El pequeño pueblo de Librán, en el municipio de TorenoToreno, se ha convertido en los últimos años en uno de los enclaves más visitados de la comarca durante la Navidad. Su cuidada decoración navideña, impulsada por los propios vecinos, y la presencia del columpio más alto del Bierzo, con espectaculares vistas sobre el valle, han multiplicado la llegada de visitantes en estas fechas. Un éxito que, sin embargo, comienza a generar problemas de convivencia y seguridad en una localidad de reducido tamaño y accesos limitados.
La afluencia masiva de personas, especialmente durante los fines de semana y festivos, ha provocado situaciones incómodas para los residentes. Vecinos denuncian que algunos visitantes entran en jardines privados como si fueran espacios públicos, bloquean accesos a viviendas o aparcan de forma desordenada, impidiendo incluso la circulación por la única carretera de acceso al pueblo, una vía de montaña estrecha y con tramos complicados.
Ante esta situación, el alcalde de Toreno, Vicente Mirón, ha lanzado un aviso público con una serie de normas y recomendaciones para garantizar que las visitas puedan mantenerse sin poner en riesgo la seguridad ni alterar la vida diaria de los habitantes de Librán. El regidor subraya que el objetivo no es disuadir a nadie de acudir a disfrutar del espectáculo, sino ordenar el flujo de visitantes y preservar el respeto a una localidad que apenas cuenta con medio centenar de habitantes.
Entre las medidas adoptadas, el Ayuntamiento recuerda que está totalmente prohibido aparcar en la carretera que une Toreno con Librán, una vía de montaña con estrechamientos, cuevas y escasa visibilidad. El aparcamiento autorizado se sitúa entre Librán y Pardamaza, donde los vehículos deben estacionar correctamente, mirando hacia Librán y siempre en el lado derecho de la vía, respetando la señalización y las vallas instaladas.
Además, se insiste en la necesidad de seguir las indicaciones del personal organizador y de Protección Civil, que estarán presentes durante los días de mayor afluencia para regular el tráfico y evitar situaciones de riesgo. En algunas jornadas se habilitan autobuses lanzadera, aunque no todos los días, lo que obliga a extremar la planificación de las visitas.
Desde el Ayuntamiento se apela a la responsabilidad individual para que el alumbrado de Librán siga siendo un atractivo turístico y un motivo de orgullo para el pueblo, y no una fuente de conflictos. “Con la colaboración de todos conseguiremos que la visita sea una experiencia segura, ordenada y agradable, tanto para vecinos como para visitantes”, señala el mensaje difundido por el alcalde.
Librán se ha ganado un lugar destacado en el mapa navideño del Bierzo, pero su futuro como destino depende ahora de encontrar el equilibrio entre el atractivo turístico y el respeto a un entorno rural pequeño, frágil y habitado.