Este verano, Oviedo no sólo celebra la Fiesta del Primer Peregrino. Julio marca también una fecha clave en la historia reciente de la ciudad: el X aniversario de la inclusión del Camino Primitivo en la lista de la Unesco, un reconocimiento que situó oficialmente a esta ruta entre los grandes itinerarios culturales del mundo.
Desde que en 2015 se oficializó su entrada en la prestigiosa lista, el Camino Primitivo ha dejado de ser una joya oculta para convertirse en una opción cada vez más elegida por peregrinos y viajeros culturales que buscan autenticidad, paisaje y espiritualidad. Frente a otras rutas muy populares como el Camino Francés, el Primitivo ofrece otra experiencia. El trazado es duro pero ese es parte de su encanto pues es también la ruta más íntima, menos concurrida, más salvaje. Y la más auténtica pues sigue el trazado que dio origen al fenómeno Jacobeo en el siglo IX con Oviedo como Origen del Camino.
Recorrer el Camino Primitivo es adentrarse en un relato milenario. Son 314 kilómetros -145 transcurren por Asturias- que cruzan concejos como Las Regueras, Candamo, Grado, Salas, Tineo, Pola de Allande y Grandas de Salime, donde la senda entra en Galicia y continúa hasta Melide, punto de unión con el Camino Francés.
Camino de El Salvador
No se puede hablar del Camino Primitivo sin citar otra conexión histórica: el Camino de El Salvador que une la Catedral de León con la de San Salvador de Oviedo. Esta ruta de aproximadamente 121 kilómetros a través de puertos, bosques y valles era la que hacían antaño los peregrinos medievales que se desviaban en León del Camino Francés para visitar la Sancta Ovetensis pues, como decía el dicho popular: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y no al Señor».

Pero 2025 no es solo el año del Camino Primitivo. Se conmemora también el 950 aniversario de la apertura del Arca Santa, uno de los grandes tesoros de la cristiandad, actualmente custodiado en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. El 13 de marzo de 1075, en presencia del rey Alfonso VI, doña Urraca y el Cid Campeador, se abrió el cofre y se hallaron en su interior valiosas reliquias, entre ellas el Sudarium Domini, la tela que cubrió el rostro de Cristo tras la crucifixión.
Cuentan las crónicas que el arca llegó a Asturias huyendo de la invasión musulmana, tras un largo periplo desde Jerusalén. Fue también Alfonso II quien ordenó construir la Cámara Santa para custodiarla. Aunque el rey murió sin conocer su contenido, su decisión convirtió a Oviedo en ciudad de sagrada custodia.
Capital del Prerrománico
Y aún hay más que celebrar. En 2025 se cumplen también 40 años desde que la Unesco incluyó por primera vez al Prerrománico Asturiano en la lista del Patrimonio Mundial. Fue en 1985 cuando entraron Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo (ambas en Oviedo) y Santa Cristina de Lena. Aquel reconocimiento se amplió en 1998 con otros tres monumentos, también situados en la capital asturiana: San Julián de los Prados, la Cámara Santa y la Fuente de Foncalada, consolidando a Oviedo como referente de este estilo único en Europa.
Un año repleto de efemérides, fiestas y motivos para escaparse a Oviedo y disfrutar de un programa conmemorativo para celebrar tantos hitos: actos religiosos, visitas guiadas, charlas, exposiciones, actividades escolares, propuestas gastronómicas…
En 2025, Oviedo celebra lo que fue y lo que sigue siendo: origen, camino y destino. Y también mira al porvenir: la ciudad es candidata a ser Capital Europea de la Cultura en 2031 y Capital Europea del Deporte en 2026. Una apuesta por el futuro que se apoya en la fuerza de un legado único.