Salvador Fernández ha renovado su cargo como mayordomo de la Real Hermandad de Jesús Nazareno tras un proceso electoral en el que, por primera vez en la historia, se enfrentaban dos candidaturas. Un hecho que, a su juicio, que lleva seis años al frente, refleja la vitalidad de una hermandad legendaria cuya Junta de Gobierno está formada por 24 miembros.
Cada año se renueva un tercio de esta junta, explicaba el mayordomo en el espacio Entre Nosotras que comparte Cope Bierzo y LNC Bierzo, y en esta ocasión correspondía elegir al mayordomo. “Es la primera vez que ocurre algo así. La Junta de Gobierno tiene que presentar una candidatura, pero este año se presentó otra más”, explica Fernández, quien interpreta esta circunstancia como una muestra del dinamismo interno.
Ese impulso también se refleja en el número de hermanos, que alcanza ya los 2.600, setenta más que el año pasado. “No es que esté viva, es que empuja todos los días”, subraya. Un crecimiento que ha contribuido a que la Semana Santa de Ponferrada esté declarada de Interés Turístico Nacional, aunque el objetivo va más allá. “Queremos dar otro paso y lograr la declaración internacional. Estamos trabajando en ello junto al Ayuntamiento porque el beneficiario sería la Semana Santa, Ponferrada y El Bierzo”, afirma.
En este camino, Fernández valora positivamente la relación con las instituciones. “Todas las corporaciones se han portado estupendamente con nosotros, independientemente de quién gobernara”, señala, aunque considera que las subvenciones “deberían ser mayores”. Aun así, destaca el apoyo municipal: “El Ayuntamiento se vuelca con nosotros porque la Semana Santa ha cogido un auge muy importante”.
Uno de los aspectos más llamativos es el relevo generacional. El crecimiento se está produciendo especialmente entre los jóvenes. “La fe cristiana está subiendo muchísimo entre ellos”, apunta. Un cambio que también se nota en las dinámicas familiares: “Antes era el padre quien apuntaba al hijo; ahora es el hijo el que inscribe a sus padres”.
Pese al aumento de cofrades, no siempre se traduce en más porteadores, una necesidad que sí tienen otras cofradías de la ciudad. Sin embargo, la Hermandad mantiene una situación estable. Fernández insiste en que el crecimiento no responde a una cuestión estética y avanza uno de sus objetivos: “Me gustaría sacar el paso de la Santa Cena a hombros, pero necesitaríamos unos 200 porteadores”. Confía en poder lograrlo durante su mandato.
Sobre el llamado “postureo”, el mayordomo reconoce que puede existir en otros ámbitos, pero asegura que no es un problema dentro de la Hermandad. “Siempre ha sido todo correcto y no hemos tenido ninguna incidencia en ese sentido”, afirma.
La Real Hermandad, considerada la cofradía histórica y principal de la ciudad, organiza algunos de los actos más destacados de la Semana Santa, como la procesión del Amor Fraterno. En ella tiene lugar uno de los momentos más singulares: la liberación de un preso del centro penitenciario de Villahierro (León). Este año se han solicitado dos indultos y será el Consejo de Ministros quien decida. Fernández se muestra optimista sobre su concesión.
Además, la Hermandad ha nombrado Hermanos de Honor a los funcionarios de la prisión de Mansilla de las Mulas, en reconocimiento a su colaboración en este proceso.
De cara a esta edición, se estrenará un nuevo minipaso y se seguirá avanzando en mejoras organizativas y procesionales. “Nuestra hermandad está muy viva, pero hay que tener en cuenta que organizamos nueve procesiones, algo poco habitual en España”, destaca. Entre todas ellas, el Vía Crucis en el Castillo es uno de los momentos más exigentes, reconoce, por el esfuerzo que implica.
Fernández admite que existen nuevas inquietudes, como la creación de más procesiones, aunque insiste en la importancia de mantener la esencia. “La Semana Santa es muy tradicional y no podemos romper con ello”, señala.
La programación arranca este sábado con la salida de uno de los personajes más singulares de la ciudad, el Lambrión Chupacandiles, que recorre las calles con su campana anunciando la llegada de la Semana Santa. El domingo tendrá lugar el pregón, que este año correrá a cargo del investigador y neurocientífico ponferradino Alejandro Santos Mayo.
“El nombre de Ponferrada unido al de su Semana Santa ya es, por sí solo, un gran atractivo turístico y religioso”, concluye el mayordomo.