La apertura del museo de la basílica de la Encina y de la torre panorámica está ya a la vuelta de la esquina. La Diócesis de Astorga y el Ayuntamiento de Ponferrada firmaron este martes el convenio que permitirá poner en marcha el proyecto 'El tesoro inédito de la basílica y torre panorámica de la Encina', un paso administrativo considerado el último gran trámite antes de inaugurar un espacio llamado a convertirse en uno de los principales reclamos culturales y turísticos de la ciudad.
La previsión es que el museo abra sus puertas a lo largo del mes de julio, una vez concluyan los últimos trabajos de adecuación, entre ellos la instalación de sistemas de videovigilancia, alarmas, detección de incendios, señalética, accesibilidad, recepción, taquilla y tienda. Estas actuaciones serán sufragadas íntegramente por la Diócesis con una inversión cercana a los 100.000 euros, que se suman a los más de 507.000 euros procedentes de fondos europeos Next Generation y al casi millón de euros que la propia basílica ha invertido durante las dos últimas décadas en la rehabilitación del edificio.
Pero el acto de este martes dejó también un compromiso con carga simbólica para la comarca. El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, asumió públicamente el deber de trabajar para que la Cruz de Peñalba, un emblema del Bierzo actualmente conservado en el Museo de León, pueda regresar algún día a la comarca y exhibirse en el nuevo museo de la basílica.
Un museo pensado para el patrimonio berciano
El administrador diocesano, Francisco Javier Gay, recordó que el proyecto nace de una aspiración que comenzó hace más de tres décadas y que perseguía crear un museo capaz de reunir no solo las piezas de la basílica, sino también buena parte del patrimonio religioso disperso por la Tebaida berciana y otros templos de la diócesis.
Así, el nuevo espacio contará con una colección permanente, aunque también permitirá organizar exposiciones temporales, una fórmula que facilitará la llegada de obras procedentes de otras instituciones. En este sentido, Gay confirmó que la gestión museística recaerá en la Fundación Las Edades del Hombre, cuya experiencia consideran una garantía para convertir el museo en un referente cultural.
El convenio firmado establece que la Diócesis mantiene la propiedad tanto de la basílica como de todas las piezas expuestas, mientras que el Ayuntamiento cede gratuitamente durante cuatro años —prorrogables otros cuatro— las obras ejecutadas con financiación pública para hacer posible la apertura del museo y del mirador panorámico.

Asimismo, la visita será de pago, como sucede en otros museos religiosos, si bien todavía no se ha detallado el precio de cada entrada. Sí subrayaron en el acto de la firma del convenio que los ingresos obtenidos se destinarán al mantenimiento de la actividad y a la conservación y restauración del patrimonio eclesiástico del Bierzo.
El compromiso de Morala
La intervención del concejal de Patrimonio, Iván Alonso, puso el foco en el componente bercianista del proyecto. Recordó que desde hace décadas diferentes colectivos defendían la necesidad de contar con un museo capaz de albergar el patrimonio religioso de la comarca y aseguró que el nuevo espacio permitirá acoger exposiciones temporales con piezas actualmente repartidas por otros museos. Aunque aclaró que no se plantea reclamar la propiedad de esas obras, sí defendió que puedan exhibirse periódicamente en Ponferrada. Entre todas ellas sobresale una por encima del resto: la Cruz de Peñalba.
El propio Morala recogió el guante lanzado por Alonso y anunció un compromiso institucional que fue recibido como uno de los grandes titulares del acto. "Trabajaremos para que la Cruz de Peñalba vuelva, regrese a Ponferrada y se ubique en este ya inmediato Museo de la Basílica de la Encina", afirmó el alcalde.
La pieza, una cruz votiva donada en el siglo X por el rey Ramiro II al abad Genadio tras la batalla de Simancas, constituye el principal símbolo histórico del Bierzo y figura tanto en la bandera como en el escudo de la comarca.
Un impulso para el turismo y la economía
Más allá del valor religioso, todas las administraciones coincidieron en destacar el potencial turístico del proyecto. Morala defendió que la musealización del patrimonio de la basílica y la apertura de la torre panorámica permitirán diversificar la oferta cultural de Ponferrada, reforzar el atractivo del casco histórico y generar actividad económica ligada al turismo.
En la misma línea se expresó Francisco Javier Gay, quien subrayó que el objetivo es transformar un patrimonio hasta ahora oculto en un recurso capaz de impulsar la economía local sin perder su función de conservación y difusión cultural.
El rector de la basílica, Antolín de Cela, emocionado, aseguró que con este convenio se hace realidad un sueño que comenzó hace medio siglo, cuando llegó como sacerdote a Ponferrada. Recordó además el esfuerzo económico realizado por la propia parroquia durante años para rehabilitar la torre y defendió que el museo "no enriquecerá a la basílica, sino a Ponferrada y a toda la comarca".