Fue la sorpresa en el once de la Cultural frente al Almería y respondió a la oportunidad con una sensacional actuación. Es el capitán de la Cultural y único leonés del equipo, Rodri Suárez, que parecía en verano llamado a tener un papel secundario en Segunda, pero con su gran actuación parece adelantar lugares en la rotación y con la opción de jugar muchos días con tres centrales su protagonismo apunta a crecer. De cómo lo afronta y de ese estreno habla en una entrevista en La Nueva Crónica.
–¿Qué sensación le deja el partido del Almería? Debe ser contradictorio al perder pero ser por primera vez titular en Segunda y jugando bien...
–Es una sensación agridulce porque a nivel colectivo creo que merecimos más, tuvimos la sensación de estar dentro del partido, de que en cualquier momento podíamos ganar o sacar algo más, pero es verdad que a nivel personal estoy contento porque he estado trabajando todos estos meses física y mentalmente para poder tener la oportunidad.
–¿Cuándo se entera de que sale de inicio y qué es lo primero que le viene a la cabeza en ese momento?
–Me entero el día antes del partido. En lo que pienso es en estar tranquilo, hacer lo que el míster me pide, estar confiado y seguro de mí mismo, y ayudar en todo lo que pueda al equipo.
–¿Se lo esperaba o le sorprende?
–No pensaba en ello, yo sabía que tenía que trabajar y estaba con la conciencia muy tranquila por ello, esperando con muchas ganas que llegara cada fin de semana y pensando que ojalá poder tener esa oportunidad.
«Es el sueño de todo chico de León llegar a la Cultural y un orgullo increíble salir con el brazalete en Segunda. En el último año en el fútbol profesional lo disfrutaba y pensaba, quiero ser parte de ello»
–¿Se sintió cómodo en esa línea de tres centrales? ¿Cree que el balance con ese sistema fue bueno pese a perder?
–Creo que salió bien, tan fuerte como es el Almería de mediocampo para arriba, que la realidad es que son delanteros de otra categoría, y el caso es que les tuvimos controlados, apenas les dimos opciones, cuando son jugadores que se vio que al mínimo despiste te penalizan. Y en cuanto mí, llevo toda la vida en línea de cuatro, pero creo que soy capaz de adaptarme a jugar también en una de tres sin problema, hay muchos mecanismos que son muy parecidos.
–Quien le iba a decir que podía pasar a tener este papel en verano... ¿Cómo se lo tomó? Porque de inicio tras no jugar tanto como el año pasado como el anterior parece que se quedaría con el rol inicial de quinto central, pero ahora puede haber avanzado posiciones y además con tres zagueros crecen las opciones...
–Al final tenía muy claro lo que quería, que era estar aquí en Segunda con la Cultural fuera de primer central o de quinto. Sólo se me pasaba por la cabeza el trabajar día a día y así lo he hecho, teniendo muy claro cuál era mi objetivo que era pelear por todos los minutos posibles en el fútbol profesional con el equipo de mi vida.
–¿Se llegó a plantear en algún momento pedir una cesión para poder tener más protagonismo?
–No, una cesión nunca me la llegué a plantear, porque confiaba mucho en mí, aunque sabía que debía dar un paso adelante en el físico y a nivel mental. La exigencia sube y era consciente de que iba a haber muy buen equipo, pero mi planteamiento era tener la conciencia tranquila de que he dado todo lo que estaba en mi mano.
–¿Cree que es tan grande el cambio físico a mejor que se ha visto en usted desde fuera? ¿A qué se debe? Porque al final trabajar en verano lo habría hecho más años...
–He estado el verano trabajando mucho con grandes profesionales, pero esto un proceso de muchos meses, no son cosas mágicas de que en un mes lo consigues. Al final el fútbol requiere un plus, o eres de los tocados por la varita o tienes que llegar a esos niveles, y al ser consciente he intentado dar un paso más.
