Ilustre con más de un siglo de historia y tradición -fundado por la familia Belinchón en el año 1896- el Leonés se ha convertido desde hace varias décadas en la referencia educativa de la provincia, contando en la actualidad con más de 1600 alumnos y tres céntricos edificios (situados en la Plaza de San Isidoro, en la Avenida José Aguado y en la Calle Corredera) convirtiéndose así en la institución con mayor número de estudiantes de la provincia.
Unos resultados académicos espectaculares año tras año
Uno de los puntos fuertes del centro es su bachillerato, el cual presenta unos resultados espectaculares en las pruebas de acceso a la Universidad (EBAU). «El curso pasado nuestro porcentaje de aprobados en la Prueba de Acceso a la Universidad fue del 99%, y más de 40 de nuestros alumnos superaron los 12 puntos de nota final en la EBAU», destaca orgulloso su director, D. Manuel Belinchón. Con alumnos becados este mismo curso por la Fundación Amancio Ortega y galardones a sus estudiantes por parte de la Junta de Castilla y León a su periodismo escolar, el Colegio Leonés es un referente año tras año en León por sus espectaculares resultados académicos.
Bilingüismo en las aulas y un trabajo cooperativo y emocional
Una de las grandes apuestas del colegio desde hace una década es el bilingüismo en sus aulas, desde la etapa de Infantil hasta la de Bachillerato. El centro cuenta con profesorado nativo y es desde hace años centro preparador de los exámenes de Cambridge y Oxford, dando así la posibilidad de lograr un título homologado a nivel internacional en lengua inglesa. Además, el Leonés ha implantado con gran éxito el trabajo cooperativo dentro del aula, donde los alumnos descubren los beneficios del trabajo en equipo y se reparten las tareas de manera supervisada por sus profesores.
La incorporación en este nuevo curso de nuevas metodologías de aprendizaje en E.Infantil y Primaria como Henko emocional también han sido un revulsivo: «Este programa proporciona a nuestros estudiantes las herramientas necesarias para comprender y gestionar sus emociones, y favorece tanto su bienestar personal como su rendimiento académico. Estamos muy felices con los resultados», destaca Belinchón.
Profesorado motivado y un gran ambiente de trabajo
La labor personalizada de los tutores -que incluye la creación de clases de refuerzo exclusivas para aquellos que presentan dificultades en determinadas materias, talleres de preparación para la EBAU impartidos por la plantilla titular y una hora de refuerzo de inglés con profesorado nativo- completan la innovadora propuesta del centro. «Sin lugar a dudas, nuestro gran patrimonio es la excepcional plantilla de profesores con la que contamos. Su dedicación y empeño por mejorar y reciclarse día a día nos ha colocado en un lugar privilegiado», señala orgulloso el director.

«Nuestro profesorado acude a múltiples cursos de formación cada año y su motivación y ganas de mejorar se contagia a los alumnos, por lo que el ambiente en los pasillos es digno de elogio». La implicación de las familias en la educación de los más jóvenes hace el resto, con una permanente y fluida comunicación familia-colegio (vía plataforma digital y entrevistas personalizadas cada semana con los alumnos y sus familias).
Residencia de estudiantes
El colegio ofrece además un alojamiento de calidad a aquellos alumnos que lo deseen, contando con 65 plazas para estudiantes de secundaria, bachillerato, universitarios o incluso estudiantes de tránsito internacional. «Nuestra residencia ofrece todas las comodidades posibles a los residentes, desde zonas wifi a prensa diaria, pasando por servicio de cocina propio o lavandería y parking gratuito», destaca Belinchón.
Cuidando cada detalle y premios
Con grandes obras y nuevas infraestructuras puestas en marcha en la última década –desde un pabellón deportivo hasta dotar de wifi cada rincón de sus tres edificios- el centro cuida cada mínimo detalle, ofreciendo a los alumnos y sus familias calidad y buen hacer en el día a día. «Contamos con cocinas propias, nutricionistas que elaboran los menús escolares y trabajamos con primeras marcas para que los niños se sientan como en casa», relata el director.
Además, la oferta de actividades extraescolares, deportivas y culturales es muy diversa -desde pintura a robótica pasando por guitarra o ajedrez-, y la flexibilidad de horarios permite que los alumnos puedan escoger varias a la vez cada curso. El deporte -con el baloncesto como la gran seña de identidad del centro, con sus equipos compitiendo curso tras curso con los grandes del panorama nacional- es otro de los puntales de la centenaria institución leonesa.

La influencia e importancia del centro en la sociedad leonesa del último siglo es innegable. Buena prueba de ello son sus recientes premios «José Belinchón», que cada año reconocen la figura de alguno de los estudiantes de su historia más destacados. Carolina Rodíguez, Roberto Aláiz, Pedro Baños, Laura González Llamazares son algunos de los nombres premiados en las últimas ediciones.
