El Colegio de Economistas de León es una institución que ordena el ejercicio de la profesión en la provincia y representa y defiende los intereses de sus economistas colegiados, que son alrededor de 500 en la actualidad. Sus funciones principales incluyen la regulación profesional, la formación continua de sus colegiados y el asesoramiento técnico y laboral, así como la representación de los profesionales del sector ante las demás instituciones de León.
En esta entrevista, la decana, María Díez Revilla, aborda los retos actuales de la institución, entre los que destaca la captación de jóvenes profesionales para las empresas y el propio Colegio, ya que son clave para el relevo generacional de un sector que, como buena parte de los trabajos cualificados en la actualidad, tiene dificultades para atender la demanda de las empresas. Además, avanza una posible unión a corto plazo con el Colegio de Titulares Mercantiles.
– Desde que asumió el cargo de decana en 2023, ¿cuáles son los principales retos que se ha encontrado al frente del Colegio de Economistas?
– Lo más complicado de todo ha sido mantener los colegiados que tenemos porque la gente más joven no tiene esta idea de colegiación que podemos tener los que somos ya un poco más mayores. De estar dentro de un Colegio y hacer actividades conjuntas. Los jóvenes tienen otras formas de relacionarse, ha cambiado mucho eso y cuesta, sobre todo, hacer colegiados nuevos. Sí que es verdad que los que están no se van porque somos personas ya de unos años y, sobre todo, sigues manteniendo la relación con el Colegio muchas veces por las relaciones personales y por las actividades que se hacen. Pero lo más complicado es llegar a las personas jóvenes que salen de la carrera. Cuando tienen la graduación de la facultad, nosotros patrocinamos uno de los premios y luego incluso regalamos la colegiación a los que han tenido los mejores expedientes. Hay algunos que sí se mantienen en el tiempo, pero otros no porque, aparte, mucha gente se va fuera de León, que es el problema que tenemos principalmente, que la gente luego no se queda en León y eso hace que no tengamos profesionales.
– Además de lo que comenta de patrocinios a pie de aula en la Universidad, ¿qué otras medidas impulsa el Colegio para atraer a los jóvenes?
– Es fundamental la relación directa que estamos teniendo con las distintas facultades. Muchas veces lo que pasa es que tampoco se colegian porque tampoco conocen el Colegio, no saben para qué sirve. Entonces, patrocinamos también las Olimpiadas de Economía, damos distintas formaciones junto con la Universidad de León y con el Colegio de Titulares Mercantiles. En las jornadas de salidas profesionales también estamos nosotros para explicarles un poco las funciones del colegio y movemos mucho ahora en redes sociales que al final es como más llega a la gente joven. Hay que moverse en redes sociales, darle un poco de dinamismo al colegio, y publicamos continuamente ofertas de empleo... La idea es que el joven economista vea que el Colegio le puede servir para darle una oportunidad laboral y servirle también de apoyo en todo su desempeño profesional en León.

– ¿Y qué desafíos le gustaría resolver en este último año de mandato?
– Nuestros principales retos son esos, ya no sólo crecer en número de colegiados, sino por lo menos mantener los que tenemos porque mucha gente se está jubilando. Entonces hay que captar personas nuevas, hacer actividades con ellos para que vean que el Colegio tiene actividad, que se mueve. Estamos haciendo también formaciones conjuntas con otros colegios profesionales, como el Colegio de Abogados de León. Porque yo creo que la idea de un Colegio también es esa, es representar a los colegiados y mantener las relaciones con todos los profesionales del entorno. Y, sobre todo, con la idea de captar a gente joven, para que no se nos vaya fuera, que está muy bien, que fuera hay muchas oportunidades, pero que aquí en León también las hay. Y, de hecho, yo lo veo como responsable de una empresa, que al final vas a buscar economistas en León y no los hay. Somos cuatro y los cuatro que somos ya tenemos una edad.
– ¿Cuál es el perfil del economista que sale actualmente de la facultad y en qué ha podido cambiar respecto a las generaciones previas?
– Son profesionales que tienen muchísima formación, pero ya andan más independientes. No tienen el concepto de pertenecer a una asociación o a un colegio para que les echen una mano. No le ven las ventajas al Colegio a no ser que sea obligatorio colegiarse, como en el caso de los abogados. Pero son profesionales muy bien formados que podrían aportar muchísimo a nuestro colegio y nosotros a ellos, porque claro, contamos con que hay ahora mismo 500 profesionales de la provincia de León con unos conocimientos y una experiencia que no tienen los jóvenes. Y si se colegiaran tendrían más facilidad para acceder a un puesto de trabajo cualificado en empresas de León sin tener que empezar desde cero. Hay empresas que están peleándose por tener un profesional que acaba de salir de la carrera y están deseando formarlo, están deseando darle los conocimientos que necesita. Entonces, ¿qué hacemos nosotros? Nosotros servimos de nexo, de unión entre la empresa y esa persona que quiere empezar a trabajar en León.
– ¿Y qué tipo de empresas o sectores son los que están demandando más economistas ahora en León?
– El sector logístico, que en León se está moviendo muchísimo, y las empresas más potentes de León. Patatas Hijolusa, Soltra... El sector alimentación, que en León tiene muchísimo potencial, Embutidos Rodríguez, Luengo o Sibuya están buscando profesionales y se están desesperando porque no los encuentran. Cuando coincidimos en eventos coincidimos en que no encontramos profesionales con la adecuada cualificación para trabajar. Y, sin embargo, los jóvenes piensan que no hay oportunidades en León, pero sí las hay. Y en empresas muy potentes.

– ¿Qué ha podido aportar al Colegio con su experiencia gestora como directora financiera en Soltra?
– Hasta ahora los decanos que había tenían otra visión más académica y yo aporto mi experiencia profesional en la gestión durante más de 20 años en una empresa en la que he visto todas las necesidades que tienen los economistas del sector empresarial. En León hay muchos economistas, pero muchos trabajan en asesorías o en bancas y economistas de empresa no hay tantos. Lo que yo he podido aportar durante estos años o lo que he intentado aportar es mi experiencia como gestora de una empresa.
– ¿Cómo contribuye el Colegio a impulsar el tejido industrial de León y la coordinación entre instituciones?
– Estamos ahora trabajando en una posible unión con el Colegio de Titulares Mercantiles de León, porque al final tiene profesionales muy similares a los del Colegio de Economistas. En León, desde mi punto de vista, falla una cosa, que es la duplicidad de asociaciones empresariales que lo único que hacen es restar fuerzas frente a los problemas. Aquí cada uno va por un lado, pero lo que aporta realmente es la unión, es hacer piña, para tener más poder de negociación y poder enfrentar los retos que se presentan en León. Si, como Colegio de Economistas, en lugar de tener 500 colegiados, tenemos 700, en una posible unión con el Colegio de Titulares Mercantiles de León, evidentemente nuestra forma de conseguir las cosas va a ser más sencilla, porque vas a tener una voz que van a escuchar más. Yo creo que es factible y apostaría por que fuera factible.