Sus inicios para llegar a coger el bastón de mando fueron convulsos, puesto que Matías se había presentado bajo las siglas de Coalición por el Bierzo y fue el único representante de la formación electo en este municipio. Con un resultado de cuatro ediles para el PP y otros cuatro para el PSOE, Matías se convirtió en la llave para gobernar y jugó sus cartas, pidiendo la Alcaldía a cambio de pactar con uno de los dos. Lo hizo con el PP, pero eso le llevó a la expulsión de su partido, que no aceptaba este tipo de pactos, aunque aún ahora recuerda Matías su incomprensión por estos hechos «cuando en Ponferrada sí que pactaron con el PP».
Esos fueron los inicios, pero Matías reconoce que le deja buen sabor de boca la experiencia de haber sido alcalde este tiempo «y sobre todo el trato de los vecinos». De lo realizado destaca las obras que quedan y «que políticamente se ha conseguido clamar el Ayuntamiento», dice, algo que presume que no tardará en volver a cambiar y a poner las espadas en alto. Pero él quiere verlo desde dentro, porque seguirá como concejal no adscrito hasta que acabe el mandato. Incluso asegura que no descarta formar parte del equipo de gobierno popular «me han ofrecido alguna Concejalía», apunta. La de festejos y deportes considera que podría ser compatible con su vida laboral y le gustaría desarrollarla. Los populares se reunirán el sábado para definir sus próximos movimientos y tal vez valoren esa posibilidad. De todos modos, Matías no está cansado de la política y apunta que podría presentarse a alcalde en las próximas elecciones, aunque no apunta desde las filas de qué siglas lo haría.
Se va con una espinita clavada, la de no haber sacado adelante el camping que estaba gestionando ni el centro de día «tampoco hemos podido, porque no se cumplía la normativa», aunque son proyectos que se lleva en la cartera para recordarlos, tal vez, desde otro estadio político.
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