Un nuevo derrumbe de rocas y tierra cierra el acceso a Peñalba de Santiago solo un mes después de su reapertura

Las intensas lluvias, el deshielo y la crecida del río Boeza provocan este nuevo argayo

Laura Sánchez
ICAL
11/02/2026
 Actualizado a 11/02/2026
Imagen de archivo de derrumbes anteriores en la carretera a Peñalba de Santiago, afectada de nuevo por el último desprendimiento.
Imagen de archivo de derrumbes anteriores en la carretera a Peñalba de Santiago, afectada de nuevo por el último desprendimiento.

La carretera a Peñalba de Santiago  por el Valle del Oza vuelve a estar cortada a consecuencia de un nuevo derrumbe de rocas y tierra, tan solo un mes después de que la Diputación de León limpiase el argayo anterior y reestableciera el tráfico.

Este nuevo derrumbe es consecuencia de las continuas lluvias, el deshielo de la nieve y la crecida del río Boeza, según ha confirmado la pedánea, Susana Rodríguez Panizo, a Ical. “Está peor que la otra vez, la carretera se cae a trozos”, explicó.

Por eso cree que la carretera será insalvable, después de que no se haya acometido la obra necesaria para evitar estos continuos arrastres que caen sobre la vía. “Hace años que no se veía algo así. La climatología no nos está ayudando”, añadió.

Ahora, de nuevo, los vecinos de Peñalba de Santiago dependen de la carretera del Alto de la Cruz, una ruta muy complicada que en invierno sufre continuas nevadas.

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