Localizar e identificar los restos del maqui Manuel Girón en el antiguo cementerio del Carmen de Ponferrada ha sido un proceso de “justicia poética”, tal y como lo definió el coordinador de las exhumaciones, Alejandro Rodríguez, al presentar los resultados de un trabajo que durante años parecía condenado a no encontrar respuesta y que ni siquiera se perseguía. Fue la casualidad la que quiso dar un "giro inesperado" para localizar unos restos que se pensaban ya enterrados en el cementerio del Montearenas.
Girón, símbolo de la guerrilla antifranquista en el Bierzo, no estaba donde durante décadas se creyó, sino en un espacio profundamente alterado, removido y transformado por el paso del tiempo, la parte civil del cementerio viejo que en 1954 cambio de lugar por una ampliación. “Encontrarlo ahí, después de tantos cambios, casi por casualidad, tiene algo de justicia poética”, explicó Rodríguez, subrayando el valor simbólico y reparador de un hallazgo que devuelve identidad, nombre y memoria a quien fue perseguido incluso después de muerto.
Los trabajos de exhumación de víctimas de la represión franquista desarrollados en el antiguo cementerio del Carmen han permitido así localizar e identificar, de forma inesperada, los restos de Manuel Girón, que durante décadas se pensó que estaban enterrados en el cementerio de Montearenas. El hallazgo ha sido posible gracias al trabajo del equipo de Sputnik Labrego, integrado por Laura González, Laura Martínez y el propio Alejandro Rodríguez, entre otros.
Rodríguez destacó que se trata de un trabajo “hecho desde lo público”, lo que hace casi obligada la rendición de cuentas y la divulgación de los resultados. “El proyecto tenía un calado importante y, tras la identificación de Manuel Girón, ha cobrado una nueva dimensión”, subrayó que espera que contagie a otras familias a buscar los restos de sus familiares.

Durante años se dio por hecho que Girón estaba enterrado en Montearenas, donde se depositaron unos restos entregados en su día por un amigo. Sin embargo, la investigación ha demostrado ahora que aquellos restos no correspondían al histórico guerrillero antifranquista. Ahora ven difícil descifrar a quién corresponde lo que ya no es Girón, aunque descartan que sea un cuerpo de represaliado puesto que debería haber fallecido entre 1954 y 1965.
Rodríguez explicó que se sabía que esos años el antiguo cementerio civil había sido profundamente alterado, especialmente en su zona civil. Finalmente, se confirmó que fue en 1954 cuando el cementerio civil desapareció, se ampliaron los muros del camposanto y se habilitó un pequeño espacio civil posterior.
En 1983 se realizó un levantamiento de restos en ese ámbito, pero ya no correspondía al cementerio original. “Pensábamos que posiblemente esos no fueran sus restos y no sabíamos si podríamos encontrar a Girón o no”, reconoció.
La arqueóloga Laura Martínez detalló el desarrollo del proyecto y reconoció que localizar los restos de Girón fue “un giro inesperado”. El objetivo inicial era encontrar los restos de 29 víctimas de la represión, documentadas como enterradas en la parte civil del antiguo cementerio.
Los trabajos comenzaron en 2023, en la zona suroeste, donde aparecieron antiguas sepulturas de piedra con varios niveles. “Nos dimos cuenta de que ahí no iban a aparecer los cuerpos que buscábamos”, explicó. Los restos hallados correspondían a personas no reclamadas por sus familias y fueron entregados al Ayuntamiento de Ponferrada para su reinhumación.
Tras replantear la intervención, la investigación continuó en otro sector durante la tercera fase, en mayo de 2024, cuando aparecieron los restos de 13 individuos, todos ellos represaliados de la Guerra Civil. Entre ellos se encontraba el denominado individuo número 7, que posteriormente sería identificado como Manuel Girón. En octubre de 2024 se llevó a cabo una última fase para la recogida de ADN de familiares. “No aparecieron los 29 que esperábamos, pero sí 13”, reconoció Martínez.
Las claves científicas de la identificación del "individuo número 7"
La antropóloga física Laura González explicó los trabajos de antropología forense que permitieron confirmar la identidad de Girón. En total se analizaron 14 conjuntos óseos, correspondientes a represaliados localizados en distintas campañas, incluidos restos exhumados en intervenciones anteriores y en Fuentesnuevas.
