El último fin de semana las visitas a la localidad se cuentan por autobuses, esos que llegan de Asturias y también de Zamora o Valladolid, los que llegan con la zona del maletero vacía pero regresan a casa con cajas y cajas de pimientos. Es durante estos días cuando las calles de esta localidad se convierten en un gran mercadillo donde además de pimientos y otros productos de la huerta, no faltarán embutidos, ropa, y por supuesto, la artesanía.
Esta última ha conseguido, gracias a la apuesta del Ayuntamiento por los oficios tradicionales, hacerse un hueco destacado dentro de toda la muestra. Pero nada de esto quita el protagonismo al actor principal del citado fin de semana.
La Feria del Pimiento Morrón de Fresno cumplirá este año con su 36ª edición, una más en la que los horticultores de la localidad sacarán a la calle sus productos, el trabajo de toda una campaña que viaja en remolques hasta el centro del pueblo antes de irse a casa de los visitantes. El cultivo del pimiento morrón y de otros productos de la huerta es el sustento de numerosas familias del pueblo. Esto ha propiciado además la creación de empresas conserveras dedicadas a ello, dando empleo cada campaña a muchas personas, y también la obtención de la Indicación Geográfica Protegida Pimiento de Fresno-Benavente. Lo mejor es ir, olerlos, probarlos y entonces es cuando todos repiten. Porque el pimiento sigue siendo el rey de Fresno.
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