«El mayor cambio entre categorías lo noto en el ritmo y en el nivel de la gente de arriba, que cualquier error te castiga»
–¿Cree que el tipo de fútbol que se hace en Segunda le viene mejor a Rodri que el de Primera Federación?
–Si te soy sincero me veo capaz en ambas categorías, no es que vea una a la que no pudiera adaptarme ni tampoco que ahora en Segunda sea por excelencia mi categoría y no pudiera jugar en otra más. Debemos adaptarnos a todas las circunstancias y en esta división me veo capaz.
–¿Qué supone para un leonés y seguidor de la Cultural salir de titular y con el brazalete el día que siete años después la escuadra culturalista volvía a jugar en casa en el fútbol profesional?
–Para mí es lo máximo a lo que aspiramos cuando entramos a la base. Tuve la suerte de que entré en ella justo el año del fútbol profesional y aquella temporada fue increíble. Más alla del varapalo recuerdo el nivel, la gente que venía, los estadios donde jugábamos... y pensaba que yo quería ser parte de ello. Es el sueño de todo chico de León llegar a la Cultural y un orgullo increíble salir con el brazalete en Segunda estando toda mi gente en la grada
–Habla de tener a toda su gente, ¿ellos qué le dicen al saber que iba a salir de titular?
–Nada, porque se enteraron allí, antes sólo se lo dije a mis padres, en especial a mi madre para que se fuera preparando porque vive los partidos de forma muy intensa.
–¿Ha visto muchas veces ese disparo en área pequeña que acaba en la cara de Andrés Fernández?
–Sí, sobre todo el día del partido, que algún amigo me la pasó y la he visto muchas veces.
«Tengo claro que se puede conseguir la salvación y la forma, que es ser solidarios, atrevidos, competir en todos los escenarios e ir de la mano con la afición»
–¿Y qué piensa al verla? ¿Le da muchas vueltas?
–Son jugadas muy rápidas, piensas demasiado en lo que podías haber hecho o no, pero es una situacion apretada en la que intento finalizar y al final creo que es la mala suerte mía o buena del portero de que le dé en la cara.
–Hemos hablado de muchas cosas buenas, pero sobre el tema de los centros laterales. Llegaron así varios goles en pretemporada, también en Burgos y de esa forma se produce el tanto del Almería. ¿Por qué y cómo corregir esa circunstancia?
–Justo hablé de esto con Sergi Maestre, que estábamos viendo el Racing-Albacete y comentábamos que al final casi todos los goles en Segunda son muy parecidos, de balón parado y centros laterales. Al final te cargan el área con Baptistao o gente de mucho nivel y es difícil, pero no puede ser excusa tampoco, debemos enfocarnos y trabajar más en esta posible debilidad.
–Más allá del gol, ¿el rendimiento defensivo frente al Almería es el espejo en el que debe mirarse el equipo?
–Creo que tiene mucho mérito lo del otro día, competimos muy bien. Debemos ser un equipo solidario, trabajador y que le meta mucha intensidad, y creo que se dio. El objetivo es ganar y no lo conseguimos, pero creo que sentamos bases desde las que crecer.
«La exigencia sube, pero mi planteamiento era tener la conciencia tranquila de dar todo lo que está en mi mano»
–¿Hasta qué punto preocupa el 0 de 6 cuando ahora vienen Sporting, Leganés y Racing?
–La verdad es que yo sólo pienso en el Sporting. La Segunda es súper fastidiada, al final hay otros seis equipos que tampoco han conseguido puntuar, pero es que esta es una competición muy larga, es una carrera de fondo. Nos habría gustado empezar ganando dos de dos claro, pero tenemos que ir al Molinón con esa ilusión por jugar en este tipo de campos que teníamos todos hace meses cuando lo veíamos muy lejos.
–¿En qué nota hasta ahora la mayor diferencia entre categorías?
