La Diputación de León ha reabierto este viernes al tráfico la carretera LE-5238, que da acceso a la localidad berciana de Peñalba de Santiago, tras meses desde que un argayo cortara el tráfico en su totalidad por la vertiente del Oza, una vez completados los trabajos de limpieza del vial afectados por un desprendimiento ocurrido en noviembre pasado.
Los técnicos del Servicio de Fomento de la institución provincial han autorizado la reapertura en las mismas condiciones previas al desprendimiento, con señalización que recomienda precaución en caso de lluvia. La reapertura garantiza la circulación, aunque se mantiene la vigilancia ante posibles nuevos deslizamientos. En caso de producirse, la vía podría volver a cerrarse temporalmente para priorizar la seguridad de las personas.
Una vez estabilizada la zona, se retomarán los trabajos de emergencia, incluyendo la colocación de barreras, renovación de asfalto y actualización de señalización, siempre condicionados a la climatología y la estabilidad del terreno.
El vicepresidente primero y responsable de Infraestructuras, Roberto Aller, ha felicitado al personal de la Diputación por su “incansable trabajo” en las últimas semanas para garantizar la reapertura. Al mismo tiempo, ha lamentado los intentos de obtener “rédito político” de la situación y ha subrayado que la institución ha actuado “con diligencia y con los leoneses como máxima prioridad”.