A partir de ahí, se abren las incógnitas: ¿habrá nuevos proyectos para permitir la continuidad de los 96 trabajadores que todavía tiene la Ciuden? ¿Se seguirá apostando por la tecnología y las investigaciones que se han desarrollado estos años en el Bierzo? El vacío al que se enfrenta la plantilla de Ciuden, la inseguridad laboral, han hecho que sólo este año hayan dejado su puesto 15 de los trabajadores que, a pesar de tener contratos indefinidos, han optado por cambiar de empresa y elegir otra alternativa de empleo.
Ante esta situación, el comité de empresa de la Ciuden dio este lunes la voz de alarma para advertir del difícil panorama al que se enfrentarán en pocos meses, y también para denunciar la falta de búsqueda de nueva actividad, que podría venir a través de una financiación con programas europeos o de colaboraciones con la empresa privada.
«Vemos que se va acercando el fin de los proyectos y no entra ninguno nuevo, y por eso tenemos una gran preocupación. No se están renovando contratos ni se están anunciando posibilidades de trabajo en la planta, y la gente está buscando otras opciones de empleo porque se ve en la cuerda floja», explicaba el presidente del comité de empresa, Ignacio Llavona.
Los trabajadores han definido la situación como «desalentadora» y han apuntado directamente al director general de la Ciuden, Eduardo Castiñeiras, al que recuerdan que corresponde «buscar esa actividad futura».
«A pesar de las posibilidades de la plantas construidas en Cubillos del Sil y en Hontomín (Burgos), Ciuden está viviendo de rentas pasadas», critican. Y recuerdan que no se ha logrado ningún proyecto nuevo desde 2013, aparte de la firma de un contrato esta primavera con la empresa coreana Doosan, que ha supuesto unos ingresos de más de dos millones de euros para la Fundación, y que se produjo gracias a la participación de representantes de esta empresa en el Congreso Mundial de Oxicombustión que se realizó en el Bierzo en 2013 y al que acudieron más de 300 congresistas. «Con este ejemplo se pone de manifiesto que las posibilidades de Ciuden para concurrir a nuevos proyectos de investigación tecnológica y de buscar la colaboración de empresas privadas del sector siguen vigentes», enfatizan.
Añaden que, a pesar de que el laboratorio de las instalaciones de Cubillos ha costado más de 3,5 millones de euros, «se encuentra infrautilizado sin tan siquiera un plan de aprovechamiento».
En igual circunstancia está la plataforma de investigación en suelos (Pisco2), en la que apuntan que se podrían desarrollar proyectos como el aprovechamiento de residuos procedentes de la combustión para nuevos fertilizantes o recuperación de suelos.
La plantilla de la Ciuden ha manifestado además sus dudas sobre las obras de la que se prevé que sea la sede central del Museo de la Energía y de las que recuerdan que su presupuesto de adjudicación asciende a 22 millones.
Apuntan que el futuro de esa obra «es una incógnita», ya que no hay planes para su apertura o utilización museística, y que además la intención es separar la rama museística de la propia fundación, por lo que se sigue buscando un ente que se haga cargo del museo que está en funcionamiento, la Fábrica de la Luz, y deledificio aún en obras. Reclaman además un mayor esfuerzo para aumentar el número de visitantes y de actos culturales de todo tipo en la Fábrica de la Luz.
Asimismo recuerdan que el proyecto de Ciuden Vivero tiene paralizadas las iniciativas de restauración ambiental desde 2012, a pesar de que el Bierzo tiene más de 600 escombreras que suman cerca de 5.100 hectáreas. Subrayan al menos que si se mantuviesen los programas de formación que dan empleo a 60 personas en cada convocatoria, «se paliarían algunos de los efectos negativos del declive de la minería».
Respuesta de la dirección
Ante las críticas del comité de empresa, la dirección de la Ciuden ofreció este lunes una breve respuesta en la que indicaba que la Fundación «ha venido informando al comité de manera amplia y periódica de todos los proyectos en curso». También apuntan que «se continúa trabajando para seguir desarrollando las actividades en el futuro» y que se agradece al comité «el respeto al principio de confidencialidad» al no desvelar proyectos que aún no se han concretado.
La plantilla buscará apoyos en los partidos políticos
Los trabajadores de la Ciuden barajan iniciar contactos con los partidos políticos para «sumar apoyos» y hallar «compromisos que se materialicen».
«Hemos dado un toque de atención y veremos si hay algún compromiso concreto en la línea de apoyar lo que está haciendo la Ciuden, que consideramos que puede ser un polo de desarrollo económico del Bierzo».
Los trabajadores no se plantean de momento ninguna medida de protesta y reconocen que ha habido algún acercamiento con formaciones políticas, pero sin que se haya concretado en nada.
Consideran que no se están aprovechando las posibles subvenciones europeas que podrían impulsar la Ciuden y critican la falta de planes claros desde la dirección de la Fundación. «Nos hablaron de algunos proyectos de los que no podemos decir nada, por confidencialidad. Pero no sabemos si eran una pantalla de humo, si hubo algo y se cayó, o si nunca hubo nada. No sabemos qué pensar», exponía el presidente del comité, Ignacio Llavona.