Columbrianos, la pedanía donde el asfalto se convierte en barro

Los vecinos tildan de “zona de guerra” los baches que soportan mientras el PSOE denuncia una situación de abandono sin lo mínimo: asfalto, luz, limpieza y seguridad

24/02/2026
 Actualizado a 24/02/2026
El estado de las calles de Columbrianos es tercermundista.
El estado de las calles de Columbrianos es tercermundista.

Entre las zonas de Ponferrada con más problemas, el PSOE denuncia la situación de la de Columbrianos donde “ya no hablamos solo de baches, hablamos de calles donde el asfalto desaparece literalmente y, sin previo aviso, el pueblo se convierte en un camino de barro”, explican. Tramos enteros donde parece que la vía se acaba, donde no hay transición, “donde el mantenimiento básico brilla por su ausencia”. Y reconocen que no es una calle aislada ni un problema puntual “es una situación generalizada que define el estado actual de abandono de una pedanía que paga impuestos y tasas como cualquier otra del municipio de Ponferrada, pero recibe mucho menos a cambio”, afean.

El asfalto desaparece en algunas zonas y el paso vuelve a ser de tierra...o barro.
El asfalto desaparece en algunas zonas y el paso vuelve a ser de tierra...o barro.

Un problema de seguridad

La falta de iluminación es otro de los grandes problemas que sufren los vecinos de Columbrianos, denuncia el PSOE. “En calles como Las Eras apenas hay puntos de luz y las aceras están levantadas”. En la calle San Blas hasta Fuentesnuevas faltan luminarias. Lo mismo ocurre en los Carreiros de San Juan, en la antigua vía de Endesa, en la calle Leiro de Tirso o en la calle Apeadero, “todas ellas con tramos completamente a oscuras”.

“Esta combinación de aceras deterioradas, escalones en el pavimento y ausencia de iluminación convierte un simple paseo nocturno en un riesgo”, especialmente para personas mayores o para quienes no conocen el pueblo. “No es una exageración: es una cuestión de seguridad vial y peatonal”.

El dinero no llega a los barrios

La pregunta es inevitable: ¿cómo se van a iluminar las calles si no se invierte donde hace falta?, cuestiona el PSOE. Pero reconoce que, a través de Somacyl, el Ayuntamiento de Ponferrada recibe 400.000 euros anuales para la instalación de nuevos puntos de luz y mejoras en alumbrado público. Sin embargo, en el ejercicio de 2025 solo 134.000 euros se destinaron a inversiones de nuevos puntos de luz, mejora de los existentes o a pasos de peatones iluminados. “El resto del dinero se fue, entre otras cosas, a iluminación navideña”.

Mientras tanto, Columbrianos sigue a oscuras. Y la pregunta que muchos vecinos se hacen es simple y directa: ¿con estas prioridades, cuándo piensa el equipo de gobierno iluminar las calles del municipio durante todo el año y no solo en Navidad?

Tres años de gobierno del PP y cero inversiones reales

Columbrianos comparte el destino de muchas otras pedanías y barrios de Ponferrada, asegura el PSOE. Tras casi tres años de gobierno del PP, “la realidad es demoledora: cero inversiones estructurales en el pueblo. La única actuación ejecutada ha sido el saneamiento en la calle Las Cabritas y el Camino Linares”. Un proyecto planificado y presupuestado en el mandato socialista, anunciado en noviembre de 2022, con un presupuesto superior a los 230.000 euros, de los que 129.008 euros correspondían a Columbrianos, destinado a eliminar pozos negros y mejorar la red de evacuación de aguas fecales.

Más de un año después de finalizar las obras, el saneamiento sigue sin ponerse en funcionamiento. “Y lo que es peor, su ejecución ha generado nuevos problemas: fincas y calles anegadas, pavimentos levantados, daños visibles y molestias continuas para los vecinos”. Incluso se ha producido ya un hundimiento en la zona por la que discurre la tubería, algo especialmente grave tratándose de una infraestructura nueva.

“Se han gastado más de 129.000 euros de dinero público para dejar una obra mal rematada, sin servicio y sin explicaciones”, se queja el PSOE. Una inversión que debía mejorar la vida de los vecinos y que hoy “es el mejor ejemplo de la falta de control, planificación y responsabilidad del actual equipo de gobierno”.

