El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, destacó el papel del Banco de Tierras en la recuperación y mantenimiento de viñedos en la comarca, al conseguir que 390 hectáreas de viñedo viejo, que estaban en riesgo de abandono, continúen en producción gracias a la labor de intermediación y cesión de parcelas.
Durante su intervención en las jornadas ‘El Bierzo que viene’, celebradas en la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, Ramón subrayó que el objetivo del Consejo es “convertirse en protagonista, y no en víctima, de los cambios que afronta el sector” ante desafíos como el cambio climático, la aparición de nuevas plagas o las transformaciones en los hábitos de consumo.
El dirigente comarcal apostó por la aplicación de la inteligencia artificial y la agroindustria 4.0 al sector vitivinícola, con el fin de avanzar hacia una "viticultura 5.0", más eficiente y sostenible. “Queremos estudiar todas las posibilidades para convertirnos en protagonistas de ese cambio necesario, para que nuestros viñedos sigan siendo prioritarios y generadores de riqueza”, aseguró.
Adaptarse a los nuevos consumidores
Por su parte, el presidente del Consejo Regulador, Adelino Pérez, explicó que las jornadas buscan analizar el futuro del vino berciano y cómo adaptarse a los cambios en el mercado. “El Bierzo tiene un gran patrimonio en sus viñedos viejos y variedades autóctonas, pero debemos acoplarnos a lo nuevo: la mecanización y los nuevos modelos de consumo”, señaló.
En este sentido, apuntó que el consumo de vino blanco supera actualmente al de tinto, y que los consumidores demandan vinos más frescos, un terreno en el que el Bierzo parte con ventaja por sus variedades. “Los prescriptores dicen que el futuro del Bierzo es bueno, pero hay que adaptarse a los cambios”, dijo.
Pérez advirtió además de la falta de relevo generacional: “Los jóvenes ya no beben vino como forma de socializar; consumen otras cosas, y debemos adaptarnos a ellos ofreciéndoles vinos diferentes”.
El Consejo Regulador destacó que la DO Bierzo ha incrementado un 5 % la producción de botellas respecto al año pasado, y también ha crecido en volumen económico. Pérez defendió que “hay que luchar por la calidad y por que los consumidores entiendan que los vinos de calidad se pueden pagar un poco más”.
El presidente valoró también el sistema de clasificación de viñedos y vinos implantado en la DO, que “ha convertido a los caldos bercianos en un referente, porque los consumidores empiezan a saber lo que significa esa clasificación”.
Nuevas variedades y retos climáticos
La técnica de la DO, Carmen Gómez, adelantó que se estudia la posible incorporación de la variedad Mouraz, una uva tinta de ciclo largo con capacidad de adaptación al cambio climático. “Estamos analizando su comportamiento; solo si demuestra ser interesante para la DO se incluirá oficialmente. Queremos elaborar vinos identitarios de la zona y de calidad”, explicó.
En este contexto, Pérez recordó que el cambio climático obliga a la tecnificación e incluso a la introducción controlada de nuevas variedades, pero insistió en que “la prioridad debe seguir siendo la calidad y la singularidad del Bierzo”.
También se refirió al conflicto con la Denominación de Origen Rueda por el uso del Godello, una de las variedades emblemáticas del Bierzo. Según indicó, Rueda aún no ha presentado informes que respondan a las alegaciones bercianas, por lo que no puede elaborar vinos con esta variedad. “Nosotros seguimos promocionándolos y defendiendo nuestro carácter diferenciador”, subrayó.
La alcaldesa de Cacabelos, Irene González, agradeció el trabajo de los bodegueros, que “han llevado el carácter identitario de los vinos bercianos al más alto nivel internacional”. Anunció además que el Ayuntamiento trabaja en mejorar la feria del vino e incluir nuevos sectores de apoyo, con el objetivo de que “sea un gran escaparate de los vinos del Bierzo desde el corazón de la denominación”.
Por su parte, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, reafirmó el compromiso de la institución con la DO Bierzo y con el Banco de Tierras, al que la Diputación ha incrementado su aportación en un 20 % durante el último año. “Es una herramienta necesaria para el futuro de la comarca”, concluyó.