La Junta de Castilla y León ha emitido un informe desfavorable sobre el proyecto de construcción de una minicentral hidroeléctrica, denominado 'Salto La Solana', previsto en el río Tremor, entre los municipios de Igüeña y Torre del Bierzo. Según el análisis técnico realizado, podría causar un grave daño ambiental a la zona, por lo que impide su ejecución.
Entre los principales motivos para esta decisión se encuentran los siguientes:
Por un lado, la amenaza a especies protegidas: Aunque el proyecto no invade directamente zonas protegidas como la Red Natura 2000, sí podría afectar indirectamente a la fauna del entorno. En particular, especies como el desmán ibérico, la rana patilarga o la bermejuela podrían sufrir alteraciones en su hábitat natural debido a cambios en el flujo del agua y la construcción de barreras.
La pérdida de bosques de ribera es otro riesgo. La construcción supondría la tala de árboles cerca del río, lo que afectaría negativamente a bosques característicos de la zona como alisedas, saucedas o rebollares. Esta pérdida va en contra de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, que busca precisamente proteger y recuperar estos entornos naturales.
También tendría un impacto sobre ecosistemas fluviales. El informe especifica que la instalación de infraestructuras hidroeléctricas altera la continuidad natural del río, dificultando el movimiento de peces y otras especies y cambiando la dinámica de los sedimentos. Esto contribuye a la fragmentación de los hábitats y reduce la calidad ecológica del río.
Igualmente, habría una afección a especies vegetales singulares. El estudio menciona el posible impacto sobre especies de flora escasa, como el Senecio doria, típica de zonas húmedas.
Y, por último, existen dudas sobre la utilidad del proyecto. Las autoridades también cuestionan la rentabilidad y la necesidad de construir nuevas minicentrales hidroeléctricas. Actualmente existen otras fuentes de energía renovable más eficientes y menos agresivas para el medio ambiente, dicen.
Este proyecto tenía como finalidad la instalación de una toma y derivación del río Tremor, mediante un azud de un metro de altura desde el lecho del río. Desde este punto se captaría el agua a través de una tubería enterrada, de 2.300 metros de longitud y 1,6 metros de diámetro interior.
La tubería transportaría el caudal derivado hasta el carrete ubicado antes de la válvula de mariposa de la turbina. La central estaría diseñada para operar de forma automática. En conjunto, se lograría un salto bruto máximo de 43 metros y un salto neto máximo de 35,76 metros.