Rubén Sobrino fue el fichaje ‘estrella’ de la Cultural en el cierre de mercado y de momento está respondiendo a lo grande. Lleva un gol y dos asistencias en cuatro partidos, pero aportando mucho más allá de los números para convertirse ya en indiscutible y en uno de los favoritos de la afición. De su llegada e inicio en la Cultural habla en La Nueva Crónica, en sus primeras declaraciones desde su fichaje.
–Vamos lo primero a remontarnos un mes atrás, a ese día del cierre del mercado. ¿Cómo lo vive Rubén Sobrino, que llega libre a ese día?
–Al final yo tuve la rescisión con el Cádiz un par de días antes del cierre del mercado, así que lo hacía con la tranquilidad de que ya soy un jugador libre y puedo firmar donde sea. En la última hora tenía tres sitios para ir, que yo no tenía prisa para decidirme pero a lo mejor los clubes sí, y me decanté por la Cultural. A nivel de club y de ciudad tenía conocimiento y me ayudó eso también, y luego yo conocía a Antonio Martínez que me explicó un poco lo que era y me intentó convencer para este proyecto de futuro.
–¿Qué es lo que hace el club para conseguir que se decante por esa oferta de la Cultural entre otras también de Segunda?
–Sí, a ver, sinceramente ofertas de Segunda División en España no tenía muchas, una era del extranjero, pero mi ilusión era intentar seguir jugando en España en esta categoría, porque creo que el fútbol que se vive aquí no es igual que en otros sitios. La ciudad y el proyecto que quieren hacer de futuro fue clave, y me hizo tener la ilusión de poder hacerlo bien aquí.
–Es muy habitual pedir referencias, más en jugadores veteranos que habéis coincidido ya con muchos compañeros, antes de fichar. ¿Además de con Antonio habló con alguien más?
–Conozco también de años anteriores a Iván González, que jugué con él en el Real Madrid C, pero fue todo con tanta prisa que solo hablé con Antonio Martínez. La verdad es que fue una decisión rápida y todo súper sencillo.
–Dejó muchos amigos en Ponferrada de su año allí, ¿cuántas pullas le llegaron tras el fichaje?
–La verdad es que en mi año en la Ponferradina no coincidíamos y no era consciente de la rivalidad que tenían hasta que firmé aquí y en un par de días ya vi algún mensaje que otro en el Instagram de rata y demás. Pero bueno, haya o no rivalidad, reconozco que tengo muy buena relación con la Deportiva, pasé un año muy bueno allí y me llevo súper bien con el presidente. De hecho entre clubes creo que no hay mala relación, es entre aficiones, que son rivalidades sanas del fútbol y de la competitividad.
–Se llegó a hablar también del interés de la Ponferradina en ese último día del mercado...
–La verdad es que yo estaba pendiente de Segunda. Con su presidente siempre hemos hablado desde irme de qué tal estamos, de las familias y demás, pero siempre se ha quedado ahí.
–Ha jugado en todas las posiciones de ataque y los últimos años en el Cádiz lo hizo casi siempre en banda derecha, pero aquí desde el inicio está actuando de delantero. ¿Se siente más cómodo? ¿Lo esperaba al fichar?
–Siempre he jugado arriba desde que empecé en el fútbol, en Primera tuve situaciones muy puntualmente en el Alavés con Abelardo de jugar por la derecha o con Pellegrino de hacerlo de segundo punta o en la izquierda, pero estos últimos años en Cádiz he jugado por la banda derecha. Sinceramente es una cosa que no le dije al club, pero me preocupaba un poco el poder volver a jugar en una posición en la que finalmente me sintiera bien. No es que me sintiera muy cómodo jugar por la banda derecha, no es una posición que me guste mucho, pero bueno, he sido un tío que se adapta y juega donde sea, lo que no quita que prefiera actuar desde la izquierda o tanto de delantero como de segunda punta. De hecho, de nueve como tal he jugado muy pocas veces, pero es una novedad que me encuentre tan bien. Ya Raúl Llona me dijo en el primer entrenamiento que por qué estaba jugando por la banda derecha, que él no me veía ahí, y le dije que me quitaba un peso de encima porque tenía esa preocupación de si me pondría o no. Que ojo, cualquier entrenador sabe que me puede colocar donde quiera, que haré el mismo trabajo, pero no oculto que si me preguntan qué posición prefiero es arriba.
