Hablar de Dehesas es hablar de un pueblo que sigue vivo, que mantiene su identidad y que resiste gracias al compromiso de sus vecinos, que continúan cuidando su entorno y sosteniendo la vida social frente a las dificultades. Pero también es hablar de una realidad incómoda, de esas que no se resuelven con anuncios ni con visitas puntuales y que el PSOE ha querido denunciar: la del «abandono paulatino» en todo aquello que depende directamente del equipo de gobierno «porque si algo define la situación actual de Dehesas no es la falta de grandes proyectos, sino la ausencia de lo más básico: mantenimiento, planificación y una respuesta constante a las necesidades del día a día», exponen.
El deterioro como paisaje
El estado de las calles y caminos del pueblo es uno de los ejemplos más claros de esta dejadez acumulada que exponen los socialistas. Circular por la calle Baragañas, en el tramo que conecta el paso a nivel con la N-536, «se ha convertido en una experiencia que exige atención constante, no por el tráfico, sino por el propio estado del firme, que presenta un deterioro evidente».
Lejos de tratarse de un punto aislado, la situación se repite en otros muchos lugares del núcleo urbano y su entorno. Caminos como el del Couso, El Tablero o distintos tramos de la calle Real muestran un desgaste que no ha sido abordado con intervenciones integrales, sino que, en el mejor de los casos, ha sido parcheado sin resolver el problema de fondo.
En este contexto, llama especialmente la atención que dentro de los fondos de cooperación local de 2025 se consignó una partida de apenas 9.600 euros para el acondicionamiento parcial del Camino Baragañas, una cantidad que, a la vista del estado actual de la vía, «resulta claramente insuficiente para dar una solución real a un problema que requiere una actuación mucho más ambiciosa y completa. Más que una intervención efectiva, parece un intento de cubrir el expediente una posibilidad para presumir de que ejecutan obras en el medio rural», dicen.
A esta situación se suma la ausencia de aceras en puntos clave, como la propia calle Real o el Camino Baragañas, lo que obliga a los vecinos a desplazarse por la calzada en condiciones que no garantizan su seguridad, especialmente en horas de menor visibilidad o mayor tránsito.
Y es precisamente la falta de iluminación otro de los factores que agrava esta situación, exponen. El alumbrado en la calle Real sigue siendo claramente insuficiente, generando zonas oscuras que «no solo dificultan la movilidad, sino que incrementan la sensación de inseguridad». Lejos de arreglar los problemas de falta de iluminación en los pueblos, desde el equipo de gobierno se destinan fondos de la Junta en el cambio del alumbrado público en la calle Camino de Santiago, «es decir, renovar una iluminación donde ya hay en lugar de solucionar problemas».
Mantenimiento inexistente: cuando lo cotidiano deja de atenderse
Más allá de las grandes infraestructuras, el estado general del pueblo refleja, según señala el PSOE tras haberse paseado por el barrio, la ausencia de mantenimiento «tres años sin una solo inversión en la pedanía. No se trata de una intervención puntual que se retrasa, sino de una acumulación de pequeños problemas que, al no resolverse, terminan configurando una imagen de abandono», dicen.
Zonas como La Cemba o Las Chanas «se han convertido en puntos donde se acumulan residuos, escombros y basura sin control, hasta el punto de que los propios vecinos hablan ya de vertederos improvisados a la vista de todos. Una situación que no solo afecta a la imagen del pueblo, sino que tiene implicaciones directas en la salubridad y en la calidad de vida».
A ello se suma la falta de reposición y mejora del mobiliario urbano. Bancos deteriorados, papeleras inexistentes o elementos que simplemente no se renuevan forman parte de un paisaje en el que lo público parece haber dejado de ser prioritario.
Servicios y organización urbana: carencias que persisten
En Dehesas, incluso cuestiones básicas relacionadas con la organización del espacio y los servicios siguen sin resolverse, abunda el PSOE.
«La señalización en el cruce del Camino de las Baragañas con la N-536 continúa siendo insuficiente, a pesar de tratarse de un punto de acceso clave al pueblo, donde además existe un escalón en el firme que supone un riesgo evidente para vehículos y conductores», apuntan.
