Con este proyecto, único entre los 14 hospitales públicos de la Comunidad, los responsables del centro médico de referencia en la comarca berciana se suman a la campaña ‘Si no es necesario, puede hacer daño’, que lleva a cabo el Gobierno autonómico y que se dirige fundamentalmente a los pacientes para evitar malos usos de radiografías o de antibióticos. «Son tratamientos o medicaciones que a veces se toman sin que tengan demasiados efectos», subraya el doctor Corral, que explica que «cuando uno llega a un hospital y va a ingresar, hay una serie de cosas que se hacen casi por rutina, sin que se valore exactamente qué es lo que se va a hacer».
Entre estas prácticas, están las recomendaciones sobre reposo y ayuno o la administración de protectores gástricos, así como la colocación de vías intravenosas y de sondas uretrales para el control de la orina. «Los profesionales estamos acostumbrados a hacer una serie de cosas y a veces incluso son los propios pacientes los que lo piden, porque recuerdan que en anteriores ocasiones les ha ido bien», asegura Corral, que lamenta que «la sensación de no hacer ni la acepta el paciente ni le gusta al profesional, pero a veces no hacer va a aportar más beneficios que hacer».
Al respecto, el galeno recuerda que «la sonda sólo es un instrumento, no un medicamento» y recalca que «no está muy claro que aporte beneficios y pone al paciente en riesgo, ya que uno de cada 15 sufrirá complicaciones». Al respecto, Corral subraya que las sondas pueden ser un foco para la entrada de infecciones y recuerda que muchos de los pacientes de edad avanzada ingresados en la planta de Medicina Interna sufren trastornos de memoria o demencia que provocan que en ocasiones lleguen a arrancarse la sonda, lo que causa un daño físico.
Uso racional de los recursos
El proyecto de investigación que se lleva a cabo en el Hospital del Bierzo pretende promover tanto entre los pacientes como entre los profesionales del ámbito de la sanidad un uso racional de los recursos sanitarios y de los medicamentos.
El centro médico de referencia en la comarca participó junto a los hospitales de Zamora y Valladolid Oeste en la elaboración de un protocolo sobre el dolor lumbar, una de las especialidades que satura los centros de salud bercianos, recordó el jefe de la unidad de Calidad. Al respecto, el protocolo intenta concienciar sobre el poco beneficio que aporta una radiografía en un caso de dolor de espalda, cuando el paciente no sufre de alguna otra condición.
Algo parecido sucede con los protectores gástricos, el «fármaco estrella» del área de Medicina Interna, donde cerca del 70 por ciento de los pacientes consumen este tipo de pastillas. «Se ponía casi por rutina», recuerda Corral, que lamenta la existencia de una «idea arraigada» según la cual, a partir de cierto número de pastillas hay que aplicar un protector de estómago. «Si no hay pastillas que hagan daño, como los antiinflamatorios, deberían retirarse».