– Publica ‘Memorias europeas. Mi traición a UPyD’. ¿Un ajuste de cuentas con sus excompañeros?
– En absoluto. Una explicación de los acontecimientos.
De la etapa de eurodiputado me quedo con los amigos y las vivencias apasionantes de la construcción de Europa – En octubre anunció que devolvía su acta de eurodiputado y regresaba a su cátedra en la Universidad. ¿Ya tenía claro que reflejaría su inesperado final en UPyD en un libro?
– Yo he llevado un diario durante los cinco años que he estado en el Parlamento Europe y ese diario siempre tuvo la vocación de convertirse en libro.
– Usted propuso una coalición con Ciudadanos, a Díez le sentó mal su iniciativa, le apartó de la portavocía del grupo en Bruselas y usted se hartó y dejó la política. ¿Fue algo así?
– Exactamente.
– La coalición con la formación de Albert Rivera hubiera sido una buena idea a juzgar por las encuestas preelectorales. ¿Se arrepiente de haberse ido?
– No me arrepiento en absoluto. Estoy encantado de haber vuelto a León y de trabajar en mi oficio.
– ¿Cómo ve en estos momentos la situación de UPyD? ¿Qué resultados les augura el día 24?
– Personalmente no tengo ni idea. Mi única fuente de información son las encuestas.
– En León, parte de la formación se ha pasado a Ciudadanos…
– Se ha hecho por la base lo que no se quiso hacer por la dirección.
– Cuando ocurrió su ‘percance’ con Rosa Díez se alzaron pocas voces de apoyo entre sus propios compañeros de partido… ¿las echó de menos?
– Entre los afiliados tuve muchísimas voces de apoyo y también de personalidades relevantes. Todo ello lo cuento en el libro que presento este viernes en la Feria del Libro de León.
– En el libro señala el voto a Juncker para la presidencia de la comisión europea como el principio del fin del eurogrupo de UPyD… ¿Cambió mucho su situación al tener otros tres compañeros en el grupo?
– No especialmente. El voto a Juncker se decidió por el Grupo Liberal del Parlamento Europeo al cual UPyD se había unido.
– De los tres habla en su libro: Pagazaurtundúa, Maura, Becerra…
– En efecto, hablo de ellos y hago mi valoración política y personal.
– ¿En qué momento detectó usted ese autoritarismo de Rosa Díez del que habló después? ¿La relación en los años anteriores era buena, a pesar de que Díez tuviera un afán personalista quizá excesivo?
– Durante los cinco años de la legislatura anterior la relación fue buena.
– Cuenta en el libro que en julio escribió a Rosa Díez. Una carta dura en la que le pedía que les dejara vivir y respirar… ¿Por qué optó por escribir esa carta, y qué le respondió ella?
– Para aclarar determinados asuntos que están tratados minuciosamente en el libro. Ella respondió tardíamente, cuando ya el asunto carecía por completo de interés.
– ¿La tensión era tal que ya era imposible mantener un encuentro personal para solucionar sus problemas?
– No hubo ocasión para encuentros personales.
– ¿Era sólo con ella?
– Al final fue una tensión con parte de la dirección de UPyD.
– Cuando anunció su adiós, ¿qué reacciones obtuvo? ¿Alguna comunicación o respuesta desde UPyD?
– Ni siquiera me agradecieron los servicios prestados.
– En el epílogo asegura haber recobrado el sosiego desde que abandonó el escaño… ¿No lo echa de menos?
– En absoluto, ya lo he dicho. Soy persona aficionada a los libros y me hallo entre ellos. Leyendo y escribiendo.
– ¿Cuáles son sus mejores recuerdos de su etapa como eurodiputado?
– Los amigos que he dejado en el Parlamento Europeo y las vivencias apasionantes de la construcción de Europa que, además, he plasmado en varios libros.
– Tuvo mucha repercusión su intervención con el pepino, y también se le criticó mucho por defender que los eurodiputados debían seguir viajando en business… Desde la perspectiva, ¿cómo ve todo ello ahora?
– Salí en la prensa asiática con relación a mi defensa de los agricultores españoles. Yo no viajaba en clase preferente y mis aportaciones a la política europea están en el libro explicadas en asuntos de verdadero interés: gobierno de Internet en el mundo, infraestructuras energéticas, mercado de derechos de emisión y un centenar largo de preguntas parlamentarias donde se abordan problemas que afectan a millones de ciudadanos.
– ¿Cómo es su vida de vuelta a la Universidad?
– Muy apacible y rica. Estoy preparando una nueva obra, si no fuera así es que habría fallecido.
– ¿Cree que habrá sorpresas el día 24? ¿Qué le ocurrirá al bipartidismo?
– Sufrirá un pescozón. Grave pero pescozón. El votante español es muy conservador.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.