El Palacio de Canedo volvió a vestirse de gala este sábado para celebrar una de sus citas más esperadas del año: la Fiesta del Vino Nuevo, que alcanzó su 21ª edición. Allí, el empresario José Luis Prada acogió a vecinos y visitantes para vivir una jornada marcada por la emoción del primer descorche del Prada Maceración, uno de los primeros vinos nuevos de España, con Denominación de Origen Bierzo y sello de Vino de Villa.
El encargado de abrir la celebración fue Alfonso Fernández-Manso, catedrático de la Universidad de León y doctor por las de Valladolid y Alicante, y colaborador de La Nueva Crónica con su sección ‘Territorio Bierzo’. Berciano de adopción, Fernández-Manso ejerció como mantenedor y pregonero, ofreciendo un discurso cercano y emotivo en el que destacó la importancia del viñedo, la sostenibilidad y el arraigo al territorio.
Tras el pregón, el ambiente festivo se desató con la música de LuGotti Sax, que puso ritmo a la tarde con su saxo inconfundible. Le siguieron Alberto González, de Musicanimación, y Alberto Tascón como DJ, que animaron una velada en la que no faltó la merienda incluida con la entrada, acompañada, cómo no, por copas del nuevo vino.
El Prada Maceración volvió a demostrar por qué es un referente dentro del Bierzo: un vino ecológico, elaborado exclusivamente con uvas del término de Canedo, y que este año luce en su etiqueta la imagen del árbol del amor (Cercis siliquastrum), símbolo de la vida y la naturaleza del Bosque Didáctico de la Fundación Prada a Tope.
Entre brindis, música y tradición, el Palacio de Canedo celebró una vez más el espíritu del Bierzo y su cultura del vino, demostrando que la Fiesta del Vino Nuevo sigue tan viva como hace dos décadas.
