Publicidad
El manantial de las palabras

El manantial de las palabras

CULTURAS IR

Presentación del libro de relatos coordinados por Manuel Cuenya en el Ateneo El Albéitar en 2017.  | DANIEL MARTÍN Ampliar imagen Presentación del libro de relatos coordinados por Manuel Cuenya en el Ateneo El Albéitar en 2017. | DANIEL MARTÍN
Manuel Cuenya | 30/05/2020 A A
Imprimir
El manantial de las palabras
Literatura La Nueva Crónica saca a la venta el domingo 7 de junio, al precio de 9,95 euros, un libro que reúne 45 relatos del taller de escritura creativa de la Universidad de León
Me ilusiona presentar esta ‘Antología de relatos’, que ahora el periódico La Nueva Crónica y la Universidad de León han decidido publicar.

La ilusión, ay, es lo último que se pierde. Me siento ilusionado como si fuera la primera vez que presentara una Antología de relatos, en este caso de mi alumnado de los cursos de escritura que vengo impartiendo durante años tanto en las aulas del campus de Ponferrada como en el Centro de Idiomas de la ULE.

«Me trajo la ilusión», se dice en ‘Pedro Páramo’ de Rulfo, que es sin duda uno de los autores fundamentales de la literatura universal. Y al que le rendimos culto en nuestros cursos de escritura, leyendo e intentando ensayar relatos que tengan la inspiración/transpiración del genio mexicano.

Es obvio que la literatura no se agota en este maestro de la literatura en lengua castellana, sino que son otros muchos autores, otras muchas autoras, quienes nos han servido, digamos como modelos, a la hora de construir relatos en nuestras clases y en nuestros cursos.

La nómina de escritores es larga, sin embargo, sí me gustaría reseñar (a riesgo de incurrir en un agravio con respecto a quienes no aparezcan aquí), algunos que se me antojan imprescindibles como Poe, Cortázar, Borges, Kafka, Maupassant, Henry Miller, Anaïs Nin, Monterroso, Max Aub, Zoé Valdés, Pedro Juan Gutiérrez, Horacio Quiroga, Dostoievski, Hesse, Umbral, Delibes, Pereira, Merino, Mateo Díez, Llamazares, Carnicer, Adelaida García Morales, entre otros muchos.

A lo largo de los diferentes cursos de escritura y/o composición de relatos, en sus diversos niveles, a saber, un nivel de iniciación, uno intermedio y aun uno avanzado, hemos procurado que el alumnado se familiarice con las técnicas de la escritura, con todas aquellas claves que nos permitan escribir con una mayor fluidez, porque la escritura, como los ríos que van a dar a la mar, deben fluir. Es más, creo que la escritura debería brotar de las entrañas de la tierra. Pero para ello también es necesario conocer los entresijos de la literatura, leer mucho, releer con espíritu crítico, analítico; escribir y reescribir, hasta dejar pulidos, en la medida de lo posible, nuestros textos, aplicar la precisión lingüística y la economía narrativa en todo momento, decir lo esencial con sencillez, dejar reposar la escritura, como los buenos vinos, como nos enseñara el maestro villafranquino Pereira, para retomarla posteriormente hasta darle cuerpo. Que nuestros textos funcionen como auténticos seres vivos. Porque la escritura creativa, aparte de requerir de cierto talento, también amerita de mucha práctica, de mucho entrenamiento. A escribir se aprende escribiendo. Pues eso, qué la inspiración nos pille trabajando. Me da la impresión de que es en este sentido donde las clases y los cursos de escritura tienen su importancia a la hora de formar a futuros escritores/as.

Cursos que sirven asimismo para dar un impulso, una motivación para escribir, para re-descubrir la literatura, para conocer y hasta re-conocer a los grandes literatos/as, quienes nos han marcado de un modo reflexivo y emocional, haciéndonos amar la escritura, la literatura, el noble arte de crear o componer con palabras, de construir mundos de ficción y aun mundo reales. Cursos que pueden estimularnos a recrear nuestro propio mundo, pues el pensamiento, nuestro pensamiento, se articula en gran medida a través de la palabra, de esa palabra escrita que adquiere fuerza, viveza, esa palabra que también nos ayuda a entender el mundo en que vivimos, la realidad o fabulación que pretendemos plasmar.  

Conviene recordar que se trata de una selección de los mejores trabajos de nuestro alumnado, que van desde el 2014 hasta el año de 2019. Narraciones todas ellas que han sido publicadas a través de La Nueva Crónica, gracias fundamentalmente al tesón y buen hacer de su director David Rubio, que es además un magnífico periodista y escritor leonés.

Mi agradecimiento, por tanto, a este periódico así como a la Universidad de León (en concreto a José Manuel Trabado, el director del Servicio de Publicaciones de la ULE) por depositar su confianza en este proyecto que ya se ha convertido en una realidad.

Me llena de felicidad, pues, presentaros esta nueva Antología de relatos titulada ‘El manantial de las palabras’ (en el año de 2017 tuvimos la satisfacción de que la editorial Piediciones publicara otra Antología, ‘Alumnado de escritura de la Universidad de León’, con una selección de relatos de mi alumnado), en la que participan 45 alumnos/as con sus respectivos relatos y/o textos creativos, que esperemos sean del agrado de sus lectores/as. O por mejor decir, me gustaría que estas narraciones despertaran su curiosidad. Y, como acostumbro a decir en mis clases, que invitaran a la reflexión. O bien emocionaran a quienes tuvieran la ocasión de leerlos. Como a uno le han emocionado.

Pues lo dicho, pasen y lean. 
 
Manuel Cuenya es profesor de los cursos de escritura impartidos a través de la ULE
Volver arriba
Newsletter