En paralelo, los vecinos siguen reclamando mejoras en el reparto de correspondencia, denunciando un sistema basado en buzones agrupados «que dificulta el acceso normalizado a un servicio que debería prestarse en condiciones adecuadas». Tampoco se han atendido propuestas concretas como la organización del aparcamiento en la zona de la iglesia o el posible acondicionamiento del solar frente al cementerio, soluciones realistas que llevan tiempo sobre la mesa «sin que se haya dado ningún paso para su desarrollo».
Infraestructuras y espacios públicos: sin planificación.
El centro cívico de Dehesas, uno de los principales espacios de encuentro del pueblo «necesita una ampliación que permita adaptarlo a las necesidades actuales de los vecinos», considera el PSOE. Sin embargo, esta demanda, «lejos de avanzar, permanece en el mismo punto en el que estaba hace años».
La falta de intervención también es evidente en las infraestructuras deportivas. El camino al campo de fútbol, dañado por la última riada, sigue sin repararse, manteniendo el firme en un estado precario que dificulta el acceso.
Pero la situación más preocupante se encuentra en el propio entorno del campo, donde la riada se llevó parte del talud y un camino, dejando el terreno en una situación de vulnerabilidad evidente. «Los vecinos lo tienen claro: si se repite un episodio similar, los daños pueden ser mucho mayores», algo que consideran desde el PSOE que el equipo de Gobierno no está viendo.
Urbanismo bloqueado: un freno al desarrollo
Uno de los problemas más graves, aunque menos visibles a corto plazo, es el relacionado con el planeamiento urbanístico. A pesar de que el regidor actual, Marco Morala se comprometió a realizar una revisión del PGOU, no se ha hecho «y no parece que vaya a hacerse», augura la bancada socialista. En Dehesas «existe una gran cantidad de suelo rústico dentro del casco urbano está impidiendo el desarrollo natural del pueblo, dificultando la construcción de nuevas viviendas y limitando las posibilidades de crecimiento». El resultado es un modelo «que expulsa a quienes querrían quedarse, obligando a muchos vecinos a buscar alternativas fuera de Dehesas ante la imposibilidad de desarrollar su proyecto de vida en el propio pueblo», apuntan.
De visitas con discurso a la realidad
El 15 de octubre de 2024, el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, eligió Dehesas como punto de inicio de una ronda de encuentros vecinales con la que pretendía trasladar un mensaje de cercanía y compromiso con los pueblos del municipio. Durante aquella visita, se habló de escuchar a los vecinos, de atender sus necesidades y de avanzar hacia un supuesto «crecimiento simétrico» que garantizara que barrios y pedanías no quedaran relegados. Sin embargo, el paso del tiempo ha demostrado que aquel mensaje no tuvo continuidad.
«No se han repetido las reuniones, no se han establecido canales estables de comunicación y, lo más significativo, ninguna de las demandas trasladadas aquel día ha sido atendida. Todo sigue exactamente igual», reprocha el PSOE. «Ese ‘crecimiento simétrico’ se ha quedado en una expresión vacía, sin reflejo en la gestión ni en la realidad cotidiana de los vecinos».
Una cuestión de prioridades
Lo que ocurre en Dehesas no responde a la falta de recursos extraordinarios ni a la ausencia de grandes inversiones, dice el PSOE «responde a una falta de prioridades claras en la gestión municipal. Porque muchas de las necesidades que plantea el pueblo no requieren proyectos complejos ni largos procesos administrativos. Requieren mantenimiento, seguimiento y una voluntad real de intervenir en aquello que afecta directamente a la vida diaria de los vecinos».
Es «un pueblo que sigue esperando», apunta. Es más, asegura que «Dehesas no necesita nada extraordinario. Necesita calles en condiciones, caminos transitables, iluminación adecuada, limpieza, servicios básicos que funcionen y un equipo de gobierno que cumpla con sus responsabilidades sin necesidad de recordárselo constantemente», reitera el PSOE.