–¿Y no habla nada de eso al fichar con el club, de que le gustaría volver a jugar de delantero?
– ¿Sabes lo que pasa? Que como fue tan rápido todo, al preguntar a mis agentes sólo me dijeron que me querían para las tres posiciones. Y bueno, es un poco lo de siempre, como siempre he sido callado, de decir donde me ponga el míster curro y lo hago lo mejor posible, pues habrá influido, pero es verdad que iba pensando que a ver si tengo la suerte de no jugar ahí. Que ojo, si me preguntas si quiero jugar por la derecha o no hacerlo, te diré que para adelante, que a correr y a trabajar como extremo, pero si me tengo que mojar, a mí me apetecía volver a jugar ya de delantero.
–Lleva ya un gol y dos asistencias en cuatro partidos, está haciendo números que quizá en los últimos años eso le faltaba. ¿Cree que tiene que ver también con ese cambio de posición?
–Eso me han dicho todos mis amigos, que cuando me han puesto en mi sitio como que estoy haciéndolo un poco mejor y que les hubiera gustado también verme ahí en otros años, pero no lo sé. Puede ser por eso, yo sí creía que tenía que hacer más goles y asistencias y veremos a final de año.
–No obstante, todos esos duelos, los movimientos, el trabajo... eso también es Rubén Sobrino, aunque no se vea reflejado en unos números.
–A ver, yo lo he dicho siempre. No sé si he hecho bien o no, si me ha perjudicado o no, yo creo que no. Pero quizás he sido un jugador más de pensar en el equipo siempre, no entiendo el fútbol como algo individual, aunque a veces parezca que sólo vale el brillar en la jugada individual, o que intentas hacer un gol o tu asistencia para poner en las redes que lo has hecho. Yo miro a los tres puntos, claro que intentas hacer tu gol, tu asistencia o tu jugada, pero directamente yo estoy pendiente de hacer el trabajo bien, porque creo que con eso vas a jugar más tiempo y en esos minutos pueden llegar los números. Yo entiendo el fútbol así, hay gente que me dice que tengo que ser más egoísta e igual sí que lo ideal sería estar un poco entre medias.
«A veces parece que sólo vale lo individual, el hacer tu gol o asistencia para subirlo a redes. Yo no entiendo el fútbol así»
–De lo que te has encontrado en la Cultural, que había mucha gente que no conocerías, ¿quiénes son esos jugadores que te han sorprendido más en el día a día?
–Muchos, la verdad, porque al no conocerles por venir de Primera Federación, piensas voy a ver qué nivel tienen. De todo: de ritmo, de competir, de ganas e ilusión,no sólo de técnica y calidad que sabía que los había. Han hecho fichajes de gente joven que no conocía y que con poca edad les veo en muy buenos equipos en el futuro como Roger Hinojo, Thiago Ojeda o Barzic; y luego de los que siguen destacaría a Chacón, Bicho, Pibe y Rodri. Yo les meto mucha caña ahora, intento que saquen su mejor versión, e igual por la experiencia mía busco siempre corregirles y les digo que cualquier cosa que me vean a mí quiero que me lo digan para poder sacar la mejor versión de todos. En general no esperaba que el equipo compitiera tan rápido así de bien, pero la verdad me ha sorprendido.
–Es la primera vez en su carrera que tiene ese rol de jugador de los de más experiencia del vestuario que tiene que ejercer de veterano, ¿cómo lo está llevando? ¿Le corrigen también como dice que les pide que hagan?
–Sí noto que por mi experiencia me pueden escuchar más, e igual me sale solo por eso el intentar corregirles. También percibo que en determinadas cosas me preguntan a ver qué me parece algo. Es verdad que en el campo todavía no los veo sueltos para decirme cosas, pero creo que ya nos estamos soltando y desde luego la relación con ellos es muy fácil porque tienen un buen vestuario. Eso el club me lo transmitió desde el primer día, ahora todos se fijan mucho en eso, porque es muy importante que no se te vaya, que no haya egos y sí buen grupo, y eso aquí se está haciendo muy bien.
–¿Que sabía de León y la Cultural antes de llegar?
– Viví al lado en Ponferrada, pero la verdad es que entonces era un crío y sólo piensas en jugar al fútbol, ya dije antes que ni sabía de la rivalidad... Pero sí conocía que era una ciudad en la que se vive y come muy bien, que tiene muy buena cecina y que hay un gran ambiente de fútbol, me ha sorprendido un poco eso sí toda la gente que hay cada vez que jugamos fuera. También sabía de las ganas que tiene el club por salvarse este año y hacer a partir de ahí un muy buen proyecto.
