Los once incendios forestales que afectan a distintos puntos de El Bierzo afrontaban una noche con perspectivas favorables para las labores de extinción después de una jornada en la que los efectivos han centrado sus esfuerzos en consolidar perímetros y evitar posibles reproducciones.
La provincia de León continúa inmersa en el primer episodio grave de simultaneidad de incendios de la época de peligro alto, una situación que ha obligado a mantener desplegados medios llegados desde otras provincias de Castilla y León. De hecho, la Junta ya ha organizado nuevos relevos para este viernes, con la incorporación de convoyes procedentes de Salamanca, Valladolid, Burgos, Zamora y Palencia. Los cuatro incendios declarados en nivel 1 del Índice de Gravedad Potencial permanecen en esa situación. Son Pradela, Congosto, Vega de Valcarce y San Vicente, aunque su evolución durante la jornada ha permitido avanzar en las tareas de control y aseguramiento de los perímetros.
A lo largo de la jornada, los trabajos han combinado medios aéreos, maquinaria pesada y fuego técnico, una herramienta que permite quemar de forma controlada determinadas superficies para impedir que el avance de las llamas pueda escapar del control de los equipos de extinción. Una vez reducida la actividad de los incendios, las labores se han centrado principalmente en el aseguramiento de los perímetros.
En las zonas donde ya no existe llama activa, los operativos trabajan en la extinción de puntos calientes cercanos a vegetación susceptible de arder de nuevo y en la creación de líneas de defensa mediante la eliminación de combustible vegetal hasta alcanzar suelo mineral.
Las previsiones meteorológicas juegan a favor de los equipos desplegados, unas condiciones que podrían facilitar los trabajos de remate y consolidación de los perímetros afectados. Pese a la evolución favorable registrada durante las últimas horas, los servicios de extinción mantienen la vigilancia sobre todos los frentes ante la posibilidad de reactivaciones.