Decía hace escasos días el consejero de Turismo de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja, que el turista ya se está animando a visitar nuevamente el paraje de Las Médulas tras el incendio que sufrió. El Mirador de Orellán se halla de nuevo abierto al público mientras concluyen las obras para restaurarlo completamente, aunque es importante destacar que el paraje no ha estado en ningún momento cerrado.
También decía la propietaria del restaurante Agoga de Médulas, Fina Gómez –uno de los mayores símbolos en la batalla contra las llamas por simbolizar la pelea de un pueblo entero-, que una de las estrellas del Bierzo, reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, necesita del esfuerzo de propios y extraños para pasar página cuanto antes: «El Bierzo es muy grande y tenemos que defenderlo a muerte. Invito a todos los visitantes a conocerlo, tenemos mucha cultura e historia y ocho sellos de calidad. Debemos transmitir nuestro profundo cariño que tenemos por lo nuestro», suplicó emocionada en la presentación de las Jornadas Gastronómicas.
Las Médulas necesitan más que nunca a su gente, a los bercianos, a todos los que presumen de ellas allá donde vayan, pero también a todos aquellos que aún no las conocen. Pese a que una parte de la postal haya pasado a negro, otra sigue luciendo sus colores vivos y naturales y se encuentra deseando recibir a personas que acabarán enamoradas de ellas.
En los momentos de dificultad, Guías Bierzo, una empresa dedicada precisamente a dar a conocer cada una de estas maravillas de la región, estuvo cerca de todo aquel que lo necesitó, implicada incluso sobre el terreno llevando agua o prestando cualquier tipo de ayuda a los que lloraban la pérdida de bienes con valor económico o, más importante aún, sentimental. No obstante, este trágico capítulo ya es pasado, y ahora Guías Bierzo se levanta para ayudar a la comarca de otra manera: volviendo a darla a conocer.
De este modo, ofrece un recorrido de unas dos horas y media por Las Médulas y el Lago de Carucedo, un viaje al corazón de la mayor mina de oro del Imperio Romano. Acompañados por un guía local, los participantes descubrirán los espectaculares paisajes rojizos, sus antiguas galerías excavadas por los romanos y los castaños centenarios que las rodean. La experiencia concluye junto al Lago de Carucedo, donde se explican los vínculos entre este entorno natural y la actividad minera de la zona. Una propuesta ideal para conocer la historia, la naturaleza y la cultura del Bierzo en un entorno declarado Patrimonio de la Humanidad.
No obstante, no todo se reduce a Las Médulas, pues hay otros tesoros y pueblos que albergan un encanto especial. Muy cerca de este paraje está el Castillo de Cornatel, donde Guías Bierzo ofrece un recorrido por sus sendas y el acceso a la fortaleza, con la posibilidad de buscar un túnel secreto que la leyenda dice que se encuentra en su interior.
Sus visitas también llegan hasta ‘La pequeña Compostela’, Villafranca del Bierzo. Este tour guiado recorre el casco histórico, comenzando en su castillo y siguiendo el Camino de Santiago, incluye la escultura y taller de Arturo Nogueira, la iglesia del Convento de la Anunciada, la pintoresca calle del Agua con sus palacios e historia, y finaliza en la colegiata de Santa María.
Y, por supuesto, otros pueblos encantadores de la comarca como Cacabelos o Molinaseca, así como la Tebaida berciana, también pueden ser descubiertos gracias a las dos Noelias, Alba, Laura, Magaly (senderismo), Lucía y Samuel, los guías oficiales de Guías Bierzo.
Pueden encontrar toda la información necesaria en www.guiasbierzo.com, en el correo hola@guiasbierzo.com o en los teléfonos 644 044 093 y 644 159 463.