La comarca del Bierzo se ha desapertado después de una noche de vigilancia de los fuegos activos, manteniendo cuatro fuegos en Índice de Gravedad Potencial (IGR) 1, los declarados en San Vicente, Vega de Valcarce, Congosto y Pradela, mientras continúan activos otros focos repartidos por distintos municipios bercianos.
El incendio de San Vicente, iniciado el pasado 19 de junio, sigue siendo uno de los principales motivos de preocupación, al igual que los fuegos de Vega de Valcarce, Congosto y el recientemente incorporado de Pradela. A ellos se suman otros incendios activos en Paradasolana (Molinaseca), Villafranca del Bierzo, Valtuille de Arriba, Tejedo de Ancares, Burbia, Penoselo y Villarbón.
Por el contrario, los fuegos registrados en Cabañas de la Dornilla, Espinareda de Vega y Peranzanes han logrado estabilizarse o permanecer bajo control.
La situación más delicada se concentra en el Bierzo Oeste. La alcaldesa de Vega de Valcarce, Alba Rodríguez, advirtió de que las llamas llegaron a rodear hasta seis localidades del municipio. Durante la tarde de ayer, efectivos de bomberos desplazados desde Villablino acudieron a la zona de Ransinde para colaborar en la protección de las viviendas.
Desde el Ayuntamiento se habilitó además un punto de avituallamiento en la plaza de Vega de Valcarce para atender a brigadistas y voluntarios que participan en las labores de extinción.
También existe preocupación en el municipio de Trabadelo. Su alcalde, Ricardo Fernández, alertó de que las llamas han dañado la captación de agua de la localidad, añadiendo un nuevo problema a la emergencia.
En Congosto, aunque el fuego no ha llegado a poner en riesgo a ningún núcleo de población, el alcalde, Jorge García, reconoció la inquietud existente por la evolución de las llamas y por las dificultades que el viento está generando en las tareas de extinción.
Para hacer frente a la situación, la Junta de Castilla y León ha movilizado a más de 400 profesionales y 90 medios de extinción, entre ellos 21 medios aéreos y 69 terrestres, muchos de ellos desplazados desde otras provincias de la Comunidad para reforzar el operativo berciano.
A estos recursos se han sumado efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica, con la participación de las brigadas BRIF de Tabuyo del Monte, además de equipos llegados desde Cáceres y Toledo. Desde el aire operan también tres hidroaviones procedentes de Málaga, Badajoz y Albacete, además de un avión anfibio y otro de coordinación.
En paralelo, Comisiones Obreras ha vuelto a criticar la gestión de los incendios forestales en Castilla y León y acusa a la Junta de mantener una situación de "precariedad" en el operativo autonómico. El sindicato considera que los problemas estructurales del dispositivo continúan sin resolverse y advierte de que la actual campaña está evidenciando nuevamente las carencias del sistema de prevención y extinción.