El PSOE de Ponferrada ha denunciado la decisión del actual equipo de Gobierno municipal de frenar el Plan Especial del Camino de Santiago, un proyecto que los socialistas consideran “necesario” para la ciudad y que contaba con financiación europea. Según el grupo municipal, el plan ha sido retrotraído para dar prioridad a otras actuaciones vinculadas a la Iglesia, como el mirador de La Encina y el museo de arte sacro. Una idea que puso sobre la mesa en un debate en que participaron Pablo López Presa, arquitecto leonés y exdiputado provincial de Cultura. López Presa, que impulsó en su etapa institucional proyectos como la rehabilitación del Pozo Julia, los canales de Las Médulas o la Colegiata de San Nicolás de Villafranca, recordó su experiencia en la Comisión Territorial de Patrimonio, organismo encargado de supervisar los planes especiales del Camino. Como concejal en Mansilla Mayor, tramitó y aprobó el plan equivalente en su municipio.
Desde el ámbito vecinal, intervino Isabel Martínez Castillo, pedánea de Columbrianos desde 2019, quien subrayó el impacto que la falta de planificación tiene sobre los vecinos de las zonas afectadas por el Camino.
Y desde el político, el ex alcalde y actual portavoz de la oposición en Ponferrada, Olegario Ramón, recordó que este plan se enmarcaba dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino – Ponferrada 2022-2025, impulsado durante su mandato y dotado con 3,5 millones de euros de fondos europeos. Dentro de ese programa, el Plan Especial del Camino de Santiago contaba inicialmente con una inversión de 250.000 euros, que el actual Gobierno, encabezado por Marco Morala, redujo a 72.000 euros, argumentando la necesidad de destinar recursos a otras partidas.
Los socialistas sostienen que esa reducción presupuestaria ha dejado el proyecto sin adjudicatarias, ya que el importe resultante “no lo hace atractivo para las empresas licitantes”. Además, recalcan que el plan respondía a una demanda de los vecinos cuyos inmuebles se encuentran junto al trazado del Camino, declarado Patrimonio de la Humanidad, y cuya regulación urbanística “resulta urgente y necesaria”.