Cuando llegan las altas temperaturas, muchos bercianos buscan refugio en pueblos donde la naturaleza y el agua siguen siendo protagonistas. Uno de esos lugares es Folgoso de la Ribera, un municipio situado en el Bierzo Alto que ofrece una combinación perfecta de paisajes, patrimonio, actividades al aire libre y tradiciones populares.
A poco más de media hora de Ponferrada, este rincón berciano se ha convertido en un destino ideal para quienes desean desconectar del calor urbano sin renunciar a la cultura, el deporte o la gastronomía.
El Boeza, el gran protagonista del verano
El río Boeza atraviesa el municipio y marca buena parte de la vida de la localidad. Durante los meses estivales, sus aguas se convierten en el mejor aliado para combatir las altas temperaturas.
La zona de baño más conocida es la playa fluvial de Folgoso, un espacio acondicionado para el ocio familiar con zonas verdes, merenderos y áreas de recreo. A ello se suman otros rincones naturales junto al río, como La Presa o las pozas situadas a lo largo de la Ruta de los Molinos, donde muchos vecinos y visitantes aprovechan para refrescarse durante los días más calurosos.
Aprovechando el verano a orillas de su playa, el 5 de julio acogerá una concentración motera y, el mismo día, habrá también una jornada de animación en La Ribera, con juegos de agua realizada por Bierzo Natura. Jornada con piraguas que se replicará, sin ellas, el 23 de agosto en Folgoso. El regidor, Raúl Fernández asegura que también intentará contar con campamentos de verano, aunque afea que no se le hayan concedido en los dos últimos años.
La Ruta de los Molinos, el sendero estrella
Si hay una actividad imprescindible en Folgoso durante el verano es recorrer la Ruta de los Molinos, uno de los senderos más conocidos del Bierzo Alto.
El paseo discurre paralelo al río Boeza y a una antigua canalización de agua que durante décadas abasteció a varios molinos harineros. Su principal atractivo es que gran parte del recorrido transcurre bajo la sombra de fresnos, robles, castaños y alisos, lo que permite caminar incluso en las jornadas de más calor.
La ruta permite contemplar antiguos molinos restaurados, pequeñas cascadas, puentes, acequias históricas y los restos de antiguas centrales hidroeléctricas. Con apenas cinco kilómetros entre ida y vuelta y prácticamente sin desnivel, resulta adecuada para familias, niños y senderistas ocasionales.
Para quienes deseen ampliar la experiencia existe además la denominada Ruta de los Canales, que prolonga el recorrido hasta la localidad de Boeza atravesando algunos de los paisajes más representativos del municipio.
Arte en las calles y patrimonio singular
Más allá de la naturaleza, Folgoso también ofrece propuestas curiosas para quienes disfrutan descubriendo el patrimonio local.
Entre ellas destacan los trampantojos y murales repartidos por distintos puntos del pueblo, que aportan un atractivo añadido a un paseo por sus calles. También pueden contemplarse los restos de antiguas infraestructuras hidroeléctricas vinculadas al aprovechamiento histórico del agua del Boeza.
Las Jornadas Medievales, una cita imprescindible
Uno de los grandes acontecimientos del verano son las Jornadas Medievales, que cada año transforman la localidad en una villa de otra época.
Mercados artesanales, exhibiciones de cetrería, representaciones teatrales, música tradicional, torneos, espectáculos y la popular cena medieval forman parte de una programación que atrae a cientos de visitantes y que se ha convertido en una de las celebraciones más singulares del Bierzo Alto.
Un verano de fiesta
El verano en Folgoso de la Ribera también es sinónimo de celebraciones. El calendario festivo arranca con las tradicionales Jornadas Medievales, una de las citas más singulares del Bierzo Alto, que llenan las calles de puestos artesanales, exhibiciones, espectáculos y actividades inspiradas en la Edad Media.
A ello se suman las fiestas patronales de las distintas localidades que integran el municipio. En el caso de Folgoso de la Ribera, destacan las celebraciones en honor a San Jesusín, que se celebran a finales de agosto, con un programa que suele incluir verbenas, actividades infantiles, encuentros vecinales y actos religiosos.
También son muy concurridas las fiestas de otras pedanías del municipio, como Boeza, Tedejo, La Ribera de Folgoso, Villaviciosa de San Miguel o Rozuelo, que durante los meses estivales reúnen a vecinos y visitantes en torno a comidas populares, actuaciones musicales y tradiciones que se mantienen vivas generación tras generación.
Estas celebraciones convierten el verano en una época especialmente animada, en la que el municipio multiplica su población y ofrece a quienes lo visitan la posibilidad de conocer de cerca el carácter acogedor de sus pueblos y sus costumbres más arraigadas.