La Asociación de Personas Sordas del Bierzo cumple 30 años de trayectoria, tres décadas de lucha por la integración que, según su presidente, Juan Manuel Quiroga, todavía no se ha conseguido plenamente. «Faltan muchos intérpretes», advierte, al tiempo que reclama a las administraciones públicas y al ámbito educativo una mayor atención a las necesidades de las personas sordas.
La entidad cuenta actualmente con alrededor de 50 socios, aunque Quiroga señala que hay personas que se quedan fuera por residir en el medio rural y tener dificultades para desplazarse hasta la sede de la asociación, situada en los bajos del Toralín, en Ponferrada. Una realidad que limita la participación de parte del colectivo y que se suma a las barreras de comunicación que todavía persisten.
El aniversario contó con la presencia del alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que quiso acompañar a la asociación en esta celebración y reconocer su labor. El regidor agradeció su «compromiso, lucha, superación y trabajo por construir un mundo mejor».
Morala destacó algunas de las actuaciones municipales dirigidas a mejorar la accesibilidad, como la incorporación de un intérprete de lengua de signos en las retransmisiones de los plenos municipales y las obras realizadas en el Teatro Bergidum para facilitar el acceso a personas con discapacidad. El alcalde se comprometió a continuar avanzando en esta línea.
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