"Sigue existiendo el miedo. La crisis ha hecho mucha 'pupa' al colectivo inmigrante"

La ONG Mirando hacia el futuro se instala en Ponferrada para ayudar a la infancia del colectivo inmigrante

Mar Iglesias
02/11/2017
 Actualizado a 04/09/2019
La cubana Yunia Sánchez, presidenta de la ONG Mirando hacia el futuro.
La cubana Yunia Sánchez, presidenta de la ONG Mirando hacia el futuro.
Coincidiendo con la celebración del Día Universal de los Niños y las Niñas, declarado por la ONU el 20 de noviembre de 1959, la asociación Mirando hacia el futuro inaugurará una nueva sede en Ponferrada con el fin de volcarse con el colectivo más vulnerable, la infancia inmigrante y sin recursos. Yunia Sánchez siempre ha estado implicada con los niños y sus necesidades y quiere ahora tender una mano de una manera especial «escuchándoles y explicando nuestras experiencias». Por eso abre el proyecto Escucha Activa para poder atender a las necesidades acalladas que muchas veces se quedan en los cajones de un miedo que aún existe.
Mirando hacia el futuro nació en León hace una década, pero en 2010 quedó en suspenso durante un tiempo. Yunia Sánchez se trasladó a Ponferrada hace dos años y medio y ahora tiene la posibilidad de dedicar un espacio en la calle Chile a seguir de nuevo con aquel proyecto de ayuda que siente como propio y es lo que ya ha comenzado a hacer estos días como una jornada de sensibilización para dar a conocer las necesidades de los colectivos más vulnerables y poder atajarlas desde todos los frentes.

– ¿Qué justificó el nacimiento de la ONG?
– Veíamos la situación de los niños inmigrantes sobre todo. Hicimos unas jornadas intensivas con las familias para examinar su situación real y ver las necesidades para sustentar la casa, la familia y las necesidades educacionales de sus hijos. Estuvimos con profesionales para tratar de ayudarles y vimos que no había directrices ni programas que ofrecieran ayuda a estos niños. Surgieron después programas, pero en aquel momento los niños estaban desorientados en clase y muchos, si no eran de habla hispana, lo pasaban mal. Aunque no fuimos el desencadenante, se hicieron cosas para solucionarlo desde Educación porque lo pedía la situación. Pero, después de tantos años, seguimos encontrando cosas que hay que mejorar. Ahora existen leyes, pero no se aplican. Muchas familias incluso las desconocen y otras tienen miedo al rechazo y no las piden, dicen que bastante tienen con su situación. Tienen miedo. No saben qué es democracia yque si se callan se les deja de lado y se da paso a otros sectores.

– Habla de miedo ¿sigue existiendo hoy igual que hace una década, cuando nació la ONG?
– Sigue existiendo el miedo. La crisis ha hecho mucha pupa al colectivo inmigrante, porque trabajaba en sectores como la construcción o el campo, donde afectó más. Con las crisis quedaron aún más vulnerables. Muchos incluso dejaron que se les explotaran y callaron. La situación no ha mejorado. El miedo sigue y muchos solo tienen la ayuda de Cáritas y de Cruz Roja. Tienen miedo a hablar y ser expulsados o que se les quiten las ayudas. Se sienten extraños y resulta muy triste. Deberían hablar para conseguir una vida mejor, porque no creo que esas fueran sus expectativas al venir a este país.

– En cuanto a los colectivos vulnerables ¿han ido cambiando con el tiempo?
– El perfil de los inmigrantes sigue siendo el de un colectivo muy vulnerable, pero ahora también hay familias españolas que tienen carencias y, aunque tal vez conocen las leyes más que los que vienen, se ven sin un futuro, sin esperanzas. Se ven asumiendo lo que les ha tocado vivir. Dicen que existen muchas ayudas para la emigración, pero no llegan a los particulares como tales, sino que se quedan en el camino. Estos colectivos no tienen esperanza de conseguir algo mejor. No ven posibilidades para ello y se dejan a su suerte.

– ¿Cree que el principal problema que tienen es precisamente esa falta de esperanzas?
– Lo más difícil es conseguir que se crean que se puede cambiar. Son colectivos que ven que su entorno siempre ha girado sobre lo mismo, incluso tienen miedo de salirse de esa zona que conocen. Les cuesta intentarlo. La otra situación con la que nos encontramos es con la población y lo que opina sobre estos colectivos. Es una opinión mediática la que hay de los inmigrantes o de los gitanos. Se les ve de una manera y al final ellos no quieren luchar por conseguir que se les vea de otra. Creen que no hay alternativa, que es lo que les toca y que solo pueden intentar sobrevivir, no vivir.

– ‘Mirando hacia el futuro’ ¿qué les ofrece?
– Más que vender esperanza y que resolverles sus problemas, lo que vemos es que, los que estamos aquí no nos podemos quejar de los sistemas sociales de este país. Todos los que estamos aquí hemos vivido situaciones precarias y hemos podido salir de ellas, por eso les brindamos nuestras experiencias y nuestra ayuda. Hay algo que tiene mucha importancia: el deseo de mejorar y de cambiar por su parte.

– Y ahora ese ejemplo, desde el 20 de noviembre, se abre desde Ponferrada ¿por qué esta nueva sede aquí?
– Hemos trabajado siempre desde León, pero yo me he venido a vivir aquí y siempre he estado muy implicada con la infancia. Ahora hemos tenido la oportunidad de dedicar un bajo a ello y lo vamos a hacer. Lo que pretendemos es que los niños que no tengan las necesidades básicas cubiertas, cuenten con nuestro apoyo.
Yo ya he contactado con pequeños empresarios, con mi panadera o con mi tendero y están dispuestos a ayudar. La gente quiere colaborar y eso es lo que nos mueve. España es el tercer país de la Unión Europea con más pobreza infantil y eso se nota. Algunos, la única comida que tienen con todos los nutrientes necesarios es la del colegio. Hay padres que no llegan a todo y jóvenes que están muy perdidos, esa es la situación, y esos niños de hoy son los que van a sostener la economía del Bierzo. Los ricos se irán, pero ellos van a quedarse. Si nosotros no guiamos a esas familias para que esos niños nos ayuden en unos años, tendremos que volver a recurrir a los emigrantes.

– ¿Qué consejo le da a esas familias para que rompan el miedo y busquen ayuda?
– Que miren al futuro de sus hijos y recuerden cuáles fueron sus expectativas cuando vinieron. Seguro que tuvieron ilusión por mejorar, que lo miren y que intenten arreglar su situación hablando. Es importante que no se callen, que salgan de la zona de confort y que pidan ayuda.
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