No tuvo suerte la Ponferradina en el sorteo de la primera ronda de la Copa del Rey, donde le tocó con uno de los rivales más potentes que le podía tocar y en un desplazamiento que para el criterio de proximidad geográfica de este año era uno de los más lejanos, pues está a más de cuatro de horas de distancia.
Deberá buscar el pase a la segunda ronda, donde ya le esperaría seguro un Primera o un Segunda, en el campo de la UD Logroñés, donde jugará a partido único entre el martes 28 y el jueves 30 de octubre.
El conjunto riojano, que hace sólo cuatro años estaba jugando en Segunda División, cumple su tercera campaña seguida en Segunda Federación, de donde le está costando salir más de lo esperado, pero como en campañas anteriores vuelve a partir como favorito al ascenso que tiene como único y claro objetivo.
Era junto al Numancia el equipo de mayor nivel de los nueve a los que optaba la Deportiva y es ahora mismo colíder con tres victorias, un empate y una derrota en el Grupo II de Segunda Federación.
Será el quinto enfrentamiento de la historia de la Ponferradina ante la UD Logroñés y el primero en la Copa del Rey, no habiendo perdido nunca contra una escuadra riojana con la que se enfrentaron por última vez estando ambos en Segunda División en 2021.