiento personal en grupos reducidos, con un máximo de cuatro personas por sesión. Han desarrollado un sistema de trabajo propio en el que dan gran importancia a la cronología del proceso de entrenamiento, asegurándose de que cada persona avance de forma segura y progresiva.
Diego Gutiérrez-Cabello Carrera es readaptador de lesiones y entrenador, y uno de los profesionales que dirigen estas sesiones. Pero, ¿cómo funcionan? Nos lo explica. «Las readaptaciones son la recuperación del tejido, la vuelta a funcionalidad de ese tejido a través del movimiento. Lo que hacemos aquí es ampliar el servicio, pasamos de una primera fase de readaptación, a una segunda fase que serían de los movimientos mínimos que creemos que debe tener una persona sana, por ejemplo a nivel escapular, a nivel de movilidad de tobillo, sobre todo articular, y a partir de ahí, construir una estructura de fuerza desde esa perspectiva más clínica, pero yendo a un sentido más de entrenamiento, a través de las fases».
Básicamente, el proceso se divide en fases, que van desde personas en proceso de readaptación del tejido y su función tras una lesión, hasta la fase 4, enfocada en el rendimiento físico avanzado. La trayectoria entre una y otra, en manos de los profesionales del Grupo Fisioclínicas nos llevará a abordar aspectos como control motor, coordinación y estabilidad, fuerza y estructura, hasta habilidades y capacidades complejas, trabajando la potencia y la agilidad. Esta metodología, lleva al usuario a través de un camino guiado en el que no solo se recuperan de una lesión, sino que aprenden a mejorar aspectos clave de su estado físico.
El Grupo Fisioclínicas es para todo tipo de usuarios, dada la apuesta por la personalización, atendiendo a una gran variedad de perfiles que suponen necesidades distintas. «Tenemos personas que vienen directamente de la clínica son su lesión, y tenemos mucha gente de diferentes edades que viene a recuperarse, o gente más mayor que lo que quiere es no perder la funcionalidad, o incluso mejorar un poco», explica Diego.
En unos tiempos en los que el cuidado físico y personal está en auge, ¿qué diferencia el Grupo Fisioclínicas de otras clínicas? «Todo el proceso está controlado e individualizado. Sí es cierto, que me gusta trabajar con patrones similares, pero si una persona no puede hacer un determinado movimiento, lo que vamos a hacer es construirlo desde otra variante más sencilla. Vamos a llegar a ese mismo objetivo, pero dificultando o facilitando según la persona. El grupo es máximo de cuatro usuarios, por lo que no tiene nada ver con un gimnasio, y la planificación aunque es general en objetivos, llegamos a ellos a través de distintos caminos, todo guiado y corrigiendo».
El hecho de que la clínica cuente con profesionales de distintas áreas que interactúan entre sí da como resultado una visión más integral de cada caso. En este sentido, Diego señalaba que «en una lesión de cadera, yo readapto, mejoro el tejido, el patrón de la marcha, pero es algo que puede venir desde el pie o puede hacer que el pie no vaya bien, y ahí interviene podología». El tratamiento y seguimiento es integral, seguro y eficaz. Y es que para ello cuentan con la colaboración directa con los fisioterapeutas y el dietista de la clínica, con quienes se mantiene una comunicación constante. Esto, permite conocer en detalle el estado de cada persona y diseñar un programa que no solo ayude a completar su proceso de recuperación, sino que también le permita mejorar su condición física y prevenir futuras lesiones.

Hay que ser conscientes de que no es necesario tener una lesión diagnosticada para contar con los servicios que brindan especialistas como los del Grupo Fisioclínicas. Malas posturas asociadas al uso del ordenador u otro tipo de molestias son una señal para que optemos por acudir a un profesional. «A través del movimiento es muy posible que yo sepa porqué es, y a partir de ahí y a través de diferentes ejercicios ver dónde duele y dónde no, la funcionalidad de cada músculo. Si la molestia aumenta se puede derivar a fisioterapia, y entre unos y otros vamos dando con la solución ideal». Una vez recuperada la lesión o dolencia, no debemos olvidarnos de los buenos hábitos adquiridos. Y esa es la recomendación profesional. «El entrenamiento de fuerza se tiene que hacer siempre. Una vez recuperados, lo que se debe hacer es generalizar esos entrenamientos sin perder el foco de la lesión, seguir fortalecimiento e incluir un entrenamiento un poco más general, asentando bases. A partir de ahí, es lo que quiera cada persona, pero lo ideal es que se haga siempre, es un trabajo de salud, mínimo un día a la semana de fuerza para asegurarse la estructura».
La apuesta y el compromiso del Grupo Fisioclínicas con la salud y el bienestar es un hecho, y lo hacen incorporando tecnología e innovación a través de técnicas punteras como la Bomba Diamagnética, las Ondas de Choque, la Fotobioestimulación o la Magnetolith, sin olvidar que Fisioclínicas y el Hospital San Juan de Dios han traído a León la primera Cámara Hiperbárica.
Podología
El servicio dirigido por la podóloga Verónica Santín está especializado en pie diabético, en podología infantil y en la biomecánica y la ortopedia del pie, estudiando los movimientos y su eficiencia, y aportando soluciones para corregir o prevenir alteraciones, mejorando el rendimiento deportivo y reduciendo el riesgo de lesiones.
Medicina estética
La doctora Saraí Méndez realiza una práctica médica no quirúrgica que tiene como finalidad promocionar, restaurar y mantener la estética, la salud y el bienestar integral de la persona. Tras el verano, y para volver a la rutina, el servicio ofrece una gama de tratamientos preventivos y correctivos con el fin de explotar y sacar la mejor versión del paciente.
Alimentación saludable y consciente
La alimentación como pilar de la salud y el rendimiento forma parte del plan que ofrece la dietista Silvia García y que persigue los siguientes objetivos: educación nutricional, mejora de la composición corporal, tratamiento de patologías digestivas, alimentación vegetariana y vegana, nutrición deportiva y preparación nutricional para colectivos como opositores.