Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha lamentado la “inacción” de la Junta de Castilla y León para evitar que las cenizas de los incendios forestales del verano hayan terminado contaminando las aguas de varios ríos de la comunidad, como el de Molinaseca, donde comenzaron los trabajos para eliminar ese lodazal.
El procurador berciano de UPL, José Ramón García, recordó que ya advirtió el pasado 9 de septiembre en las Cortes al consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, del riesgo de que las lluvias arrastraran los residuos hacia los cauces fluviales. “Un mes y medio después, la realidad confirma nuestras advertencias”, señalaron los leonesistas, que citan casos como el Bibey en Porto de Sanabria, el Meruelo en Molinaseca y el Cabrera en Puente de Domingo Flórez, Castroquilame o Pombriego.
UPL considera que el Gobierno autonómico “no ha tomado las medidas necesarias”, como fajinas o barreras de contención, para evitar el arrastre de cenizas y denuncia la “falta de planificación” de la Junta. La formación asegura que esta situación demuestra “una vez más la ineficiencia y la pasividad” del Ejecutivo regional.
Además, los leonesistas recuerdan que organizaciones ecologistas han advertido esta semana del riesgo de contaminación en masas de agua subterránea vulnerables, entre ellas las de La Tercia-Mampodre-Riaño, La Babia-Luna, el Terciario Detrítico del Esla-Cea y La Maragatería.
UPL acusa al consejero Suárez-Quiñones de estar “más pendiente de la actividad orgánica de su partido que de sus obligaciones” y critica que la Dirección General de Minas no haya iniciado comprobaciones sobre la calidad de las aguas mineras en las zonas afectadas.