La apicultura berciana atraviesa un momento complicado, con una producción de miel reducida, escasas reservas de alimento para las colmenas y un aumento de las amenazas que ponen en riesgo la continuidad de la actividad. A las dificultades económicas que arrastra el sector desde hace cuatro años se suma ahora la presión de las especies invasoras, especialmente la avispa asiática, cuyos ataques se han intensificado durante las últimas semanas.
Así lo explica Javier Morán, presidente de la Asociación Apícola del Bierzo, que alerta de la gravedad de la situación y reclama a la Junta de Castilla y León medidas para proteger una actividad que tiene un peso destacado en la comarca. El responsable sectorial sostiene que algunos apicultores han perdido «casi el 90% de la cabaña apícola» que tenían en apenas dos semanas debido a los ataques de la Vespa velutina.
El problema llega, además, en un momento delicado para las explotaciones. Según Morán, la baja producción ha dejado a muchas colmenas con pocas reservas y obliga a los profesionales a aportar alimentación adicional para garantizar su supervivencia. La combinación de la falta de recursos y los ataques de la avispa asiática está provocando nuevas bajas y aumentando la incertidumbre sobre el futuro de los colmenares bercianos.
Una campaña con poca producción y colmenas bajo presión
La valoración de Morán dibuja una campaña condicionada por la escasez de miel y las dificultades para mantener las colonias. Las reservas de alimento son insuficientes en algunas explotaciones, hasta el punto de que los apicultores tienen que sobrealimentar las colmenas para evitar que la situación empeore.
A esta circunstancia se ha añadido el incremento de los ataques de la avispa asiática durante los últimos quince días, que el presidente de la asociación considera especialmente agresivos. La situación preocupa especialmente porque la apicultura necesita mantener las colonias para garantizar la continuidad de las explotaciones. Las pérdidas no afectan únicamente a la miel que se puede recoger en una campaña, sino también a la capacidad de los profesionales para seguir desarrollando su actividad.
Reclaman a la Junta un programa de investigación para erradicar las especies invasoras
Ante el avance de la avispa asiática, el sector vuelve a reclamar una respuesta de la Administración autonómica. Morán asegura que llevan tiempo pidiendo a la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, un programa de investigación y desarrollo específico para la apicultura.
La petición pasa por ir más allá de las medidas de control que se aplican actualmente y buscar fórmulas que permitan erradicar las especies invasoras. «Llevamos pidiéndole tiempo a un programa de I+D para la apicultura, pero sobre todo para poder erradicar y no controlar».
El presidente de la asociación considera que la presión de la Vespa velutina se ha convertido en uno de los principales problemas inmediatos para los apicultores bercianos. Las pérdidas que describe en algunas explotaciones evidencian, a su juicio, la necesidad de buscar soluciones que permitan proteger las colmenas y evitar que los ataques sigan agravando una campaña ya marcada por la baja producción.
La falta de rentabilidad empuja a los apicultores a abandonar
La situación sanitaria de las colmenas se suma a un problema económico que el sector arrastra desde hace cuatro años. Morán afirma que la falta de rentabilidad está provocando el abandono de profesionales que ya no encuentran motivos para mantener una actividad en la que los gastos y los compromisos financieros superan los ingresos. «Hay gente que está abandonando porque no es rentable desde hace cuatro años».
El presidente de la asociación describe una situación en la que algunos productores deben seguir afrontando los intereses de los préstamos sin contar con ingresos suficientes para sostener sus explotaciones. La incertidumbre sobre la producción y la necesidad de asumir nuevos gastos dificultan la continuidad de las explotaciones, especialmente cuando las pérdidas no se compensan con rapidez.
Retrasos en las indemnizaciones por ataques de oso
Otro de los problemas que denuncia el presidente de la Asociación Apícola del Bierzo son los retrasos en el pago de las indemnizaciones por los daños provocados por el oso en los colmenares. Según explica, la Junta había conseguido reducir a un año el tiempo de espera, pero los plazos han vuelto a alargarse hasta los dos años.
Morán considera que esta demora agrava la situación de quienes sufren daños en sus explotaciones. Los apicultores deben afrontar la pérdida de colmenas y los costes derivados de los ataques, mientras esperan una compensación económica que puede tardar dos años en llegar. El responsable sectorial precisa que estas indemnizaciones se tramitan a través de una compañía de seguros, por lo que no se trata de pagos que procedan directamente de los presupuestos autonómicos. Sin embargo, atribuye el retraso a la falta de personal encargado de gestionar los expedientes en la Delegación Territorial de León.
La asociación ha solicitado en distintas ocasiones que parte de los expedientes se tramiten desde Valladolid o que se incorpore más personal para ayudar en la gestión. «Es normal que lleven ese retraso», aunque lamenta que las peticiones no hayan dado, por ahora, la respuesta esperada.
Soluciones para frenar el abandono
Morán reclama una mayor implicación de la Junta para impulsar la investigación, mejorar la respuesta frente a las especies invasoras y reforzar los recursos destinados a tramitar las indemnizaciones. El objetivo, sostiene, es evitar que las dificultades acumuladas sigan expulsando a productores de una actividad que tiene una presencia destacada en El Bierzo.
La próxima actualización del censo permitirá comprobar si se cumple la previsión de pérdida de entre 300 y 400 apicultores. Mientras tanto, el sector afronta el final de la campaña con la preocupación puesta tanto en la supervivencia de las colmenas como en la viabilidad económica de las explotaciones.
La provincia de León perdió el censo de apicultores en 2026
Los datos del último registro reflejan la dimensión de la actividad en la provincia de León, aunque habrá que esperar a la próxima actualización para conocer el alcance del abandono que prevé el sector. Morán señala que el censo de 2026 se cerró con 1.506 apicultores en la provincia de León y 44.200 colmenas. La actualización se realiza obligatoriamente entre el 1 de enero y el 28 de febrero de cada año, por lo que el próximo registro permitirá comprobar cuántos profesionales continúan en activo.
El presidente de la asociación augura que el nuevo recuento reflejará una reducción de entre 300 y 400 apicultores. Se trata de una previsión del propio sector, todavía pendiente de confirmación con los datos oficiales del próximo censo.
El Bierzo concentra habitualmente alrededor del 45% de las colmenas de toda la provincia, una proporción que Morán relaciona con la diversidad vegetal y las condiciones de la comarca para el desarrollo de la apicultura. Aunque el sector representa un peso menor en otras actividades ganaderas provinciales, su implantación berciana es especialmente significativa.
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