«Por mi experiencia a algún compañero le meto mucha caña, intento corregirles y que saquen su mejor versión»
–¿Firma un año solo o tiene uno más opcional?
– Un año solo, creo que ya cuando tienes cierta edad te van firmando sólo un año... (risas). No bueno, yo creo que se dio tan rápido que quedó así.
–Pasando a lo deportivo, evidentemente en sólo un mes no llegas a tener una conexión o a tener esa relación especial, pero ¿cómo vive la destitución de Raúl Llona? ¿Y cómo siente que lo vivió el vestuario?
– Bueno, yo he vivido muchas destituciones y ninguna es plato de buen gusto, en el vestuario casi siempre sienta un poco mal. A la gente que le tiene mucho cariño le da un poco de tristeza y de pena, porque han vivido buenos momentos con él, pero es ley del fútbol, al final el club tiene que tomar las decisiones y lo hace pensando que va a ser lo mejor para el equipo y para los jugadores. Era un entrenador que había hecho las cosas bien, pero ahora estamos con el Cuco, también contentos e intentando aprender de él, que llevamos poco tiempo y tenemos que ponernos las pilas cuanto antes para intentar hacer todo lo que quiere.
–¿Se toma uno mejor estas cosas cuando ha vivido ya tantas situaciones así en el fútbol profesional y sabe que están a la orden del día?
– Sí, al final es agradecer al entrenador el tiempo que has estado con él, hablar con él en lo personal lo que cada uno quiera y olvidarte pronto de eso porque el fútbol no te espera y al día siguiente entrenas y tienes que estar atento a lo que quiere el entrenador nuevo y a la exigencia, y afrontarlo de la forma más positiva posible para que no te afecte en el rendimiento, en una posible lesión o en lo que sea, debes ponerte con los cinco sentidos en lo que quiera este técnico. Suena duro, pero el fútbol profesional es así, creo que los cambios siempre son complicados, pero mira de momento en el primer partido fue bien y seguro que los aficionados se fueron esta vez contentos a casa. Ahora sí que hay que mejorar en casa e intentar hacer del Reino un fortín como hacen muchos clubes en su feudo en Segunda.
–¿A Ziganda le conocía ya de algo de antes? ¿Cuando ve que le van a fichar es de los de mirar a ver si tiene algún excompañero que haya coincidido con él para que le cuente algo?
– No hemos coincidido creo, porque cuando él estaba en Segunda yo jugaba en Primera, y la verdad es que esta vez no he preguntado, que en mi carrera a veces lo he hecho y otras no. No deja de ser una persona conocida pero desconocía un poco sus ideas, sabía que era de 4-4-2 pero poco más.
–¿Y ahora que le ha conocido? ¿Qué le transmite? ¿Qué nota distinto con respecto a lo anterior?
– Son entrenadores diferentes, comparar es complicado porque siempre son matices, son detalles que uno ve una cosa y otro la otra, o a cada uno le gusta trabajar de una forma concreta. Llevo poco con él, sí parece claro que su 4-4-2 se va a mover poco, y nos insiste mucho en lo privilegiados que somos, que hay que jugar y entrenar como si fuera el último partido, y que sólo conoce el camino de entrenar al máximo y aprovechar las sesiones para sacar lo mejor de ti. Que si te puede encarar el mejor extremo que tengamos lo haga aunque se te vaya, que si eres el central mejor si cubres al atacante más potente, si eres lateral que cojas al más rápido... insiste muchísimo en la importancia del día a día.
–Hay cosas llamativas ya en Valladolid, con el número de faltas, el oficio mostrado, el trabajo defensivo de la gente de arriba... ¿eso es casualidad o viene también de un plan diferente y de algo que Ziganda desde el inicio os quería inculcar?
– Bueno, Raúl Llona también nos decía mucho que nos hacía falta eso y creo que por ejemplo en Santander la presión que hicimos fue muy buena, no hicimos tantas faltas porque tuvimos más el balón.
–En la jugada del gol, aunque con la repetición no sea ni dudoso, porque le gana el duelo y él se tira, pero ¿cuándo se quita el miedo de que piten falta y puedan anularlo?
