El Ayuntamiento de Ponferrada mantiene activa la situación de emergencia de nivel 1 tras la destrucción de la estación de captación de agua de Santa Lucía de Valdueza, ocurrida el pasado 16 de febrero. La incidencia continúa afectando al suministro en las localidades de Toral de Merayo, Ozuela, Orbanajo y Rimor.
Actualmente, estas localidades disponen de agua de grifo no potable, con la excepción de Orbanajo, donde el abastecimiento se realiza mediante una cisterna de la Diputación de León con capacidad de 1.000 litros, también de agua no apta para el consumo humano. Para garantizar agua potable, el Ayuntamiento distribuye diariamente garrafas de cinco litros en distintos puntos, coordinando el reparto con la Junta Vecinal y efectivos de Protección Civil.
El consistorio ha agradecido a los vecinos su colaboración y comprensión, señalando que en todas las localidades el comportamiento ha sido ejemplar y no se han registrado incidencias. Asimismo, recuerdan que el agua del grifo no es apta para beber ni para cocinar y destacan que se continúa trabajando para restablecer la normalidad lo antes posible, aunque la reconstrucción de la infraestructura es compleja y no se trata de una intervención menor.