Los restos de Manuel Girón Bazán han sido identificados genética y antropológicamente entre los cuerpos exhumados en el antiguo cementerio del Carmen de Ponferrada, 75 años después de su asesinato y enterramiento. El anuncio fue realizado este jueves tras la conclusión de los trabajos desarrollados por la Asociación científica Sputnik Labrego en colaboración con el Ayuntamiento.
La identificación se enmarca en el proyecto de 'Localización, exhumación e identificación de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista en el antiguo cementerio del Carmen', coordinado por el historiador Alejandro Rodríguez Gutiérrez. La iniciativa está encabezada por el Ayuntamiento de Ponferrada, gestionada por Sputnik Labrego y cuenta con la participación de la empresa Tempos Arqueólogos, la antropóloga física Laura González-Garrido y la Fundación Tecnalia Research & Innovation.
Según explicó el alcalde, Marco Morala, el resultado de la investigación subraya la importancia del conocimiento histórico y la dimensión humana del proceso. Así mismo, destacó la necesidad de proporcionar una sepultura digna a las víctimas y consideró que la actuación supone un ejercicio de restitución histórica y de reparación para las familias.
Desde 2021, el Ayuntamiento mantiene una línea de colaboración con Sputnik Labrego en materia de recuperación de la memoria democrática, con financiación del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática y de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). El proyecto se ha desarrollado en varias fases. Tras una revisión documental inicial, se llevaron a cabo cuatro campañas arqueológicas en septiembre y octubre de 2023, y en mayo y septiembre de 2024. Estas actuaciones confirmaron la presencia de restos humanos que no habían sido trasladados al actual cementerio de Montearenas. En total, se recuperaron restos de al menos once víctimas que permanecían enterradas en el lugar.
Durante 2025, los trabajos se centraron en la identificación de los individuos exhumados. Las tareas incluyeron la extracción de muestras por parte de la bioantropóloga Laura González-Garrido, en colaboración con el Área de Antropología Física de la Universidad de León; la localización de familiares de más de un centenar de víctimas sepultadas en el cementerio entre julio de 1936 y mayo de 1951; y la realización de análisis genéticos a cargo de la Fundación Tecnalia. En estos contrastes participaron trece familias, entre ellas hijos, nietos y sobrinos de las víctimas.
El proceso ha contado, según las entidades implicadas, con el respaldo de las familias. Los resultados de la investigación se presentarán públicamente la próxima semana y está prevista la celebración de una conferencia abierta al público durante el mes de febrero.