Tras llevarse a pleno su dimisión, el hasta entonces alcalde de Villafranca del Bierzo, Anderson Batista, quiso justificar su salida asegurando que se debe a que ha llegado a “un límite personal y político” que le impedía continuar al frente del Ayuntamiento. En su intervención posterior al pleno, el regidor explicó que se trata de “una decisión meditada desde hace meses” y reconoció que la política local ha sido “complicada, tensa y triste” estos últimos meses.
Batista, que llegó a la Alcaldía en 2023 con 26 años, recordó que entonces era “un inexperto lleno de ilusiones” y aseguró que siempre ha intentado cumplir su compromiso con Villafranca. “He sufrido bloqueos, chantajes, traiciones, calumnias, ataques mediáticos e incluso racismo”, denunció.
El exalcalde señaló como origen de la crisis política las “exigencias desproporcionadas” del concejal de Coalición por El Bierzo (CB), Santiago Castelao, que, según dijo, “pretendía un sueldo equiparado al del alcalde y manipular el gobierno a su antojo”. Explicó que la situación derivó en disputas de poder, intentos de pactos encubiertos con el PP, discrepancias en el PSOE y una quiebra de la disciplina de voto.
“El exteniente de alcalde intentó hacerse con el control del Ayuntamiento”, relató, al tiempo que reprochó la falta de apoyo de su propio partido. “Solicité mediación al PSOE, pero no la tuve. La ejecutiva provincial estuvo ausente y nunca recibí una llamada”, lamentó. Según dijo, el abandono del grupo socialista en el Consistorio y el respaldo de la dirección provincial a los no adscritos evidenciaron la “imposibilidad de solucionar las diferencias”.
Pese a la soledad política, Batista defendió su gestión con 14 concejalías. “Logramos mejorar la captación de agua y la energía eléctrica, gestionando 4,8 millones de euros”, enumeró. También reconoció errores y pidió disculpas “por no haber estado a la altura en algunos momentos”, aunque insistió en que “no fue por dejadez, sino por los costes personales, familiares y de salud” que afrontó durante su mandato.
En su despedida, agradeció el apoyo de la oposición “por su lealtad” y a su familia por el respaldo recibido. “Hoy hablo desde la vulnerabilidad y cualquier pretensión política queda finalizada”, dijo.
Batista ahora mantendrá su acta como concejal del PSOE, aunque criticó la falta de respaldo del partido. “No quiero que quienes nos votaron queden sin representación. Intentaré aportar lo que pueda como concejal del PSOE”, concluyó. Aunque su bastón has sido el PP y asegura que le apoyará por el desarrollo de Villafranca, no se planeta pasar a esas siglas en ningún caso.