– Es que ahora con el VAR nunca sabes si van a ir, si le van a decir algo... Es verdad que con el Castellón aquí en casa me pitaron una falta parecida, un poco más con los brazos, así que esta vez los abrí y quise hacer el contacto con el pecho, quizá se creyó al notarlo que era con las manos, se tiró y yo seguí la jugada y acabó en gol. Tenía claro que no era falta, pero rápido fui a la celebración y cogí a Rodri y le dije hay que ir al árbitro ya para decirle que no es falta, que no se cague. Así que fui y le dije rápido que estaba bien pitado, que no era y le había echado huevos para no señalarla, porque claro tienes un poco la incertidumbre y el miedo de que en ese campo con toda la afición y jugadores apretándole que la señale. Intentamos decirle cuatro cosas rápidas nosotros también, dentro de que no puedes hablar con ellos mucho, y una vez hecho me fui al centro del campo y casi a rezar para que no señalara nada.
–¿Se vivió realmente agobio dentro del campo? Porque al final sólo hay dos ocasiones claras pero sí que te tienen mucho tiempo metido en área.
–Lo pasé peor fuera tras ser sustituido, ahí no puedes ir tú al balón, no puedes presionar o defender... lo pasas un poco peor. Y claro, siempre tienes un poco ese miedo a que te metan el gol, porque tienes la victoria ya cerca y ves que son centros y más centros, que intentas defender lo mejor que se pueda porque la gente ya estaba muy cansada y ellos iban con todo. He vivido muchos partidos como este, sobre todo en Cádiz, y muchas veces nos metían al final, así que lo piensas, pero al final se dio bien y lo sacamos. Los partidos muchas veces son así, si te adelantas y más fuera hay que aguantar, y si vas perdiendo o empate debemos intentar empujar y acabar en área, que se suceda el centro, córner, tiro... que no salga del área el rival.
–Ha habido muchas quejas desde Valladolid por las pérdidas de tiempo, ¿cómo os las tomáis?
– Creo que dieron siete minutos de añadido que fue más que suficiente para lo perdido. Yo creo que el partido se ganó bien, no creo que hubiera cambiado tener o no que jugar dos minutos más. No quiero entrar en ello, nos hemos ido con los tres puntos, nos fuimos súper contentos y lo que digan ellos ahora no sirve de nada.
«Podemos ser una mezcla, un equipo agresivo y que esté juntito, pero que quiera la pelota y todos entren al área»
–Hay quien ya piensa tras ver el debut que si la Cultural va a intentar ser, por poner el ejemplo más citado ahora, el Getafe de Bordalás de Segunda. ¿Irán por ahí los tiros?
– Lo primero es que la gente tiene una idea diferente, pero Bordalás tiene aspectos de ser muy ofensivo: le gusta ir muy alto, muy arriba hombre a hombre con la línea súper alta, intentar sacar centros, remates... aunque es verdad que no le gusta tomar mucho riesgo con el balón en alguna zona, pero en campo contrario le gusta jugar y te lo dice. En comparación, al Cuco creo que le interesa tener el balón un poco más, pero el otro día enfrente también tenías uno de los equipos que más te presiona, que tienen una presión transversal súper buena y lo sabíamos. En el descanso lo hablamos, todos dijimos que necesitábamos hacer tres o cuatro pases seguidos, pero es que si no la perdíamos te la recuperaban ellos o te hacían falta y era complicado. Es pronto, pero diría que puede ser una mezcla, de los equipos de Bordalás tener el ser agresivo y estar juntitos; pero queriendo tener más la pelota, al final nos insiste mucho en que hay que ir al área y entrar todos.
–¿Dónde ve la clave para acabar logrando la salvación?
– En prestar atención a todo en el día a día y en competir. Tenemos buenos jugadores a nivel de individual y de calidad, creo que con balón no deberemos de tener muchos problemas, la clave es la mentalidad, no tener dudas del mensaje del entrenador, que además es consensuado porque nos pregunta si lo vemos bien y si nos sentimos cómodos con ello. El ganar duelos, hacer falta cuando hay que hacerla, estar atrás cuando toca, presionar arriba... eso acaba siendo clave.
–Por cerrar, ¿le ha sorprendido la afición de la Cultural?
– Es que ver toda la gente que ha ido fuera, todos vestidos igual y sin parar de cantar, encima sacando victorias e irte a cantar con ellos... ha sido algo guay y que hace que ganar sepa más especial. Yo veo a gente como Rodri, súper ilusionado con su bandera, y digo así da gusto.