El Jardín Romántico de Casa Gil queda en manos del Ayuntamiento de Villafranca hasta 2036

La Fundación Biblioteca Enrique Gil da el relevo al Consistorio mediante un alquiler simbólico de un euro al año durante los próximos diez y garantiza su continuidad pese a la puesta en venta de la casa

03/09/2026
 Actualizado a 03/09/2026
Casa Gil, puesta a la venta pero ahora con el paso del "alquiler" al Ayuntamiento de su Jardín Romántico.
Casa Gil, puesta a la venta pero ahora con el paso del "alquiler" al Ayuntamiento de su Jardín Romántico.

El Jardín Romántico del Bierzo seguirá abierto al público hasta 2036 después de que la Fundación Biblioteca Enrique Gil haya alcanzado un acuerdo para ceder su gestión al Ayuntamiento de Villafranca mediante un alquiler simbólico de un euro al año. El acuerdo garantiza la continuidad del espacio cultural creado en la antigua huerta de la casa natal de Enrique Gil y Carrasco, mientras el inmueble continúa siendo de propiedad particular y permanece a la venta (pero ese proceso no podrá llevarse a cabo hasta que concluyan esos diez años).

La Fundación Biblioteca Enrique Gil anuncia así el final de su etapa después de considerar cumplida la misión con la que nació: evitar la ruina de la casa natal de Enrique Gil y Carrasco, consolidar su fachada y recuperar su antigua huerta como espacio cultural. Al mismo tiempo, reclama a las Administraciones Públicas que asuman ahora la responsabilidad de culminar el proyecto y convertir Casa Gil en un museo dedicado al escritor romántico.

“Hemos cumplido nuestra misión y damos paso al Ayuntamiento de Villafranca y a las Administraciones Públicas para que den continuidad al Jardín Romántico del Bierzo”, expone la Fundación Biblioteca Enrique Gil en la nota remitida a los medios.

Su presidente, Valentín Carrera, explica que la entidad considera cumplido el cometido para el que fue creada. “Nuestra misión era salvar de la ruina la casa natal de Enrique Gil y Carrasco, y lo hemos conseguido, con mucho esfuerzo, por cierto. La fundación no era ni es un fin en sí misma; ha sido una herramienta para llevar a cabo una restauración urgente y evitar la ruina inminente que amenazaba la Casa Gil. Hemos hecho por Casa Gil en tres años mucho más que todas las Administraciones Públicas juntas en los últimos cien años. Ahora es su turno”.

Carrera destaca también la colaboración recibida durante estos años. “Gracias al trabajo realizado, y a la colaboración de un centenar de mecenas, cuya generosidad agradecemos, conseguimos que la fachada blasonada de la casa natal de Gil y Carrasco esté a salvo”.

Los trabajos de recuperación contaron con una ayuda de 100.000 euros de la Junta de Castilla y León, 30.000 euros del Ministerio de Cultura y otros 30.000 euros procedentes de aportaciones privadas o mecenazgo.

Un acuerdo para garantizar el jardín

El Jardín Romántico del Bierzo está formado por dos parcelas de la calle del Agua, la número 13, propiedad del Ayuntamiento de Villafranca, y la número 15, de titularidad particular. Es esta última la que queda vinculada al acuerdo que permitirá mantener el uso público del espacio durante la próxima década.

El propietario de la parcela, Pedro López Otero, firmó el pasado 25 de agosto ante el notario de Villafranca un acuerdo con la Fundación Biblioteca Enrique Gil por el que se garantiza el uso público del Jardín Romántico hasta el 25 de agosto de 2036, por un precio simbólico de un euro al año. Durante este periodo, el espacio seguirá siendo de uso público y estará administrado por el Ayuntamiento de Villafranca.

La Fundación considera que este acuerdo despeja la incertidumbre generada después de conocerse que Casa Gil está a la venta. La entidad sostiene que el anuncio ha provocado “una alarma infundada”, ya que, aunque pueda cambiar el propietario, el espacio mantendrá durante los próximos diez años su uso público cultural.

“El anuncio de que la Casa Gil está en venta ha suscitado una alarma infundada: aunque cambie de propietario, cosa improbable, durante los próximos diez años seguirá siendo de uso público cultural”, señala la Fundación.

La entidad considera que este compromiso garantiza “el buen fin de las ayudas recibidas y del esfuerzo realizado” y reclama a las Administraciones Públicas que asuman definitivamente la responsabilidad de recuperar el inmueble.

En este sentido, la Fundación pide que Casa Gil se convierta en un museo romántico público y reclama a las instituciones que aprovechen la próxima década para hacerlo realidad. “Disponen de diez años para hacerlo realidad”, apunta la entidad.

La Junta desestima la declaración BIC

La Fundación Biblioteca Enrique Gil también da cuenta en su comunicado de otra decisión que afecta al futuro del inmueble. El pasado mes de febrero había solicitado ante la Junta de Castilla y León la declaración de Casa Gil como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, como figura de protección patrimonial.

La petición contaba con diez informes favorables, procedentes del Ayuntamiento de Villafranca, la Universidad de León y distintos especialistas e instituciones vinculadas al patrimonio, la arquitectura y la cultura, entre ellos el arquitecto Javier Ramos, fundador de la Academia del Partal; Ángel Panero, arquitecto y director técnico del Consorcio de Santiago de Compostela; Paula Núñez, autora del proyecto básico de rehabilitación de Casa Gil; Miguel Ángel Ramón, director de la rehabilitación del inmueble; FUNDOS, titular del Museo Casa Botines Gaudí; la asociación A Plena Cultura y los académicos leoneses de la RAE José María Merino y Luis Mateo Díez. Sin embargo, la Dirección General de Patrimonio de Castilla y León ha desestimado la solicitud, según informa la Fundación, una decisión que, a su juicio, dificulta la obtención de nuevas ayudas públicas para continuar con el proyecto.

Ante esta situación, el Patronato de la Fundación Biblioteca Enrique Gil ha decidido poner fin a su actividad y ha solicitado su extinción ante el Protectorado de Fundaciones, dejando la responsabilidad en manos de las Administraciones Públicas.

La Fundación considera que esta tarea “excede a las tareas de la Fundación”, que da por terminada su labor después de haber asegurado la estabilidad de la fachada y recuperado el entorno de la casa. “Este rescate urgente ha sido posible gracias a una ayuda de 100.000€ de la Junta de Castilla y León, otra de 30.000€ del Ministerio de Cultura y otros 30.000€ de aportaciones privadas o mecenazgo”, recuerda la entidad.

La Fundación Biblioteca Enrique Gil cierra así su etapa reivindicando el resultado de los trabajos realizados y agradeciendo el apoyo recibido. La entidad quiere trasladar a todas las personas que colaboraron en el proyecto que “su ayuda no ha sido en vano”.

“Casa Gil ya no es una ruina, está a salvo”, concluye la Fundación, que garantiza que el pueblo de Villafranca podrá seguir disfrutando del Jardín Romántico del Bierzo durante al menos los próximos diez años.

Jardín Romántico de la Casa Gil.
Jardín Romántico de la Casa Gil.

 

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