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Mientras tanto, la carretera presenta un estado que los propios vecinos describen como una “zona de guerra”. En muchas de las calles los baches son tan continuos que los conductores no pueden esquivarlos porque no hay ni un solo tramo en buen estado.

 Y a esto se suma un problema tan básico como indignante en algunas zonas de la pedanía: la falta de contenedores de basura, obligando a algunos vecinos a recorrer largos tramos para poder depositar sus residuos, a pesar de pagar exactamente las mismas tasas que el resto de ciudadanos.

El abandono se palpa en algunos inmuebles.
El abandono se palpa en algunos inmuebles.

Urbanismo bloqueado: pagar como solar y vivir como rústico

Otro de los grandes agravios que sufre Columbrianos es la falta de modificación del Plan General de Ordenación Urbana, un factor que agrava aún más la sensación de abandono. El PGOU clasifica parte de los terrenos de Columbrianos como suelo urbanizable no delimitado (SUND) pero esa urbanización nunca se ha desarrollado. Esto significa que muchos propietarios pagan como si sus fincas fuesen suelo urbano, con las consiguientes cargas y tasas asociadas (IBI urbano en lugar de rústico), pero sin que se haya completado la ordenación, las calles, el saneamiento o los servicios básicos que corresponden a suelo consolidado, es decir, “sin tener los beneficios del suelo urbano solo los perjuicios”. La falta de avances refleja otra vez, dice el PSOE “la ausencia de planificación y de voluntad política por parte del equipo de gobierno del PP para integrar y dotar de servicios a Columbrianos como merece, dejando sin resolver un problema urbanístico que creo el PP y que arrastra la pedanía desde entonces”.

A esto se suma la ausencia del Plan Especial del Camino de Santiago, el anterior equipo de gobierno del PSOE dejó el dinero suficiente para elaborarlo, pero “en lugar de eso decidieron invertirlo en otra cosa, y esto afecta de manera directa a Columbrianos”. “Hay poca señalización, ninguna inversión visible y, sin embargo, todo tipo de trabas administrativas para reformar una vivienda, construir una nueva o instalar un negocio. El Camino existe para poner límites, pero no para traer recursos ni mejoras”.

Promesas incumplidas y espacios abandonados

También en Columbrianos se repite el patrón de promesas incumplidas y respuestas improvisadas, “como quedó claro con las protestas del AMPA del colegio, que lleva más de 30 años reclamando un patio cubierto”. Recuerda el PSOE que primero, el alcalde Marco Morala “respondió con desdén, llegando a cuestionar públicamente a las familias y preguntándose incluso el color político de la pedanía”, para después rectificar parcialmente y admitir que “30 años de espera son demasiados”, aunque justificando que antes irían otras actuaciones, como la de Flores del Sil, enfrentando las necesidades de unas familias con las de otras.

“El resultado, una vez más, es el mismo: Columbrianos vuelve a quedarse a la cola, con buenas palabras pero sin obras, mientras los niños y niñas continúan esperando un patio donde poder jugar y educarse sin tener que mojarse”, afea el PSOE.

El abandono también se ve en casas que se caen sin que el equipo de gobierno coloque ni siquiera un vallado perimetral para evitar riesgos, en cunetas que no se rozan, en escalones peligrosos en el pavimento y en una calle principal levantada por las raíces de los plataneros, sin que exista la más mínima intención de arreglarla.

Un pueblo vivo olvidado

El PSOE reivindica que Columbrianos “no es un lugar residual ni un rincón olvidado del mapa. Es una pedanía viva, con vecinos que trabajan, que pagan impuestos y que reclaman algo muy básico: mantenimiento, seguridad y respeto institucional”. Y apuntan que lo que hoy se ve en sus calles no es fruto de la casualidad, sino de una falta de planificación, de inversión y de voluntad política.

“Mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado, Columbrianos se deteriora y se convierte en el ejemplo perfecto de cómo no se debe gestionar un municipio”, dicen. “Porque no estamos hablando de grandes obras ni de proyectos faraónicos. Estamos hablando de asfalto, luz, limpieza y seguridad. Lo mínimo. Y ni siquiera eso está garantizado”, concluyen.

Los vecinos hablan de una "zona de guerra" por los constantes baches que soportan.
Los vecinos hablan de una "zona de guerra" por los constantes baches que soportan.

 

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