La tranquilidad habitual de Arganza, un pequeño municipio berciano que no alcanza el millar de habitantes, se vio rota este lunes tras el hallazgo sin vida de uno de sus vecinos más conocidos. Domingo, de 78 años, apareció fallecido en una finca situada junto a la casa consistorial y muy próxima al parque infantil, una zona por la que solía pasear con el pequeño rebaño de ovejas que cuidaba habitualmente.
La desaparición había sido denunciada por sus sobrinos el domingo (el hombre estaba soltero), después de no conseguir localizarlo ni contactar con él por teléfono. La noticia corrió rápidamente entre los vecinos, mientras varias patrullas de la Guardia Civil se desplegaban en el municipio en un operativo que generó una gran inquietud entre la población.
El hallazgo del cadáver y la posterior presencia de agentes de la Policía Judicial y de la brigada científica alimentaron las dudas en la localidad, donde muchos vecinos siguen sin comprender qué pudo ocurrir. Aunque oficialmente no se ha facilitado información sobre las causas de la muerte, el hecho de que la investigación continúe abierta y bajo secreto de sumario ha disparado las especulaciones en el pueblo.
“No entendemos qué ha podido pasar”, comentaban algunos residentes, todavía sorprendidos por lo ocurrido en una localidad poco acostumbrada a sucesos de este tipo. Tampoco el alcalde, Javier Ovalle se imagina cuáles fueron las circunstancias de la muerte "ha sido una conmoción para todos. Era un hombre de toda la vida de aquí", dice. "Ya le han hecho la autopsia y este miércoles ha sido el entierro", apunta. de momento no tiene más información "y todo lo que se dice son especulaciones", aunque no descarta que no haya sido una muerte repentina.
La vivienda de Domingo continúa acordonada mientras avanzan las diligencias judiciales y policiales. Por el momento, ni la Guardia Civil ni la Subdelegación del Gobierno han ofrecido detalles sobre la evolución de la investigación.
El caso permanece bajo secreto de sumario a la espera de que las pesquisas permitan esclarecer las circunstancias de una muerte que ha dejado a Arganza sumida en la consternación.