El estado del castillo de San Blas y de la finca que lo rodea vuelve a situarse en el centro del debate patrimonial en Ponferrada. La Plataforma San Blas Sumando Sueños denuncia un progresivo deterioro del inmueble y acusa tanto al Ayuntamiento como a la Fundación Fustegueras de dejadez en la conservación de un bien que consideran parte del legado histórico de la ciudad.
Según el colectivo, el castillo presenta ya signos visibles de desgaste estructural, con piezas de la cubierta que comienzan a desmoronarse, mientras la finca permanece sin un proyecto claro de mantenimiento, rehabilitación o uso público. “Es hora de reaccionar”, señalan desde la plataforma, que advierte de que, si no se actúa, el edificio podría convertirse en “una ruina más”.
La plataforma apunta directamente al alcalde de Ponferrada, Marco Morala, al que considera “máxima autoridad municipal” y miembro del patronato de la Fundación Fustegueras. A su juicio, el Ayuntamiento dispone de medios técnicos y capacidad para impulsar un proyecto de rehabilitación integral, así como para optar a subvenciones y ayudas públicas.
En este sentido, recuerdan que iniciativas municipales como el Anillo Verde podrían intervenir en la recuperación medioambiental de la finca, algo que, sostienen, no está en manos de la Fundación, centrada principalmente en la gestión de la residencia de mayores.
Desde el colectivo lamentan que, hasta la fecha, el equipo de gobierno no haya mostrado interés en abordar la situación del inmueble.
El conflicto tiene su origen en la interpretación del legado de Miguel Fustegueras, benefactor que donó su patrimonio a la ciudad. Según la plataforma, la voluntad del donante era que la finca se destinara a fines sociales vinculados al asilo y que se conservara para el bien común de los ponferradinos.
El colectivo sostiene que ni el estado actual de conservación ni el uso de la finca responden a ese espíritu fundacional, y cuestiona el cumplimiento de los estatutos de la Fundación Fustegueras en lo relativo a la administración y mantenimiento del patrimonio.
La Plataforma San Blas no solo ha mantenido su actividad reivindicativa durante años, sino que en 2019 publicó el libro El castillo de San Blas. Un sueño dormido, donde recopila documentación histórica y defiende la declaración del inmueble como patrimonio cultural y su rehabilitación para uso público.
Además, recientemente ha formalizado una alianza con la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Ponferrada, con el objetivo de reforzar sus reivindicaciones y elevar sus demandas ante las administraciones.
La polémica de la valla y las “vacas desbrozadoras”
Las tensiones no son nuevas. En junio pasado, la plataforma ya criticó la introducción de un rebaño de vacas en la finca para realizar labores de desbroce, una decisión que calificaron de inapropiada para un espacio con valor patrimonial.
También recuerdan la construcción de una valla perimetral que consideran ilegal y que aún se mantiene, al haberse ejecutado, según denuncian, sin licencia municipal y en contra de la normativa urbanística. La plataforma asegura que en 2017 se abrió un expediente sancionador por infracción urbanística que posteriormente “desapareció”, sin que se haya resuelto la situación casi nueve años después.
Entre el abandono y la oportunidad
El castillo de San Blas se encuentra hoy en una situación que, según denuncian los colectivos ciudadanos, combina deterioro físico, falta de proyecto y ausencia de liderazgo institucional. Mientras tanto, el tiempo avanza y el debate sobre su futuro continúa abierto.
La cuestión de fondo es si el inmueble seguirá siendo un espacio cerrado y degradado o si, finalmente, se impulsará una actuación que lo recupere como parte activa del patrimonio histórico y cultural de Ponferrada.