Se enviaron 51 muestras para su análisis genético, aunque muchos esqueletos estaban incompletos debido a la falta de espacio en las sepulturas. De los 14 individuos estudiados, ocho presentaban traumatismos craneoencefálicos. El individuo número 7 los mostraba.
Finalmente, nueve muestras resultaron válidas para los cotejos, principalmente a partir de dientes y muelas. González destacó que obtener un 65 % de ADN utilizable fue un éxito, dadas las condiciones del terreno en el que fueron enterrados, muy húmedo y expuesto al sol.
El análisis permitió determinar que se trataba de un varón adulto, mayor de 35 años, de constitución robusta y una estatura aproximada de entre 1,60 y 1,65 metros. Presentaba otitis y sinusitis crónicas, compatibles con una exposición continuada al frío, además de procesos artrósicos que indican largas caminatas por el monte. El cráneo muestra que no se le practicó autopsia, pese a lo que se había sostenido durante años, y que murió por el impacto de un proyectil, que hizo estallar el cráneo.
El grado de certeza de la identificación alcanza el 99,99 %. Ha sido el único identificado con esa precisión entre los estudiados.
“Ahora siento descanso y tranquilidad”
Uno de los momentos más emotivos fue el testimonio de Ramón Pita Girón, sobrino por parte de madre de Manuel Girón, de 79 años, cuya colaboración fue clave para la identificación genética. “Mi madre era la hermana de Girón”, explicó, recordando que en su familia apenas se hablaba de lo ocurrido. “De aquella no nos contaban nada”, señaló.
Relató que su madre y el resto de hermanas sufrieron represión franquista y fueron deportadas a Salamanca. Sobre los restos de Montearenas, explicó que “un primo mío los trasladó y los llevó allí”. “No teníamos dudas de que lo que estaba enterrado allí era mi tío”, afirmó.
Pita Girón explicó que se le tomaron muestras de ADN en dos ocasiones, ya que la primera no resultó válida, y reconoció la emoción que sintió al conocer la identificación definitiva. “Ahora siento descanso y tranquilidad”, afirmó, aunque admitió que todavía no se sabe dónde reposarán finalmente los restos hasta, al menos, el mes de abril.
Sobre los restos que no correspondían a Girón, Alejandro Rodríguez señaló que ahora se analizarán las defunciones registradas en Ponferrada en los años en los que se produjeron esos enterramientos. “Será muy complicado”, reconoció, aunque precisó que entre 1954 y 1965 no se trataría de represaliados, aunque sí podrían corresponder a muertes violentas.
Aunque Pita Girón asegura que no sintió represalias, sí que recuerda que, de muy joven, con 15 años no le dejaban de pedir la docuemnatción cuando iba a trabajar a la panificadora. Otra de las veces le acusaron de ladrón y le idieron que devolviera lo robado "me dijeron que me iban a colgar de una viga" pero después le dejaron en paz.
Justicia, memoria y reparación
El director de Museos de Ponferrada, Javier García Bueso, agradeció el compromiso de las familias que siguen buscando a sus seres queridos, subrayando que este trabajo es un homenaje a esa perseverancia y una reclamación de “justicia y memoria”.
Recordó que el Ayuntamiento de Ponferrada, con el apoyo de la FEMP, ha desarrollado en los últimos años varios proyectos de Memoria Democrática, destinados a la exhumación de víctimas de la represión franquista en distintos enclaves, entre ellos el cementerio del Carmen, donde se trabaja desde 2016. “Es un proyecto que trasciende lo patrimonial”, afirmó, destacando el trabajo de Sputnik Labrego y las vivencias acumuladas durante la recuperación de los cuerpos, que calificó como “un capítulo inolvidable”.
Un acto público de reconocimiento en abril
Los responsables del proyecto han avanzado que se trabaja ya en la organización de un acto público de reconocimiento previsto para el mes de abril, que no se limitará únicamente a Manuel Girón, sino que rendirá homenaje a todas las personas represaliadas cuyos restos han sido localizados en el antiguo cementerio del Carmen.
Además, el jueves 12 de febrero, a las 18:00 horas, se celebrará una charla pública en el Museo del Bierzo, en la que se darán a conocer de forma detallada los pormenores de la identificación de Manuel Girón y el conjunto de los trabajos realizados.Rodríguez reconoce que también siente "descanso" al localizar estos restos "es una legría poder haber localizado estos restos", apunta tras coordinar varias campañas de exhumación.