Entre montañas suaves, pinares infinitos y las aguas tranquilas del Pisuerga se alza Aguilar de Campoo, una villa palentina que conserva con orgullo siglos de historia, arquitectura románica y tradición galletera. Conocida como la capital del románico, este enclave de la Montaña Palentina es una joya para el viajero que busca cultura, naturaleza y gastronomía.
Una villa medieval
Recorrer Aguilar es pasear por un casco histórico que mantiene el encanto medieval. La Plaza Mayor, porticada, amplia y llena de vida, es el corazón social de la localidad. Terrazas, soportales y edificios históricos crean un ambiente acogedor, ideal para comenzar la visita. La Colegiata de San Miguel, majestuosa y contundente, con su fachada y su torre barroca que dominan el perfil urbano. Y, coronando el cerro, las ruinas del castillo medieval ofrecen una de las mejores panorámicas del entorno. Subir al atardecer es un clásico para viajeros y fotógrafos.
El reinado del Románico
Aguilar de Campoo es la base perfecta para recorrer el Románico Palentino, uno de los conjuntos medievales más excepcionales de Europa. En sus alrededores se encuentran decenas de templos del siglo XII. Como ejemplo, Santa María la Real, monasterio que hoy alberga un prestigioso centro de estudios del románico. Destaca también la ermita de Santa Cecilia, junto al castillo, con fascinantes capiteles y vistas privilegiadas. Así como un abanico de iglesias rurales en localidades cercanas como Canduela, Matalbaniega, Vallespinoso de Aguilar o Cillamayor. Para los amantes del arte medieval, Aguilar es un auténtico museo al aire libre.
Naturaleza y rutas para todos
La villa se sitúa en un entorno privilegiado, perfecto para senderismo, bicicleta o rutas en coche. El embalse de Aguilar, un gran ‘lago’ rodeado de pinares donde practicar piragüismo, pasear, observar aves o disfrutar del “bosque fósil” cuando baja el nivel del agua. O recorrer la Senda del Oso, un tranquilo paseo que sigue el cauce del Pisuerga entre desfiladeros y bosques.

Aguilar de Campoo nos invita a adentrarnos en la naturaleza a través del Geoparque las Loras, con grandes páramos calizos separados por espectaculares cañones fluviales dominan un paisaje de contrastes, o de rincones y rutas que llevarán nuestros pasos al paisaje natural de las Tuerces, la Calzada de los Blendios, el Valle de Recuevas, la Cueva de los franceses, o el Camino Olvidado a Santiago.

Villa galletera
Aguilar es inseparable del aroma a galleta. Aquí nacieron algunas de las grandes marcas españolas del sector, y todavía hoy el olor a horno invade la villa en ciertos momentos del día. El Museo de la Galleta se ha convertido en una parada curiosa y divertida para familias.
Aguilar de Campoo es una mezcla perfecta de patrimonio, naturaleza, gastronomía e historia. Una villa que sorprende por su riqueza cultural y su calidad de vida tranquila, ideal para una escapada de fin de semana o como base para explorar el norte de Palencia.