–En el ritmo y en el nivel de la gente de arriba, que es muy grande respecto a Primera RFEF y cualquier mínimo error te castiga. El ejemplo es que tienes al Almería controlado y en una acción puntual, en un buen centro y un buen remate te ganan el partido, hay gente diferencial en esta categoría.
–¿Es de los de ver mucho a los rivales y pensar a ver quién es ese que pueda ser uno de los cuatro a los que acabar dejando por abajo?
–Eso en concreto no, pero sí que veo mucho porque me gusta mucho el fútbol, tengo un hermano de edad parecida que es todavía más forofo que yo, y siempre hemos visto la Segunda, así que ahora estando nosotros pues todavía más.
–¿Cómo ha sido esa experiencia de poder hacer una pretemporada compartiendo equipo con su hermano?
–Uno de los mayores sueños que tenía era jugar con mi hermano y aunque sea en amistosos lo hemos cumplido. Sé que le gusta mucho, que lo vive y disfruta, y por eso me hace el doble de ilusión que le vaya bien, estoy muy orgulloso de él.
–Alguna tarascada se llevaría entrenando...
–Alguna vez sí que nos dimos, pero también él a mí...
–Volviendo a la Segunda, si le pregunto los equipos más accesibles pensando en esa salvación no me los dirá, pero ¿quiénes son los que más le están gustando?
–Deportivo, Racing y Almería tienen verdaderos equipazos, con gente muy diferencial arriba, pero hay muchos más como por ejemplo Valladolid, Leganés o el propio Sporting que tiene un bloque muy completo.
–Tras años preguntando si el objetivo es el ascenso toca cambiar el chip. Teniendo claro cuál es, ¿cuál es la fórmula para lograr esa salvación y cómo de complicada la ve?
–Tengo claro que se puede conseguir y también la forma, que es con la misma fórmula que nos llevó a estar aquí, ser un equipo solidario, atrevido y que compita en todos los escenarios, e ir de la mano con la afición, ya que el papel del Reino va a ser súper importante porque los equipos se construyen en casa. Cuando aprietan se debe notar y hay que ir de la mano hasta el final.
–¿Qué le diría a una afición acostumbrada a ver a su equipo siempre arriba de cara a un año en el que incluso logrando el objetivo lo normal es que pierdas más partidos que ganes?
–Venimos de una categoría donde parecía que estábamos siempre entre los 5 o 6 que pueden ascender, pero yo creo que hay que cambiar el chip, no es una cuestión de si vamos a perder más que ganar, sino de ir juntos y saber que la división ha cambiado, que habrá momentos muy complicados pero que también en ellos debemos estar juntos y hay que tener un Reino que apriete como el otro día o el año pasado.
–¿Qué le parece que con la liga empezada quede tanta gente por venir a la Cultural y a otros equipos por estar el mercado abierto hasta el 31?
–Al final lleva pasando toda la vida, pero en Primera RFEF estábamos acostumbrados a otra cosa, que es que el 15 de julio el núcleo fuerte de 18 jugadores ya estuviese. A nivel personal, mi forma de ver el fútbol es que una vez que empiezan las competiciones deberían estar cerradas las plantillas, pero las normas son así y tenemos que adaptarnos como podamos. Tanto Manzanera como el equipo que tiene detrás son grandes profesionales que van a hacer el mejor equipo posible y estoy convencido de que los jugadores que vengan se adaptarán rápido porque los que llevamos aquí tiempo se lo pondremos fácil.
–Y ahora llega el Sporting, con cerca de 1.000 leoneses en las gradas y tras ganar sus dos primeros partidos. ¿Impulsa saber que tienes a tu gente?
–Claro que influye, que vaya a haber tanta gente desplazada nos va a dar un plus, ellos están respondiendo y debe ser un motivo más si cabe. Y sobre el Sporting, tienen arriba jugadores diferenciales, pero hay que ser intenso, competir bien y tener claro que debemos ir con respeto pero no miedo.