La Junta de Castilla y León finalizó este viernes la modernización del Canal Bajo del Bierzo, una actuación estratégica para el regadío de la comarca que permitirá iniciar el próximo lunes, 1 de junio, el llenado de la nueva conducción y su puesta en servicio para la actual campaña agrícola.
El anuncio lo realizó el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, durante la inauguración de la XXX Feria Agroalimentaria y Multisectorial del Bierzo, celebrada en Carracedelo, uno de los principales escaparates empresariales y agrícolas de la comarca.
La intervención, ejecutada por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, ha consistido en la instalación de una tubería de acero de 9.477 metros de longitud que conecta el Canal Alto del Bierzo con el Canal Bajo, con el objetivo de mejorar la eficiencia del sistema de riego y garantizar un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos en las explotaciones agrícolas de la zona.
El proyecto ha supuesto una inversión de 11.821.105,09 euros y beneficiará directamente a municipios como Carracedelo y Camponaraya. Aunque el plazo contractual de finalización estaba fijado inicialmente para febrero de 2027, la Junta ha adelantado los trabajos en cerca de ocho meses con el fin de que la infraestructura pueda entrar en funcionamiento en la presente campaña de riego.
"Desde la Junta de Castilla y León tenemos claro que el sector primario es estratégico, no solo por su peso económico, sino porque fija población, genera oportunidades y mantiene vivo el medio rural", destacó el delegado territorial durante el acto inaugural, en el que estuvo acompañado por el alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce, y el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel.
En paralelo a esta actuación hidráulica, el Ejecutivo autonómico avanza en la modernización del regadío del Bierzo con la concentración parcelaria del Canal Bajo, actualmente en fase de proyecto tras la aprobación de las bases definitivas el 26 de septiembre de 2025. El proceso afectará a 2.753 propietarios, sobre una superficie de 2.242 hectáreas, distribuidas en 7.019 parcelas, una estructura caracterizada por la elevada fragmentación del minifundismo berciano.
Además, el proyecto contempla la regularización de más de 1.100 parcelas de propietarios desconocidos, que representan aproximadamente el 10% de la superficie total, y prevé su finalización a finales de 2026.
La Junta enmarca estas actuaciones dentro de una estrategia global de modernización del sector agrario berciano, orientada a mejorar la competitividad de las explotaciones, optimizar el uso del agua y favorecer el relevo generacional en el medio rural.